Posted tagged ‘Peña Nieto’

Por fin salió el peine Punto #117 de marzo 11, 2010

11 marzo, 2010

El pasado 18 de febrero en el número 114 del Semanario Punto, en mi columna semanal escribí:

Lo más deleznable de las alianzas radica en que su finalidad no tiene nada que ver con un acercamiento con el posible votante o sea la ciudadanía, sino que su único afán es acceder al poder. El PRI, bastante renuente a aceptar que las alianzas son un peligro para sus candidatos actuales, debe ser precavido y esperar que lo que buscan estas alianzas es continuarlas hasta el 2011 y buscar una para el estado de México y lograr sacar al PRI de la gubernatura. Finalmente se trata de arribar  a la madre de todas ellas: una candidatura aliancista en el 2012 para evitar la llegada del tricolor a Los Pinos.

César Nava, presidente del PAN

No estaba errado, los priistas mexiquenses encabezados por Peña Nieto tenían ya muy estudiado el escenario. Trataron de evitar a toda costa que alguien tocara al gobernador, uno de los fuertes candidato del PRI a la presidencia. Es obvio el miedo que una alianza en territorio mexiquense tiene para el PRI. Pues de perder las elecciones a gobernador para su partido el PRI, Peña Nieto sería fuertemente cuestionado por sus correligionarios y la fuerza hasta ahora acumulada menguaría de forma notable y su influencia dentro del partido sería seriamente vulnerada. De allí que el gobernador haya sido el artífice o promotor del famoso acuerdo cupular partidista.

Lo inaceptable del asunto radica en la nula honradez, la absoluta carencia de ética, el olímpico desprecio por los principios y el burdo engaño que los firmantes manifestaron. ¿Con qué cara pueden estos políticos ser el ejemplo a seguir? ¿Son estos tipos de acuerdos, donde se antepone el acceso al poder por el poder mismo en aras del bienestar del país y de los mexicanos, el patrón que seguirá nuestra clase política?

El sainete comenzó cuando Beatriz Paredes y César Nava, presidentes del PRI y del PAN respectivamente, negaron reiteradamente que hubieran firmado un acuerdo entre los dos para evitar las alianzas en el estado de México de miras a las elecciones para gobernador del 2011. No hay duda de que el menos raspado por el incidente fue nuestro apolíneo gobernador, quien fue el instigador del bodrio. Tanto Paredes como Nava han sido tachados de mentirosos y cínicos. A Nava, todavía peor, lo chamaquearon, pues en el documento de marras no existe evidencia del intercambio que se gestaba: evitar las alianzas a cambio del apoyo del PRI a los cambios hacendarios en el Congreso. Como sucede casi siempre, el PAN pone todo mientras el PRI esquiva cualquier compromiso.

El documento firmado por Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación, como testigo de honor y Luis Miranda Nava, Secretario de Gobierno estatal, en representación del gobernador mexiquense salió a la luz por presión de Peña Nieto, quien acepto la existencia del escrito. Finalmente Paredes y Nava, pillados con los calzones abajo, tuvieron que asumir su poca ética y honorabilidad.

Los dichos de Andrés Manuel López Obrador de que el PRI y el PAN están coludidos para acaparar el poder sin que medie visto bueno alguno por parte la ciudadanía parece ser cierto. Los encumbrados políticos que llevan las riendas de la nación resultaron todos ingenuos y desinformados. Desde Beltrones, líder priista en el senado, hasta el presidente. Resulta que Gómez Mont nunca informó a Calderón de acuerdo. Esto por recomendación del presidente del PAN, Nava. Me resulta incompresible que un secretario de gobernación no informe al presidente de acuerdos de esta envergadura. O peor, que anteponga recomendaciones partidistas antes que sus obligaciones, entre las que se encuentra informar al presidente de incidentes o situaciones que afectan la gobernabilidad del país. Estoy seguro, al igual que mis contados lectores, que la firma de un documento anti aliancista cae dentro de la primera categoría.

Beatriz Paredes, presidenta del CEN del PRI

Creer que Calderón no fue informado de la reunión y posterior firma del convenio resulta insultante para la ciudadanía. Recuerdo que durante el Irangate que enfrentó Ronald Reagan durante su presidencia, Walter Cronkite, decano de la CBS, llegó a la conclusión de que si Reagan no sabía nada sobre el asunto, mostraba su falta de control sobre sus subordinados, por lo que debía renunciar; si por el contrario, sabía del asunto, no era más que una muestra de su colusión y cómplice y, al igual que en el primer, debería renunciar.

En el asunto del tratado cupular partidista recién sacado a la luz, lo mismo aplica a Calderón. Si sabía del convenio, resulta inverosímil que un jefe del ejecutivo, negocie las reformas para hacer crecer al país, otorgando poder político a un partido. El bienestar del país no se intercambia por cotos de poder, al menos, no para alguien que se dice patriota y buen mexicano.

Ahora resulta, según el senador priista Manlio Fabio Beltrones que debemos darle vuelta a la hoja y seguir trabajando. Vaya desfachatez de nuestra clase política. Parece ser que para él todo este vergonzoso tinglado no tiene importancia. Es entendible, pues también es uno de los aspirantes a candidato por su partido para la elección del 2012. Tarde o temprano iba a salir el peine.

