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Por fin se fue. Punto # 239 de septiembre 20, 2012

26 septiembre, 2012

Lo que se respiraba en los aires de la política nacional sucedió: López Obrador se va del Movimiento Progresista para fundar su propia asociación partidista. La separación ha traído un buen número de análisis y comentarios de los miembros del los partidos de izquierda. Los hay contentos, los hay ceremoniosos, los hay tristes, los hay huérfanos, los hay liberados, en fin, el anuncio tocó a fondo al PRD.

Lo que haga López Obrador durante el sexenio peñista se planteará en un futuro, pero de que se va ir a La Chingada, nada más lejano de que se retire a su rancho chiapaneco. El movimiento que el tabasqueño creó se destetó de los patronazgos que utilizaba para agenciarse medios económicos y de comunicación. Ahora, el político que manda al carajo las instituciones será alimentado por esas mismas instituciones que desprecia: IFE, TRIFE y partidos políticos. Claro, el único partido limpio e impoluto será el suyo; los demás son corruptos y liderados por pillos.

Buen momento para que la izquierda se sienta a analizar qué es lo que quiere como país y buscar cómo implementar una visión más acorde con el mundo globalizado y sin los atavismos pejistas en cuanta a nacionalismo y patriotismo se refieren. Los pejistas les adjudican valores decimonónicos a ambas características, siendo que actualmente es difícil encontrar esos nacionalismos a ultranza. Salvo Corea del Norte y nosotros, no hay otras naciones donde el estado tenga el control absoluto del petróleo, por ejemplo.

La historia de la izquierda se adiciona con otro parteaguas; otro más a los que han marcado la cronología de esa tendencia ideológica, ahora sellado por el desprendimiento de las bases lopezobradoristas, junto con sus liderazgos y el único que realmente le da valor agregado a Morena: Andrés Manuel López Obrador.

Por lo visto, vamos a tener López Obrador por un buen rato, al menos, vaticino, hasta las elecciones presidenciales del 2018. Tendrá otros seis años para visitar todos los municipios del país – cerca de 2,500 – y palpar de primera mano las necesidades de cada comunidad. Tendrá todo un sexenio para desprestigiar el gobierno priista del apolíneo Peña Nieto, con un valor moral que solo los puros que comulgan con el ala radical pejista pueden externar. El PAN será denostado como comparsa del PRI y el PRD tendrá que bailar con la más fea; ya que en el PRD quedan los que buscan una postura menos radical y están dispuestos a discutir asuntos sobre apertura de PEMEX a la inversión privada o la reforma laboral con una visión más internacional y real del mundo y no seguir con la idea de que México es una isla, cuando se trata de asuntos globales. Morena y en lo que evolucione en el futuro son los radicales en estos asuntos. Las interpretaciones que manejan más parecen tautologías históricas y no pragmatismo económico. México no puede y menos debe seguir jugando a ser único y temerle a las alianzas internacionales de toda índole, en especial las educativas, científicas, culturales, tecnológicas y hasta militares.

Los seguidores de López Obrador tendrán, ahora sí, un partido donde la palabra del mesías será oráculo nacional y sus actos manifestaciones de perfección política. Esa organización que va a emanar de Morena, vivirá de los dineros que le otorgarán las instituciones que el propio López Obrador detesta y donde sus cabezas son pillos o mafiosos, según externa el tabasqueño.

No fue gratuito que algún líder de PRD, de forma jocosa, sacó sus dotes de siquiatra, y declaró curado al PRD de esquizofrenia. Así veían, al menos un gran porcentaje de perredistas, a los pejistas y su salida devuelve un poco la cordura política que se perdió con López Obrador y su discurso de autoflagelación. ¡Pobres de nosotros, siempre nos ganan! ¡Compran los votos!  ¡Nosotros que somos blancas palomitas y que nunca actuamos de mala fe! ¡IFE, TRIFE, Televisa y Milenio y el PRIAN, todos son un basura y sus directores “criminales”!

Fue un lastre que el PRD cargó mucho tiempo, qué bueno que ya se lo sacudió. Espero cosas buenas de un PRD, sin López Obrador.

¡Extra! ¡Extra! Gran alharaca externaron los priistas por los asesinato de uno de sus correligionarios en el estado de México, Jaime Serrano Cedillo. El PRI exige justicia; la sangre les hierve, desde Peña Nieto, pasando por Manlio Fabio Beltrones y Gamboa Patrón,  hasta Domínguez Rex, presidente del PRI estatal. El “gobernador municipal” mexiquense Eruviel Ávila asistió al funeral del legislador local. ¿Por qué no hacen el mismo ruido cuando de Juan Pueblo se trata? Ahora resulta que la vida de un diputadillo, que vaya usted a saber en qué juegos andaba metido, vale más que la de cualquier ciudadano de a pie.

 

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El divorcio que se veía venir. Ágora mexiquense de septiembre 15, 2012

15 septiembre, 2012

Lo que se respiraba en los aires de la política nacional sucedió: López Obrador se va del Movimiento Progresista para fundar su propia asociación partidista. La separación ha traído un buen número de análisis y comentarios de los miembros del partido. Los hay contentos, los hay ceremoniosos, los hay tristes, los hay huérfanos, los hay liberados, en fin, el anuncio tocó a fondo a la izquierda mexicana.

Lo que haga López Obrador durante el sexenio peñista se planteará en un futuro, pero de que se va ir a La Chingada, nada más lejano de que se retire a su rancho chiapaneco. El movimiento que el tabasqueño creo se destetó de los medios que utilizaba para agenciarse medios económicos y de comunicaciones. Ahora, el político que manda al carajo las instituciones, será alimentado por esas mismas instituciones que desprecia: IFE, TRIFE y partidos políticos. Claro, el único partido limpio e impoluto será es suyo; los demás son corruptos y liderados por pillos.

Buen momento para que la izquierda se sienta a analizar qué es lo que quiere como país y buscar cómo implementar una visión más acorde con el mundo globalizado y sin los atavismos pejistas en cuanta a nacionalismo y patriotismo. Los pejistas les adjudican valores decimonónicos, siendo que actualmente es difícil encontrar esos nacionalismos a ultranza. Salvo Corea del Norte y nosotros, no otras naciones que tengan el control absoluto

La historia de la izquierda se adiciona con otro parte-aguas; otro más a los que han marcado la cronología de esa tendencia ideológica, ahora marcada por el desprendimiento de las bases lopezobradoristas, junto con sus liderazgos y el único que realmente le da valor agregado: Andrés Manuel López Obrador.

Andrés Manuel López Obrador

Por lo visto, vamos a tener López Obrador por un buen rato, al menos, vaticino, hasta las elecciones presidenciales del 2018. Tendrá otros seis años para visitar todos los municipios del país – cerca de 2,500 – y palpar de primera mano las necesidades de cada comunidad. Tendrá todo un sexenio para desprestigiar el gobierno priista del apolíneo Peña Nieto, con un valor moral que solo los puros que comulgan con el ala radical pejista pueden externar. El PAN será denostado como comparsa del PRI y el PRD, tendrá que bailar con la más fea; ya que en el PRD quedan los que buscan una postura menos radical y están dispuestos a discutir asuntos sobre apertura de PEMEX a la inversión privada o la Reforma Laboral con una visión más internacional y real del mundo y no seguir jugando a la isla, cuando se trata de asuntos globales, Morena y lo que se convierta en el futuro son los radicales en estos asuntos. Las interpretaciones que manejan más parecen tautologías históricas y no pragmatismo económico. México no puede y menos debe seguir jugando a ser único y temerle a las alianzas internacionales de toda índole, en especial las educativas, científicas, culturales, tecnológicas, etc.

Los seguidores de López Obrador tendrán, ahora sí, un partido donde la palabra del mesías será oráculo nacional y sus actos manifestaciones de perfección política. Esa organización que va emanar de Morena, vivirá de los dineros que le otorgarán las instituciones que él detesta y donde sus cabezas son pillos o mafiosos.

No fue gratuito que algún líder de PRD, de forma jocosa, sacó sus dotes de siquiatría, y declaró curado al partido de esquizofrenia. Así veían, al menos un gran porcentaje de perredistas, a los pejistas y su salida devuelve un poco la cordura política que se perdió con López Obrador y su discurso de autoflagelación. ¡Pobres de nosotros, siempre nos ganan! ¡Nos compran los votos!  ¡Nosotros que somos blancas palomitas y que nunca actuamos de mala fe! ¡IFE, TRIFE, Televisa y Milenio y el PRIAN, todos son un basura y sus directores “criminales”!

Fue un lastre que el PRD cargó mucho tiempo, qué bueno que ya se lo sacudió. Espero cosas buenas de un PRD, sin López Obrador.

No importa quién haya ganado. Punto # 230 de julio 19, 2012

19 julio, 2012

Durante la pasada elección hubo tres candidatos serios: Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota. El empresario devenido político, Gabriel Quadri de la Torre fue una caricatura, igual que su partido, cuya dueña es la inefable “maistra” Gordillo.