¡Extra! ¡Extra! Durante la presentación de su novela El asedio, el escritor español Arturo Pérez-Reverte expresó, respecto a las efemérides de las independencias hispanoamericanas: “Cuando hablan de celebrar el Bicentenario, yo creo que más que celebrar deberían conmemorar con una misa fúnebre, porque realmente en 200 años murieron muchas esperanzas de libertad, de progreso y de justicia y todavía siguen sin estar vivas esas esperanzas.” Invitó a los reporteros a darse “una vuelta por cualquier barrio de México, por cualquier campo de Perú, por la pampa rubia, y verán que la miseria, el hambre y sobre todo la incultura siguen siendo las mismas.”

La política vuelta farándula Punto # 109 de enero 14, 2010

14 enero, 2010

Este artículo es una ampliación del que se publicó en ágora mexiquense en la última quincena de 2009 bajo el título de Lo público y lo privado.

A raíz del viaje al Estado Vaticano de nuestro apolíneo gobernador, donde ufano anunció al papa Joseph Ratzinger su próxima boda con una actriz de telenovelas, se desató una polémica que aún no termina sobre la pertinencia de ventilar la vida privada en espacios públicos. Miembros del partido de Peña Nieto, el PRI, así como políticos de otros institutos políticos han emitido fuertes críticas ante el anuncio hecho por el gobernador en la audiencia pública que tuvo con el jefe del Estado Vaticano. 

Enrique Peña Nieto y Joseph Ratzinger; en segundo plano La gaviota

La verdad sea dicha, radica en la estrategia que el equipo publicitario del gobernador tiene en mente. Como bien sabemos, el mexicano promedio, o sea cerca de 90 por ciento de la población, carece de las herramientas intelectuales requeridas para analizar una campaña política y, todavía peor, no tiene el bagaje cultural necesario para sopesar las acciones y proyectos que emanen de ella. Montados en una táctica que busca recrear un cuento de hadas, la mercadotecnia en que se ha montado la búsqueda de la candidatura presidencial para Peña Nieto privilegia lo banal, superficial e inocuo sobre lo profundo, trascendental y versado. Más que buscar colocarlo como candidato mediante un posicionamiento inteligente, elemento que una ciudadanía informada y crítica aplaudiría, se tantea presentarlo haciendo hincapié en sus atributos físicos y su vida personal digna de telenovela clasemediera. 

 El anuncio de su próxima boda, a todas luces estudiado y filmado por Televisa, nos ofrece un espectáculo superficial y anodino. Más que promover un proyecto de nación para allegarse votos, busca aparecer en toda revista de sociales y secciones periodísticas de corte farandulero. No es gratuito que un país de analfabetos funcionales, los tirajes de las revistas de chisme sobrepasen por millares los de partición socio-político. Ya quisieran los directores de los hebdomadarios proceso o Milenio semanal tener los millones de ¿lectores? que hojean TV novelas u ¡HOLA! México.

Conscientes de las limitaciones intelectuales de nuestros connacionales, el principesco gobernador mexiquense y su equipo de asesores de imagen, donde incluyo a las televisoras, han escrito un guión de características inverosímiles e insustanciales para mantener vivas sus aspiraciones a la candidatura presidencial. Sin nada que ofrecer como político de envergadura lo único que ofrece es su físico.

El Estado de México es cuna de la mayor cantidad de pobres en el país, en especial de pobreza alimentaria, con más de cinco millones de individuos. Somos segundo lugar nacional, después de Chiapas, en desnutrición infantil. La infraestructura que se ha construido durante el sexenio peñista es en su mayoría de corte federal, ejemplo de ello son el Aeropuerto Internacional de Toluca, varios tramos carreteros que cruzan el estado, como lo es la Autopista Arco Norte que une Atlacomulco con San Martín Texmelucan en Puebla y que cruza Hidalgo y Tlaxcala.

Es insultante para la inteligencia de un servidor que el presidente del PRI mexiquense, Ricardo Aguilar Castillo, nos endilgue… “el PRI del Estado de México no polemizará con el tema de la vida privada del Gobernador, es un asunto personal que no tiene que ver con los temas públicos”. Estoy totalmente de acuerdo con el mandamás priísta mexiquense. Pero si no quiere que critiquemos la vida privada del gobernador, entonces que éste no la ventile a los cuatros vientos frente al papa. Resulta inadmisible que un político que aspira a llevar las riendas de México nos salga con la infantil justificación de que no se percató de la presencia de cámaras y micrófonos durante su audiencia papal. Para empezar la audiencia fue pública, pues estaba acompañado de su novia, sus hijos, los hijos de la novia, su mamá y 200 peregrinos mexiquenses más. Si no quiere que su vida privada se conozca y se ventile urbi y orbi, lo más prudente sería que la madre del gobernador fuera a pedir la mano de la novia, en privado, sin invitar a cientos de periodistas que cubren la fuente. 