Después de una docena de años (des)gobernados por el PAN, no resultó ilógico que su abanderada terminara en tercer lugar. Los pésimos gobiernos que lideraron Vicente Fox y Felipe Calderón ratifican que la anquilosada derecha mexicana sigue queriendo imponer a todos los mexicanos su agenda dictada desde el Vaticano. Para los panistas lo importan es la moral no el bienestar de la población. Además aquel gobernante que sustenta su política en una guerra, siempre perderá. La historia así lo dictamina.

Respecto a Peña Nieto, el apolíneo e ignorante, amén de monolingüe candidato del PRI, salta a la vista que es un títere de los poderes fácticos y de los liderazgos que asumimos habían quedado en el pasado, pero no es así. Siguen vivitos y coleando. Su manifiesta incultura y genético autoritarismo saltan a la vista ante cualquier presentación frente a auditorios no controlados y afines. También resulta cuestionable, que si ganó con más tres millones y medio de votos sobre el candidato de la izquierda, no veamos a esos millones de mexicanos desfilando por las ciudades del país buscando se respete la decisión de esa “mayoría” de votantes; manifestaciones que los seguidores de López Obrador sí han hecho y de manera muy visible y ruidosa. ¿Dónde están esos millones de mexicanos que votaron por un regreso a un pasado que creíamos ya superado? Para el resto de los mexicanos, pues los habitantes del estado de México, quienes ya hemos saboreado su muy estilo personal de gobernar, sabrán lo que es tener a esta estrella de Televisa en la silla presidencial.

De Andrés Manuel López Obrador, ex priísta ahora devenido en la salvación de México, no lo considero sea la solución para sacar al país del atolladero. Me explico. Nuestros políticos no provienen de la Patagonia o de Marte, emanan de la misma sociedad en la que están inmersos. El gran problema de México no son exclusivamente sus políticos, es su población. La grandeza de un país la dictaminan sus habitantes, no sus políticos. Somos una república bananera, nos guste o no. Nuestros niveles educativos son de los más bajos de la OCDE, sin descontar la poca proclividad que tenemos para vivir en sana convivencia con el vecino. Tampoco hemos logrado construir un entramado social basado en ciudadanos conscientes de sus obligaciones y exigente de sus derechos. El mismo candidato del Movimiento Progresista sustenta su descalificación de la elección en la compra masiva de votos mediante las ahora famosas tarjetas de la cadena Soriana y la masiva campaña mediática que lo descalificó a priori. Ahora nos va a informar mediante su “Plan de defensa de la democracia y la dignidad” sobre las irregularidades antes, durante y después de la elección. El lastre para México no es exclusivamente López Obrador, es una clase política rapaz, ignorante, mezquina, alejada de las necesidades de la población, manipuladora, mentirosa, ratera y autoritaria.

Foto: vanguardia. com.mx

Este tipo de liderazgo que consideran al votante como manipulable, corrupto e ignorante me resulta insultante. Más allá de las carretadas de dinero que Peña Nieto tuvo a su disposición, el meollo del asunto está en que existen millones de mexicanos que sí venden su voto. Pero para ellos no hay crítica alguna por parte del abanderado del PRD. Para este político, los mexicanos son tan estúpidos que cualquier spot o tendencia demoscópica hace mella para que, sin mediar análisis alguno, sufraguen por un candidato opositor. O somos corruptos o somos idiotas.

Seamos realistas, somos un país que no lee y como resultado de nuestra idiosincrático analfabetismo funcional, somos, salvo un porcentaje bastante pequeño, una sociedad infantiloide e ingenua que soñamos con que el equipo nacional de futbol gané un campeonato mundial de la especialidad o que la vendedora ambulante se case con el multimillonario como sucede en las ridículas telenovelas. Nuestra televisión “educa” más que los libros. Buscamos ser democráticos, pero nuestros educadores son más conocidos por tomar calles y plazas y utilizar a los estudiantes como moneda de cambio para chantajear a las autoridades. ¿Cómo vamos a tener una sociedad bañada de valores democráticos si los que deben enseñar esos valores no los conocen y tampoco los viven dentro de sus sindicatos?

Siempre he sido admirador del periódico español El País, publicación que ayudó de forma notable durante la transición política de España a la muerte de Franco. Calificarlo de que hace “periodismo colonizante”, por el famoso editorial que publicó donde tacha de lastre para la izquierda mexicana a López Obrador, me da una lectura de su manera de ver el mundo. Podrá estar a favor o no del editorial publicado por el rotativo, pero todavía tiene el chip de que todo lo que proviene del extranjero tiene tufo a querer ver a México como colonia.

Tuve la fortuna de vivir en Francia durante los años 80 y principios de los 90 del siglo pasado cuando gobernó la izquierda de Francois Mitterand y en España dominaba el PSOE con Felipe González. Esos sí fueron gobiernos progresistas que distan años luz de lo que representan el PRD y sus socios en México.

¡Extra! ¡Extra!  Leonel Manzano, nativo de Dolores, Guanajuato, representará a Estados Unidos en atletismo. El corredor de 1500 mts. obtuvo una beca atlética de la Universidad de Texas de donde saltó al equipo olímpico norteamericano para asistir a Londres. ¿Hubo alguna institución nacional que lo monitoreara para ver las posibilidades de representar a México?

 

Cómo estamos. Punto # 229 de julio 12, 2012

12 julio, 2012

La idiosincrática desconfianza que tenemos en México de todo aquel que gana no abona a mejorar al país. Es entendible que nuestras instituciones sean continuamente cuestionadas en relación a sus resultados, pues somos una sociedad educada para desdeñar al vencedor y desconfiar de todo y todos. Aquí el que gana, lo logra porque hizo tranza. Si alguien se hace millonario fue porque robó, si alguna mujer llega a liderazgos fue porque dio las nalgas. En el discurso nos gusta la frase  de la cultura del esfuerzo, pero en la práctica la desdeñamos y buscamos el camino menos abrupto.

Que si hubo inequidad, que si los dados estaban cargados, que si los medios – Televisa y Milenio – apostaron por el PRI, que si los gobernadores metieron su cuchara en la elección, que si hubo carretadas de dinero para comprar votos, y un largo etcétera. Todos es cierto, pero los cuatro partidos hicieron usos de métodos poco éticos. El problema radica en nuestra pobre cultura cívica.

Es obvio que hubo todo lo mencionado, pero todos los partidos pecaron de ello. No es posible tener las campañas que tuvieron los tres candidatos importantes con solamente 330 millones de pesos. ¿Cómo le hicieron? Que si todos regalaron hasta la cocina con tal de agenciarse votos, pues claro. Todos regalan llaveros, USB’s, plumas, gorras, camisetas, cubetas hasta bultos de cemento, varillas, botes de pintura. ¿Acaso el clientelismo de taxistas, vendedores ambulantes, electricistas y Pancho Villas que domina el PRD no es herencia del sistema priista? No hemos consolidar una sociedad basada en el individualismo ciudadano, donde cada individuo en responsable de sus actos y lucha por sus derechos.

La izquierda pide que se anule la elección y los panistas, sin subirse al camión perredista, coinciden en la compra masiva de votos que hizo el PRI con las tarjetas Soriana. Tampoco es congruente las actitudes del TEPJF y el IFE que se han mostrado poco músculo en el asunto.

Foto: Ricardo Ramírez Arriola

Por otro lado tenemos al virtual ganador y presidente electo de México haciendo su gira internacional de medios: ABC, CBS, PBS, Univisión, Telemundo y CNN en español, los periódicos The Wall Street Journal, Los Angeles Times, The Washington Post y The Dallas Morning News y las agencias AP y Bloomberg, así como The Financial Times, la BBC, Reuters, Le Monde y AFP. En varios de ellos, tuvo tropiezos como en la entrevista con el analista internacional de CNN Fareed Zakaria, quien lo hizo ver titubeante y nervioso. Uno de los problemas que tendrá a nivel internacional será su monolingüismo. Se percibió en la entrevista su provincianismo: a esos niveles le cuesta trabajo.

La estrategia no tiene desperdicio. Mientras se acelera el reconocimiento internacional a Peña Nieto, López Obrador tendrá más barricadas que tirar. Ya lo dijo en una de sus conferencias cuando comentó: Los extranjeros no conocen el sistema mexicano y la elección todavía no termina. El reconocimiento internacional de facto se ha dado en dos vertientes: los gobiernos y los medios.

Ahora el que se metió al cochinero de forma descarada fue Felipe Calderón que sin desparpajo alguno atizó al respetable con un sonoro “inaceptable la compra de votos”. Pues si hubo compra de votos quiere decir que millones de mexicanos quieren seguir viviendo a merced de las dádivas y migajas que el poder les escatima. Pues ese es al pueblo que desdeña López Obrador.

Como sociedad no hemos podido consolidar una relación basada en el respeto a las instituciones. Como entramado social somos muy endebles. Nunca hemos aprendido a vivir en pluralidad, descalificamos ipso facto al que actúa o piensa diferente.

La debacle panista está todavía fresca y creen que corriendo del PAN al lenguaraz Fox arreglarán al partido. El cambio de su presidente, Gustavo Madero tampoco ayudará  mucho. Lo que requieren es repensar y hacer una autocrítica a fondo. Sus doce años en el poder dejan más aspectos negativos que positivos. La historia lo dirá. Josefina Vázquez Mota se subirá a liderar su nueva organización cívica. Agrupación de la cual todavía no sabemos a ciencia cierta en qué consistirá y cuál será su objetivo.