Pero bien sabemos que la estrategia tiene como finalidad recrear un cuento de hadas y estoy muy seguro que seguiremos las vicisitudes de Enrique y Angélica durante todo este 2010 y 2011. Pues todavía falta poner la fecha del enlace, por cierto será religioso, ¿o no? Ya en ¡hey!, suplemento de Milenio dedicado a los espectáculos, trascendió que éste puede efectuarse en Jerusalén, según nota de Susana Moscatel. El problema radica en cómo justificar los gastos. Porque al fin de cuentas la boda de Enrique y Angélica la pagaremos todos los contribuyentes del Estado de México. Faltaba más. También nos relatarán la boda civil hasta en los más superfluos detalles. La mesa de regalos en algún almacén de prestigio: El corte inglés en Madrid, Galeries Lafayette en París o Harrods en Londres. ¿Acaso piensan mis contados lectores que la pondrán en Soriana o la Comer? Después tendremos programas especiales de hasta una hora de duración donde los futuros electores no seremos informados del proyecto de nación que tiene en mente Peña Nieto, pero sí nos enteraremos de los cientos de detalles de la boda, la lista de invitados, el vestido de la novia, el cantante que amenizará el evento, el menú de la cena y los encantadores trajes de pajecito que lucirán los hijos de él y los de ella. Seguiremos con la luna de miel, en alguna isla de los mares del sur. Nueva Caledonia y las Islas Fidji, ya que arrebatan la pupila con sus bellezas naturales.

Rosa Beltrán en un profundo ensayo Narrativas sin historia que la revista nexos publica este mes anota: “Un mundo que privilegia la forma por encima del contenido o, mejor: un mundo donde el contenido ha sido sustraído a favor de la forma. Un tiempo que hace de la superficie de las cosas el contenido. Y que obliga al arte a expresar este hecho de un único modo posible: hablando de la superficie desde la superficie.” No tiene desperdicio lo trascrito y lo que pretende la clase política priísta es precisamente aplicar esos preceptos para el solaz esparcimiento de nuestra iletrada e ignara población. 

Siempre he deseado ser gobernado por individuos que tengan un acendrado intelecto: un político poseedor de algún doctorado en el Colegio de México, autor de un par de libros serios y analíticos de nuestro entorno, políglota o al menos bilingüe y de finas formas diplomáticas. Brasil tiene a Fernando Henriquez Cardozo, la República Checa a Václav Havel y los Estados Unidos a Barack Obama, y nosotros ¿a quién detentamos como émulo de los anteriores? Yo no conozco ninguno. ¿Alguno de mis contados lectores me puede informar de algún político autóctono que cubre las cualidades que me inspiran?

De continuar el cuento de hadas – más parece una farsa – los habitantes del Estado de México seguiremos siendo timados por una clase política ramplona y simplista sin ápice de inteligencia, cuyos actos creen representa el nivel educativo de todos sus gobernados. Por desgracia nuestra versión mexiquense del embuste telenovelero se pretende imponer en todo el territorio nacional. Seguro estoy que muchos habitantes de nuestro estado se sienten ofendidos, como lo estoy yo, por ser tratados cual ignorantes o carentes de conocimientos. 

Todavía no hay “colorín colorado que este cuento se acabado” pues todavía da para muchos capítulos más. Tendremos que continuar leyendo revistas del corazón o dedicadas a la farándula para saber qué sucede en el Estado de México.

¡Extra! ¡Extra! A los administradores de la industria de la salvación, léase iglesia católica, se les enredó la sotana. A raíz de la aprobación de los matrimonios entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal y la posibilidad de adoptar han iniciado una campaña en contra de la nueva ley bajo argumentos sumamente discutibles. Ejemplo de ello es que según ellos el matrimonio debe ser entre una mujer y un hombre para perpetuar la especie, de lo contrario es un acto contra natura. También el celibato es contra natura pues su finalidad no es la procreación. ¿Alguien los entiende?

Una policía estatal única manifiesto # 466 de diciembre 2, 2009

3 diciembre, 2009

La semana pasada se efectuó una más de las reuniones de seguridad nacional en Palacio Nacional encabezada por Felipe Calderón donde se dieron cita los gobernadores de las 32 entidades, representantes del congreso, secretarios de estado y representantes de la sociedad civil organizada. La insistencia de Felipe Calderón en promover una policía nacional o en su defecto 32 agrupamientos policiacos estatales sigue siendo eje de la política emprendida por este gobierno para enfrentar al crimen organizado.

El rechazo a una policía nacional tipo los carabineros en Chile o la Guardia Civil en España está fuera de cualquier discusión ya que ningún gobernador va a castrar su poder mediante la supeditación policial de índole estatal a una nacional. Y no se digan los municipios.

Además en este país ser policía no da prestigio, más bien devalúa al individuo. Nunca he escuchado a un niño mexicano decir que cuando sea grande quiere ser policía, sueño que en otros países sí es común: pertenecer al FBI en los Estados Unidos, a la Sureté francesa o a Scotland Yard en Gran Bretaña. Aunado a lo anterior el nivel educativo de la inmensa mayoría de nuestros mal llamados protectores o cuidadores del orden raya en el analfabetismo funcional. En México los individuos se convierten en policías para no estar desempleados.