El empresario Gabriel Quadri regresó a administrar sus empresas y cosechar las dádivas de la campaña.

¡Extra! ¡Extra! Dialogo entre Obama y Peña Nieto. Barack Obama comenta, “Mi primera dama es abogada y graduada de Harvard… ¿Y la tuya? Peña Nieto responde, “¿Llegaste a ver Destilando amor?”

López Obrador atiza la división. Punto # 228 de julio 5, 2012

5 julio, 2012

Fiel a su carácter reacio a reconocer sus errores y asumir su derrota, el candidato Andrés Manuel López Obrador comenzó por descalificar al IFE y al Tribunal Electoral, a los medios de comunicación, –en especial Televisa y Milenio— al PRI  y al final la elección misma. Denuncia carretadas de dinero y anuncia que no reconocerá la derrota pues “el proceso electoral estuvo plagado de irregularidades, antes, durante y después del proceso, y la actitud de Felipe Calderón es una prueba más. Vamos a proceder de conformidad con la ley.”

No conforme con atizar el encono y dividir al país, ahora muestra su talante antidemocrático. Para él y sus acólitos todo es un robo. Los mexicanos robándose entre ellos. El PRI con miles de millones compró el voto de los malos mexicanos, porque los buenos sólo reciben despensas, camisetas y cubetas de pintura amarilla del partido bueno. La manipulación que los medios de comunicación logran en el electorado mexicano, según López Obrador, nos remite a la Alemania nazi con Joseph Goebbels al frente del ministerio de propaganda. Salvo los buenos mexicanos que votan por él, el resto de la población mexicana, o es corrupta  y se puede cooptar y comprar o, de plano, son unos idiotas que no pueden pensar por sí mismos. Para el mesías tropical sólo hay de tres sopas: los buenos mexicanos que votan por él y nunca cuestionan su proceder; los mexicanos manipulables que con unos cuantos spots son condicionados a votar por otra opción política; y, los corruptos que son comprados con miles de millones de despensas y billetes de a quinientos. Para el “salvador de México” todo aquel votante que no sufragó por el PRD, PT o Morena es un corrupto y comprado o, todavía peor, un individuo que no puede pensar de manera autónoma y es manipulado por los medios. Seguimos como hace 200 años. Peleándonos entre nosotros y sin aceptar las derrotas políticas. ¿De qué sirvió pactar un acuerdo de civilidad donde los cuatro candidatos firmaron un documento donde asumían reconocer al ganador, si en la práctica, la izquierda no respeta ni sus propios compromisos que signa? ¿Así quieren gobernar, sin respetar y reconocer acuerdos?

De que la elección fue inequitativa y sesgada, eso sucede en todas las elecciones, pero de ahí a considerar que todo lo gastado en dinero y tiempo se fue al caño y todo fue una farsa, hay un gran trecho. ¿Hasta cuándo podremos erradicar nuestra autóctona desconfianza en todo lo que se hace en México? Todo es tranza, manipulación, cochupos y demás lindezas. Aquí nunca podrá existir la decencia y la honestidad: el vencedor siempre lo es por tranza, ya sea en política o en futbol. Tanta desconfianza existe entre los mexicanos que nos es imposible aceptar que alguien gane sin trampas. Entre mexicanos, sólo se puede ganar con deshonestidad, de otra forma hubo robo.

Los miles de millones de pesos que nos cuesta el Instituto Federal Electoral, sin dejar de lado los cientos de candados que han diseñado los partidos para fiscalizar a los oponentes sirven para poca la cosa. López Obrador, a diferencia de líderes civilizados de primer mundo, insiste en sus descalificaciones a toda institución nacional, en especial a las electorales.

El mesías y salvador de México, Andrés Manuel López Obrador

Que si bien fue cierto que muchas encuestas estaban infladas respecto a la diferencia entre Peña Nieto y López Obrador, ello no significa que todos los votantes sigan las encuestas. También es cierto que varias estuvieron a la altura de las circunstancias y vaticinaron las diferencias de manera acertada: María de la Heras y el diario Reforma por mencionar un par. El problema reside en que los medios, los partidos y los mismos votantes consideran las encuestas infalibles y oráculos de resultados por venir. La experiencia nos ha dicho que no es así; son simples escenarios temporales que dan una somera fotografía de una región geográfica y segmento socio-económico.

Identificar como enemigos y mafiosos a los medios de comunicación es catalizador para un segmento de sus incondicionales para atacar físicamente a periodistas y comunicadores o, de plano, hacer mofa de su trabajo. La actitud antidemocrática de López Obrador sigue las líneas que los caudillismos nacionales han mostrado a través de nuestra historia. Desconocer al vencedor y redactar un plan: ya sea de Iguala, Casa Mata, Noria, Ayutla, Ayala, San Luis Potosí, Guadalupe o Agua Prieta. Hoy, esos liderazgos populistas siguen influyendo en millones de mexicanos, aún en muchos de reconocida intelectualidad. Recordemos que detrás de esos liderazgos populares, siempre hubo intelectuales que los apoyaron y redactaron los principios de cada cual. Antonio Díaz Soto y Gama con Zapata o los magonistas con Villa. Hoy en día tenemos a intelectuales como René Drucker Colín, Juan Ramón de la Fuente o Lorenzo Meyer apoyando el proyecto pejista.

Resulta que a pesar a los millones de pesos y cientos de candados que los partidos le impusieron al IFE, éste es un elefante blanco donde millones de ciudadanos son comprados o manipulados para que en la mayoría de las casillas haya tranzas. Aparte de descalificar a las instituciones, insulta al electorado, al tildarlo de corruto y manipulable. Solamente sus fieles seguidores son impolutos y utilizan métodos totalmente limpios y apoyan la democracia. Pues deberían de iniciar por el primer principio de la democracia: asumir que otro gane. Como ya escribí en varias ocasiones anteriores, las actitudes de los perdedores en España, Rubalcaba y Francia, Sarkozy, salieron en la noche misma de la elección a reconocer su derrota y desearle lo mejor al ganador por el bien del país. Aquí López Obrador, le ningunea el triunfo al ganador. Sin embargo lo peligroso de su actitud consiste en atizar el encono y dividir más a los mexicanos.

La historia de México ha sido un continuo emplazamiento a confrontarnos por todo. Nunca hemos podido transitar de forma civilizada a la normalidad democrática que impera en países con democracias maduras. Somos, en el fondo, más antidemocráticos que democráticos; avalamos cualquier comportamiento que vaya en contra de las instituciones electorales, por el simple hecho que no nos dan el triunfo. ¿Por qué es que Andrés Manuel López Obrador no cuestiona el triunfo de Mancera en el Distrito Federal, si fueron las mismas autoridades las que avalaron el triunfo de le izquierda en la capital? Ahora resulta que sólo las boletas para presidente fueron manipuladas y los votantes cooptados. Nulo favor le hace al país tener un mesianismo como el que lidera el tabasqueño.

Me considero de izquierda, pero de una izquierda moderna. Apoyo el matrimonio en personas del mismo sexo y su derecho a adoptar, reconozco el derecho que las mujeres tienen sobre su cuerpo, estoy en total desacuerdo con el capitalismo rapaz y sin control que orilla a millones de seres humanos a la pobreza y apoyo en su totalidad a las minorías. Pero también detesto los proyectos de izquierda trasnochados y dignos de la URSS staliniana. Por el bien de México espero que López Obrador recapacite y reconozca su derrota en las urnas. Su liderazgo político es incuestionable y debe dejar de soñar con la presidencia y pasar en los libros de historia como un “luchador social”.

¡Extra! ¡Extra! Es Peña y España. Uno en México, la otra en Europa.

Campañas insípidas. Punto # 217 de abril 12, 2012

13 abril, 2012

Estamos a mediados de abril y las campañas electorales de los cuatro aspirantes no han logrado penetrar en el inconsciente colectivo. Carecen de sabor, so insípidas. Lo más trascendental ha sido que Peña Nieto “nada de muertito”. Los números le permiten manejar la ventaja de forma bastante conservadora y lo recomendable es no moverse mucho. Del lado panista el reacomodo de el equipo de campaña de Vázquez Mota, dada la poca efectividad con que arrancó su campaña. En la izquierda continúa el discurso amoroso de talante hipócrita donde el perdón a los ofensores ha sido el acento primario.

La “espotización” de la campaña no es el vehículo que permita emitir ideas y desarrollar programas, pues este formato es extremadamente corto en duración y no sirve para profundizar en algún tema. En veinte o treinta segundos lo único que puedes vender es la imagen del candidato; aspecto que el PRI tiene muy bien diseñado, pues su abanderado lidera en las preferencias electorales según todas las encuestas serias publicadas, y no por sus ideas y programas, sino por el insistente bombardeo de su imagen.