Por lo que respecta a crear agrupaciones de corte policial a nivel estatal nuestro apolíneo gobernador comentó al finalizar la ceremonia del LXVI aniversario de la sección 17 del SNTE que se requieren “explorar modelos policiacos que hay en otras latitudes y que están resultando exitosos, que ese modelo pudiera permear realmente en cómo se instrumentará en nuestro país, entro ellos está la posibilidad, eventualmente, de tener una policía estatal única, que es uno de los modelos que se exploró”. De entrada nuestro gobernador no menciona nada sobre la una policía nacional, pues eso no le conviene y le restaría mucho poder. Por otro lado recupera el discurso presidencial sobre el tema de una policía estatal porque ello le brindaría un mayor poder y control de territorio estatal. ¿Quién va a limitar las actividades de una corporación de esa magnitud si ya fuimos testigos del proceder de la ASE en San Salvador Atenco?

El vergonzoso liderazgo que tiene el Estado de México al ser una de las entidades con mayor índice de delitos cometidos con arma de fuego, así como tener una ciudadanía cuya percepción de la seguridad que vive va en franco decremento son un par de razones para que Peña Nieto le tome la palabra al Presidente.

Interesante la declaración del gobernador, ya que con ello se fortalecería el poder del gobernador a través del control de una policía que reportaría al ejecutivo estatal. Y como consecuencia el monopolio de la fuerza recaería exclusivamente en él. Nuestros gobernadores (no importe su partido o situación geográfica) son reacios a la creación de un ente policial nacional semejante a los que existen ya en varios países: Chile, España o Francia.

Aquí tenemos un ejemplo palpable de la doble moral estatal que caracteriza a nuestros gobernadores: se niegan a crear instrumentos hacendarios para recaudar impuestos estatales; le dejan todo el paquete a la Secretaría de Hacienda federal. Cobrar impuestos no redunda en votos y tiene un costo político que nadie quiere pagar. Sin embargo cuando se trata del elemento de coacción ciudadana y represión gubernamental quieren, basados en la percepción de la sociedad, montarse en caballo de hacienda para crear institutos policiales del ámbito estatal. Aquí en nuestro estado ya tuvimos la oportunidad de presenciar los procedimientos de la Agencia de Seguridad Estatal durante el descontento ciudadano de los pobladores de San Salvador Atenco, al grado que el gobierno mexiquense recibió varias recomendaciones de las comisiones de derechos humanos, estatal y nacional. Dotar de instrumentos de represión social a los gobernadores no redunda en una disminución del fenómeno criminalístico, más bien es una “patente de corzo” para que políticos de la calaña de Ulises Ruiz, Fidel Herrera o Enrique Peña Nieto callen a la ciudadanía.

No tardaron los municipios mexiquenses en rechazar la propuesta. Misma que proviene del secretario de seguridad pública federal Genaro García Luna; ha sido retomada por Felipe Calderón y ahora también por Peña Nieto. A pregunta expresa sobre la viabilidad de una policía estatal, el exabrupto del director de seguridad pública de Toluca, José Vera Monroy es una verdadera perla declarativa, pues consideró “que sería un error eliminar a las corporaciones policíacas municipales, pues son el primer contacto con la ciudadanía”.

No creo que exista persona alguna que viva en Toluca a quien no se le haya presentado uno de esos energúmenos ignorantes exigiendo ‘pa’l chesco, cuando nos estacionamos mal o nos pasamos un alto. En lugar de proceder a levantar la infracción se vuelven sumamente comedidos con el infractor. Todavía no se esclarece el asesinato de un joven en la colonia Seminario de Toluca a manos de policías. La prepotencia de estos tipos es equiparable a su nula capacidad para resolver un crimen o tratar a la ciudadanía, la que en última instancia los mantiene con el pago de impuestos, con un mínimo decoro y decencia. Recordemos el nefasto operativo del New’s Divine en la ciudad de México donde murieron varios adolescentes.

Aparte de que se violaría la constitución en su artículo 115, donde se dota de autonomía a los municipios, los presidentes municipales como Azucena Olivares de Naucalpan y Eruviel Ávila de Ecatepec cuestionaron con diferente matiz la propuesta; la primera la rechazó y el segundo consideró que se debe analizar a fondo. La ASE, a través de su área de comunicación social salió con una verdadera sandez: “la dependencia estatal no podría absorber a todas las corporaciones municipales ya que en su caso tomaría varios años lograrlo”.

Es entendible que de prosperar la idea se tenga que modificar la Constitución Mexicana para adecuarla al nuevo ordenamiento y que cada estado haga lo mismo con la suya, pero de allí a que les tome varios años lograrlo, me suena a un verdadero despropósito.

Lo más probable es que la idea de origen federal, retomada por Peña Nieto no prospere. Más que una policía federal o estatal únicas se requiere cambiar los paradigmas del servicio policial en el país. No queremos corporaciones represoras, prepotentes y al servicio del poder económico y político. A menos que se comience a cambiar radicalmente la formación académicade la policía y la percepción que tiene el ciudadano de ellos, será una labor inviable dotar de cuerpos policiales similares a los del primer mundo.

Las declaraciones de Peña Nieto manifiesto # 463 de noviembre 11, 2009

11 noviembre, 2009

A consecuencia del bodrio que fue el paquete fiscal aprobado por el Congreso, nuestro apolíneo gobernador emitió una serie de declaraciones que lo pintan como un mentiroso. Las declaraciones fueron emitidas durante el informe de gobierno del gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, donde la presidenta del PRI se aventó la puntada de emitir un verdadera sandez: “El PRI salvó a México del 2%”. 