Peña Nieto ha diseñado una campaña simple, pero efectiva. Sus spots quieren tocar el regionalismo mexicano y mediante unas imágenes, más propias de la secretaría de Turismo que de una campaña política, nos promete que él es el indicado y que cuando nos gobierne lo sabremos porque él es el mejor. Sin embargo el producto no trae garantía y si resulta chafa o hechizo nadie nos devolverá el voto emitido. En fin, una campaña sustentada en la imagen; un mensaje iconográfico que en muchos casos es dual, pues la esposa del candidato, la ex actriz Angélica Rivera conocida en el medio telenovelero como La Gaviota, es asidua en toda presentación del apolíneo priísta, al grado que ya ha tenido que tomar el micrófono y arengar a las futuras votantes femeninas a votar por su pareja, porque “él sí entiende a las mujeres y las respeta”.

“La jefa” nuevo nombre del camión que transporta a Josefina Vázquez Mota no tiene eco en el electorado. Los cambios efectuados en su equipo de campaña muestran que no inició con el pie derecho. Incluir al ex gobernador de Guanajuato, el yunquista Juan Manuel Oliva junto con el ex presidente del PAN, Germán Martínez manda el mensaje que el barco blanquiazul estará tomando rumbos aún más conservadores que los ya manifestados por la candidata. Algún “picante” parece que se saborea. Unos spots donde se llama a Peña Nieto mentiroso al no haber cumplido sus famosos compromisos que firmó cuando era gobernador del estado de México. Veremos qué dice el IFE as respecto y no nos salen que es campaña negativa. Además sus números no cambian. Desde el comienzo las preferencias se mantienen estáticas y está más cercana al tercer lugar que al primero.

El peje López Obrador promete, pero no dice cómo. Su discurso bastante contradictorio en muchos aspectos, resulta por lo mismo, sin rumbo. Tampoco ayude que se cure en salud al evitar contestar preguntas directas con respecto a temas polémicos. Se cura en salud con respuestas que evaden el contexto. “Que la genta decida”, “el pueblo sabrá”, “es decisión del electorado”, etc.

Gabriel Quadri, sabedor que su candidatura es más simbólica que competitiva, ha puesto sobre la mesa algunas ideas interesantes. Dada su realidad, en otras palabras, nulas opciones de victoria, se da el lujo de sacar a relucir temas que los otros candidatos, por estrategia, no tocan o evitan comentar. Es notorio el avance en las preferencias electorales que ha obtenida en estas dos semanas.

El IFE definió que el primer “debate” será en el World Trade Center de la ciudad de México el 6 de mayo y el segundo, sin confirmar todavía, sería en Guadalajara sin fecha definida. “El representante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) ante el organismo electoral, Camerino Márquez Madrid, confirmó la sede de este primer debate y detalló que continúan las negociaciones para definir el lugar en el que se llevará a cabo la segunda confrontación de ideas y propuestas, pero se perfila la ciudad de Guadalajara” (las negritas son mías). Si algo no tendrá el debate será una confrontación de ideas y propuestas pues es formato está diseñado para un monólogo y nulo análisis. Nuestros políticos no están educados para debatir, eso es una característica del mundo anglosajón; lo nuestro son los concursos de oratoria para cantar loas a los héroes.

 

¡Arrancan! Punto # 215 de marzo 29, 2012

29 marzo, 2012

Se terminó la veda electoral. Inician las campañas. Hay momentos en los cuales el desánimo permea en la vida del escribano y éste es precisamente uno de ellos. El interés que las contiendas electorales despertaban en mí, en esta ocasión es nulo. No hay sustancia; le falta pimienta a la campaña y la verdad, los cuatro candidatos son bastante mediocres. Haber considerado ilegal utilizar propaganda negativa o negra no ayuda a limpiar el proceso, lo vuelve insípido. La asepsia superficial que se le quiere imprimir al proceso electoral está desmoronando la democracia en México. Cada vez hay más candados y limitaciones para el pleno ejercicio de la democracia.

Los candidatos tampoco prenden. El intervalo entre las pre campañas y las campañas causó más problemas que los que se pretendía evitara. La ciudadanía iniciaba un proceso de politización que de sopetón es cortado; mes y medio después reinicia, pero ahora desde cero. Además la semana próxima es de asueto religioso y recreativo, pues es semana santa. Por lo tanto será hasta la segunda quincena de abril que el respetable volteará a ver qué sucede con los candidatos. Ahora veremos de qué están hechos los cuatro finalistas de la rifa del tigre. Pues el que tome posesión el próximo diciembre tendrá frente a sí un monumental trabajo, pues resolver la problemática mexicana exige un liderazgo con imaginación, conocimiento, cultura, pero sobre todo, sentido común. Ninguno de los involucrados en la próxima elección llena el perfil.  Yo no percibo entre los posibles a uno que tenga madera.

Varios aspectos me llaman la atención de los tres candidatos, pero el más preocupante, desde mi punto de vista, es la falta de imaginación política para poder convencer al electorado de que tienen lo que se requiere para liderar al país. Yo no los veo aptos para el puesto. Ninguno de los tres posee las virtudes políticas que medianamente me haría pensar que habrá cambios en este país.

De entrada no tomo en cuenta a Gabriel Quadri, candidato patito del pseudo partido personal de Elba Esther Gordillo, llamado Nueva Alianza. Es el partido que, como cantó Agustín Lara, “vende caro tu amor aventurera”. El medio millón de votos que se engarza los vende a precio de oro.

Los dislates que durante la veda electoral cometió la abanderada del PAN Josefina Vázquez Mota y su equipo – tomar protesta como candidata de su partido en un estadio vacío, denostar a la UNAM en su tesis de licenciatura o confundir al premio Nobel de literatura Vargas Llosa con el de recipiendario del de la paz – no abonó para avanzar en las encuestas. Las riñas internas en su equipo comienzan a cobrar por las pifias. Pifias, muchas de ellas debidas a la candidata misma. Su sonrisa permanente, aún cuando esté dando el pésame a alguien, me causa escozor.

Andrés Manuel López Obrador sigue sin saber a dónde quiere ir. Más allá de lo anecdótico del saludo a Vicente Fox durante la misa que ofició el papa Benedicto XVI en Guanajuato, su nueva faceta de amante de la humanidad y perdonador de Calderón no va con su personalidad. Él perdonó a Felipe Calderón. ¡Qué magnánimo! Se ve falso su discurso de San Francisco de Asís, no convence. A pesar de presentar un gabinete, cuya principal característica es su perfil gerontocrático, pero lleno de virtudes y extensos currículum vitae, AMLO no levanta. Me gustaba mucho más en su faceta de irreverente, mandando al carajo a las instituciones.

El apolíneo candidato priísta Peña Nieto, a pesar de llevar una clara ventaja en todas las encuestas, el porcentaje de electores indecisos crece día a día. Según la encuesta diaria de Milenio, los indecisos ronda 34%.  Tampoco resulta ilógico que sea el único candidato que lleva a su conyugue a cuanto evento político asiste. No en balde la ex actriz de telenovelas es reconocida y admirada por el sector popular de la sociedad. Segmento poblacional asiduo a las telenovelas y a vender el voto al mejor postor. Peña Nieto no se presenta a proponer soluciones; se presenta en pareja, el candidato y su esposa, como estrellas de televisión: ella reconocida más por su personaje, La Gaviota, que por su nombre real, Angélica Rivera; él, más popular que muchas estrellas de la farándula y reconocido más por sus atributos físicos que por sus propuestas políticas. El equipo de campaña desdeñó tener más de dos “debates”, pues argumentaron que la ley obliga a dos y de organizarse más de un par, éstos se llevarían a cabo solo si hay buena voluntad de los candidatos. Peña Nieto sabe muy bien que en el debate tiene varios flancos desprotegidos debido a su incultura y manifiesto analfabetismo funcional.

Según la página http://www.eleccion2012mexico.com/estadisticas/poll-of-polls el Promedio de Encuestas Públicas a Marzo de 2012 nos muestra los siguientes números: Enrique Peña Nieto tiene 47% en preferencia electoral; Josefina Vázquez Mota, 31%; Andrés Manuel López Obrador, 21%; y Gabriel Quadri, 1%. Estas encuestas no toma en cuenta el porcentaje de indecisos, pues ese porcentaje se distribuye entre los cuatro candidatos de acuerdo a la aceptación.

A los cuatro candidatos oficiales se les debe sumar el hijo de Manuel El Maquío Clouthier, del mismo nombre, quien intenta ser el primer candidato ciudadano de la historia. Intento que dudo mucho fructifique.

Todavía esperamos los miembros del respetable que los candidatos dejen de atacarse entre ellos y comiencen a hacer propuestas concretas. Queremos saber cómo van a resolver los múltiples problemas que aquejan a México. Todos son muy buenos para el análisis de la realidad actual, pero cuando pedimos soluciones y propuestas de cuáles opciones tienen para erradicar la problemática nacional siempre nos contestan que ahora que gobiernen nos van a mostrar el camino. Yo quiero saberlo antes de que vote. Si a resultados nos vamos, ninguno de los partidos que aspiran a gobernar el país ha hecho un trabajo medianamente aseado.

¡Extra! ¡Extra! El papa, al igual que Televisa, logró reunir a los tres candidatos en multitudinario evento religioso, la misa papal en Guanajuato. Al final, todos son guadalupanos y conservadores. ¿Cuál cambio vamos a tener?


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