En el mismo evento fue donde el gobernador Peña Nieto comunicó lo siguiente: “El partido en esto tiene que asumir gran responsabilidad, y en la posición que guarda con 237 diputados, pues obviamente el sentido del voto que obtengan habrá de generar, sin embargo, costos que tendrá que asumir, estando a favor o estando en contra donde esté”. Si bien en el fondo es cierto lo expresado, lo matiza de forma muy política, porque las bancadas de cada estado le deben pleitesía al gobernador, pues es él quien palomea sus nombres para acceder a las candidaturas. Si bien la responsabilidad recae sobre el poder legislativo, no seamos ingenuos al pensar que los diputados y senadores se van por la libre y votan de acuerdo a su consciencia; cada gobernador es el “director de orquesta” que marca la melodía que tienen que tocar. Si bien los 237 diputados federales del PRI deben asumir el costo político, si es que lo hay, son los 32 directores de orquesta que rigen tras bambalinas los verdaderos responsables del bodrio que se creó.

Respecto a la versión que le atribuye ser la mano detrás del incremento del IVA en uno por ciento refirió: “No caeremos en estas distracciones; la verdad es que fue un tema asumido por los diputados. Mostramos nuestra total y absoluto respeto”. Aquí en donde patina el enunciado. Para nadie fue un secreto la encerrona que tuvo con la bancada del Estado de México para dictarles línea respecto al voto que debían emitir durante la aprobación del paquete de ingresos – lo lógico sería analizar primero las necesidades y en qué se debe gastar el dinero y después ubicar las formas de cómo conseguirlo. Vuelve al insulto intelectual al tildarnos de ignorantes e ingenuos. Nuestro gobernador continúa engañando al respetable al proferir que existe independencia legislativa en lo referente a las decisiones asumidas, siendo que es él, junto con los otros 31 jefes del ejecutivo en el ámbito estatal, quien, obligado a obtener la mayor tajada posible del presupuesto, dictó línea a la casi media centena de diputados mexiquenses priístas.

No es un secreto el despilfarro económico que en aras de promover obra se ha escenificado en el Estado de México. La necesidad de contar con recursos para infraestructura rimbombante y lograr cumplir con sus compromisos asumidos ante notario, pero sobre todo exhibirse y placearse por todos los medios de comunicación masivos de la geografía nacional, redundan en lograr a la larga la candidatura de su partido para la sucesión presidencial del 2012. La carrera para el 2012 arrancó al iniciar las actuales legislaturas – federal y mexiquense – y no de ser un evento deportivo sería sensacional y excitante, sin embargo al ser un evento político que afecta a millones de mexicanos deja de ser un acto masivo de entretenimiento para convertirse en una pesadilla para los que vivimos en este estado. De vivir en cualquier otra entidad del país, no tendríamos que soportar la constante imagen del apolíneo Peña Nieto; no seríamos rehenes de políticas públicas orientadas a la compra solapada del voto en estos momentos, situación que conforme se acerque la hora crucial para decidir la candidatura priísta, se convertirá en descarada compra del mismo.

Es más que obvio que a nuestra clase política le interesa un bledo la cultura, y el fenomenal recorte de más de tres mil trescientos millones de pesos a la cultura – más de 25 por ciento de sus recursos – manda un mensaje claro y contundente a la ciudadanía. A nuestros políticos la educación y la cultura les importan un comino, o sea nada. Y como lo dijo el gobernador mexiquense, de asumir el costo político de sus decisiones, entonces sean responsables con sus electores y con la ciudadanía y reconozcan que no tienen los tamaños para recortarse el gasto partidista o sus sueldazos de magnate petrolero, y prefieren reducir lo presupuestado para la cultura porque les sale más barato políticamente hablando. En un país donde la cultura es beneficio de minorías, la compra de tiempos en la televisión es mucho más redituable para su imagen y proyecto personales que invertir en festivales y actividades culturales – cine, teatro, literatura, obras infantiles, libros, ópera, escultura, multimedia, etc.

320670427_9297fd1426

Y sí, se debe responsabilizar a nuestro gobernador y a su partido por la poca seriedad con la que ven la cultura en este país, no por nada les encanta salir en telenovelas y capítulos finales de ellas. Mientras que aquí tenemos a Lucero para promover los logros mexiquenses, en Coahuila es Ernesto Laguardia la cara que promociona los logros del norteño estado. Nos siguen endilgando caras televisivas de telenovela – Televisa y TV Azteca al frente – mostrando que la ciudadanía en este país no existe, somos pueblo y como tal nos tratan. Mientras Daniel Giménez Cacho es una de las caras de la UNAM en sus anuncios, los políticos mexicanos utilizan a lo más ramplón del escenario telenovelero nacional. Por ello es que la cultura es un bien más bien escaso en este país, y lo es porque nuestros políticos son individuos bastante ignorantes e incultos. Sus actos hablan por sí solos.

En su visita al recinto legislativo para pedir mayores ingresos, aparte de lucir cual estrella de cine para el sector femenino y algunos del masculino, pidió que la asignación de recursos fuera hecha de manera justa; ni menos de lo necesario ni más de lo que corresponde. Muy ufano se paseó por el Palacio Legislativo posando para las fotos con cuanta fan se lo pidiera, cual estrella de televisión; dejándose querer y admirar por las multitudes que celebran lo apuesto que es, en lugar de analizar y exigir trabajo serio y encaminado al bienestar de la población. Y después nos quejamos de nuestra lacerante realidad, si somos nosotros mismos como ciudadanos los últimos en buscar que nuestros líderes trabajen por nuestro bienestar. La pregunta que debe considerarse es, ¿y a los millones de pobres y miserables que habitan en el Estado de México cuánto de esos dineros – más de 23 mil millones – serán para crear empleos, construir escuelas dignas, verdaderos hospitales y no sólo clínicas familiares, apoyar la investigación del COMECYT o para promover la imagen del gobernador?

Los dineros en el Estado de México manifiesto # 463 de noviembre 11, 2009

11 noviembre, 2009

Interesante en grado sumo fue leer el artículo de Martha Martínez Los dueños del presupuesto en el suplemento Enfoque del diario Reforma el pasado fin de semana.

En él se analiza cómo los gobiernos estatales, no importa el partido al que pertenezcan, presionan mediante sus diputados para que el presupuesto federal y gasto se incremente cada año, pero simultáneamente al incremento en recursos los mecanismos de rendición de cuentas han disminuido en los últimos diez años. Mediante presiones de las bancadas estatales en San Lázaro, los gobernadores logran negociar e incrementar sus gastos en cada ejercicio fiscal. En la última década este incremento ha casi triplicado. Así pues mediante los Ramos 28 y 33 los gobernadores pueden ejercer libremente los recursos sin dar cuenta a nadie de ello. También es notorio que los auditores superiores de cada estado están ligados al ejecutivo estatal al provenir de puestos directamente vinculados con ellos. En el caso del Estado de México, Fernando Valente Baz fue funcionario de la Agencia Estatal de Seguridad antes de convertirse en auditor superior.

Ejemplo de lo anterior lo externa el perredista Vidal Llerenas, integrante de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la LXI legislatura, al confirmar que es innegable el poder e influencia que detenta el gobernador del Estado de México, pues el presidente de dicha comisión es el ex secretario de Finanzas, Planeación y Administración del gobierno mexiquense, Luis Videgaray. También logró colocar 45 diputados de su partido en el congreso, sin contar con allegados y afines de otros estados y partidos.

Los números son escalofriantes en cuanto a al monto que administra nuestro apolíneo gobernador: $100,418 millones, monto que ningún otro estado maneja, ni siquiera el Distrito Federal, donde Marcelo Ebrard cuenta con $90,176 millones Son las cantidades que de acuerdo ejercicio fiscal del 2008 manejan los ejecutivos estatales de esa dos demarcaciones.

Hasta allí la información vertida por Martha Martínez, la cual cataliza una serie de incertidumbres e incentiva serias preguntas acerca del poder que ejerce nuestro gobernador al no tener fiscalización alguna que le impida gastar esa cantidad en cuanta obra o campaña desee.

De entrada la fiscalización que el auditor superior del estado debería ejercer muestra una opacidad lacerante. Al haber emanado profesionalmente y tener relación directa con el gobierno al que debe auditar deja mucho que desear. El manejo de ese presupuesto millonario que tiene en sus manos el ejecutivo no tiene realmente un contrapeso, así pues el dispendio y gasto discrecional es manejado de forma discrecional.

A pesar de que los dineros del Ramo 33, de acuerdo a la normatividad deben estar etiquetados por la federación, los excedentes por las ventas petroleras o la recaudación extra a nivel fiscal que logran los gobernadores no hay manera de limitarla.

Con más de 100,000 millones de pesos, ¿dónde van a parar estas cantidades millonarias? Si bien la infraestructura estatal recibe una gran tajada es indudable que un monto muy sustancioso es utilizado para pulir la imagen hacia la candidatura presidencial priísta que busca Peña Nieto. No es ilegal ni tampoco falto de ética promover la imagen de un político, lo ilegal y falto de ética es hacerlo en lo oscurito y sin dar cuentas claras de cómo se utilizan esos dineros.

¿Por qué los órganos de fiscalización tienen tan poco peso en nuestro país? Pues tan sencilla la respuesta: Por que los mismos políticos no van a ponerse piedras en el camino y es responsabilidad nuestra, la sociedad civil, exigir a nuestros líderes que transparenten lo gastos.

Resulta inaudito que en nuestro estado no existan organismos fiscalizadores creíbles y autónomos que con eficacia y eficiencia limiten los gastos innecesarios o, todavía peor, castiguen al funcionario público que abusando del poder, privilegie gastos que no correspondan al rubro para el cual fueron etiquetados.

Para nadie es un secreto la carrera que Peña Nieto ha iniciado para competir con Manlio Fabio Beltrones, líder de la bancada priísta en el senado, y Beatriz Paredes, presidenta de su partido, por ser el candidato de su partido para competir por las elecciones presidenciales del 2012. Lo lamentable de todo es que en aras de llegar primero a esa meta, nuestro gobernador no ha escatimado recursos y su imagen aparece un día sí y otro también en cuanto medio de comunicación nacional existe. La paradoja del asunto radica en el discurso de que quiere informar a los mexiquenses sobre las obras y avances de su gobierno, se anuncie hasta en Mexicali, Baja California. ¿Será que quiere informar a todos los mexiquenses sobre su persona y gobierno no importa la situación geográfica en la que se encuentren? Y para ello no importa que tan caro resulte el desaguisado y lo mediocre que sea el medio elegido para ello.

logoInfoem

De los más de 100,000 millones que maneja a gusto muy personal, ¿cuántos de esos millones no tienen la finalidad y pragmatismo político que  promover su imagen? Por más que uno pide información al Instituto de Acceso a la Información del Estado de México (Infoem) siempre te dan largas o buscan recovecos legaloides o administrativos que limitan la información exigida argumentado que equis normatividad impide divulgar la información o montos requeridos. En mi caso sigo esperando respuesta a un par de solicitudes de información que presenté a través del portal del Infoem, sin que hasta la fecha haya obtenida respuesta a mis cuestionamientos. Esperaré para ver que sucede.

La opacidad y poca, sino es que nula, transparencia sobre los dineros ejercidos por nuestro gobierno estatal dejan mucho que desear y, por lógica deductiva, orillan al ciudadano a pensar lo peor, siendo garantía que si pensamos lo peor acertamos a lo que sucede en la realidad.

Las obras de relumbrón que durante el gobierno Peñista han sido signatura cotidiana no son más que una cortina de humo para solapar millonarios gastos y desvíos de los dineros públicos en aras de “placear” al ejecutivo estatal.

No conforme con ser considerado el más apuesto de los gobernadores y tener como consorte a una famosa actriz telenovelera, Peña requiere mucha más presencia mediática para competir y ganar la presidencia para el PRI dentro de tres años. No basta la figura, requiere fondo. A falta de discurso y sustento político se necesitan muchos millones de pesos para crear la figura de alguien digno y preparado para la “grande”.

Ya en una entrevista con Jorge Ramos de la cadena Univisión, canal americano de habla hispana, a pregunta expresa del periodista sobre su fortuna personal, Peña respondió que no era un millonario, pero debido a un súbito ataque de Alzheimer no recordó ni cual es su sueldo como gobernador. Imaginamos la misma situación cuando se refiera a las cantidades exorbitantes que administra y gasta sin pudor alguno y menos dando cuenta de ello a la ciudadanía. Siguen nuestros políticos creyendo que nos chupamos el dedo y que todos somos ignorantes económicos. Olvidan que un curso básico de micro o macroeconomía se toma en los primeros semestres de cualquier carrera universitaria, claro está, si logras llegar a la educación superior.   

Así pues las cantidades manejadas por Martha Martínez en el artículo mencionado al principio nos deben poner en alerta a los habitantes del Estado de México y exigir a los responsables de gastarlo que lo hagan de forma adecuada, orientada en beneficio de la población mexiquense. No forzosamente tiene uno que ser mexiquense por nacimiento – la mayoría de los habitantes del estado no es oriundo de él e inmigramos al estado por diversas razones – para exigir a nuestro gobernador y el gobierno que encabeza una transparencia veraz y creíble.

Al no tener obligación legal, Peña Nieto omite darnos cuenta fehaciente sobre los dineros que se supone deben beneficiar a todos y no sólo a unos cuantos: los que detentan el poder político y económico en el muy libre y soberano Estado de México.

El estilo personal de gobernar de Peña Nieto manifiesto # 460 de octubre 14, 2009

14 octubre, 2009

El estilo personal de gobernar de Peña Nieto

No es un secreto que el apolíneo gobernador del Estado de México se perfila como serio candidato de su partido para contender a la presidencia de la república en 2012. La fuerza política que lo cobija a raíz de los resultados electorales pasados, le permiten mostrar músculo político dentro de su partido, el PRI. Como cualquier miembro de un partido político, sus aspiraciones a la primera magistratura del país son respetables y de convencer a sus correligionarios puede acceder a suceder al actual presidente Felipe Calderón Hinojosa. El peso político detentado mostró su tonelaje cuando juntó a la bancada priísta en el Congreso de la Unión para dictarles línea y rechazar el aumento de 2% propuesto por el presidente. Pero resulta que existen una serie de interrogantes a las cuales no ha contestado o lo ha hecho de forma incompleta y sesgada. El mensaje desvirtuado o casi nulo, y el mensajero sustituyéndolo, con la consabida pérdida de sustento en el primero. 

De entrada y como primera interrogante a Peña Nieto, está su muy personal estilo de gobernar, parafraseando la obra sobre Luis Echeverría que escribió el historiador don Daniel Cosío Villegas, sustentado más en su físico, su relación sentimental con una actriz de telenovelas y sus cotidianas e insulsas apariciones en televisión, sobre todo en el consorcio de Emilio Azcárraga Jean. En otras palabras le apuesta más a venderse como producto de consumo masivo que en parecer gobernante y mucho menos estadista. Claro que tiene su club de fans, característica ésta, más del mundo del chisme de farándula que de las columnas de análisis político de cualquier periódico. También están sus portadas y entrevistas para revistas tipo Gente u ¡Hola! Programas especiales también aumentan su popularidad.

 quien-las10parejasatractivas

El pago que tendrá que desembolsar no será en pesos y centavos, sino en especie mediante el otorgamiento de más poder a la televisión privada de señal abierta y, de manera colateral, a la industria de las telecomunicaciones. El costo para el país será enorme, porque en aras de acceder al poder, hipotecará el bien más preciado en comunicación: el derecho a la información y jugar con fuego lo va a quemar. Ese bien intangible esta en juego y puede en muy poco tiempo ser monopolizado. Nunca se había apoyado a un político tan forma tan abierta y directa. Al fin y al cabo es una más de las estrellas de Televisa. Su porte y su look de político joven y bien parecido reditúa mucho dinero al consorcio y desde un punto de vista estrictamente financiero, no sería descabellado considerar que Peña Nieto está a la par que varios actores o cantantes de moda. No todo lo que esta de moda se vuelve un clásico, así que el apolíneo gobernador tendrá que renovar la oferta mediática a la que le apuesta, porque su mercado electoral  al que esta dirigida la campaña, requiere renovarse continuamente, evitando siempre ahondar en cualquier tema y cambiando continuamente el mensaje para que el electorado no llegue a percibir lo simplista y engañoso del mensaje y lo privilegiado que es el mensajero. Aunque a muchos no les agrade, por ser políticamente incorrecto, somos una sociedad idiotizada con fútbol, telenovelas y la “Arena San Lázaro”, y ello gracias en gran parte al duopolio. Televisa, por su antigüedad tiene mayor responsabilidad que TV Azteca. No tomemos a la ligera sus declaraciones, pues conllevan una penosa verdad: en el fondo les vale madre el país cuando declaró  Azcárraga Milmo: “yo hago televisión para jodidos” y el hijo Azcárraga Jean responde que “no es responsabilidad de la televisión privada educar, sino de la Secretaría de Educación Pública”; olvidan la autocrítica y evaden la responsabilidad social que tienen con el país. Lo más patético de la situación: la gran mayoría no tiene las defensas intelectuales y se dejan embaucar fácilmente. No es un secreto que nuestro nivel educativo equivale a siete u ocho años de escolaridad y a nivel nacional a haber finalizado la secundaria.

Ya desde el famoso debate televisivo entre John F. Kennedy y Richard Nixon en 1960 se comenzó a voltear a la televisión como medio para impactar al electorado. La radio fue durante décadas el medio usado por los políticos para comunicar sus ideas y valores. Eran paradigmáticas las apariciones, por llamarlas de alguna manera, de Roosevelt para levantar el ánimo de sus ciudadanos americanos durante la era de la depresión de los años 30, pero fue con la Segunda Guerra Mundial que optimizó su uso, al grado que la declaración de guerra a Japón fue transmitida por ese medio. Y no se diga de Joseph Goebbels, el famoso “doctor”, artífice de la propaganda nazi. Recordemos la clásica obra de Wilhelm Reich, Psicología de masas del fascismo, de cuyas páginas se extraen algunas variantes que se aplican en el Estado de México.

Sin embargo la estrategia de Peña Nieta no contempla transmitir ideas, todo lo contrario, más bien es mostrarlo como adonis y apelar a sus características físicas, olvidándose del contenido. Muestran al mensajero, menospreciando el mensaje. Tan es así que la inmensa mayoría de sus entrevistas están hechas ad hoc para su lucimiento por lo que se evita cuestionarle sobre temas difíciles. De darse un rompimiento con el guión establecido o tener que responder cuestionamientos que no son de su agrado se le nota nervioso y vago en sus respuestas. Como ejemplo de lo anterior  mencionaré un par de ejemplos de gazapos: el primero con el Dr. Liebenson Violante durante la pasada emergencia sanitaria debido a la influenza H1N1 y las entrevistas con Jorge Ramos  donde quedó muy mal parado , ya que no fue diseñada para el lucimiento del mediático político, situación opuesta sucedió en su aparición – compra del tiempo como todas las entrevistas en TV Azteca – con  Sabina Berman y Katia D’Artigues en su cena-entrevista Shalalá (hasta el nombre del programa invita a cambiar de canal) al ser el guión ad hoc para su lucimiento. 

Es más que obvio que su manipulación del mensaje es orientado a un conglomerado sin las defensas intelectuales mínimas para decodificar el  vacuo mensaje y rechazar al mensajero. Razón bastante poderosa para entender que ni el gobierno federal o el estatal le apuestan a la educación. Tanto Peña Nieto como Calderón formaron sólidas alianzas con los sindicatos magisteriales. De los cuatro representantes legislativos que tenemos los habitantes de Toluca, dos de ellos son ex líderes gremiales a nivel estatal y el tercero a una de las secciones correspondiente al nivel nacional. El discurso dista leguas de su aplicación. Los paupérrimos resultados de las evaluaciones ENLACE y PISA son prueba de ello.

El planteamiento dio ya sus primeros resultados: las elecciones del julio. Ya comienzan a proliferar columnas y análisis que critican su técnica y la desmenuzan para un mejor entendimiento de ella y prueban como se privilegia la imagen a expensas del contenido. Las ideas y proyectos son importantes siempre y cuando los avale un notario. Sin embargo, aquellos ciudadanos ya vacunados para repeler dicha forma comunicativa debemos ser convencidos mediante acciones políticas y que fomenten la gobernabilidad.

En lo personal a mi sí me impresiona un currículum vitae donde el líder de mi estado tenga como alma mater a la Universidadde Oxford, Cambridge, Harvard, al Politécnico de Zurich, a la Sorbona o al Colegio de México – Marcelo Ebrard sí lo es y lo menciono tan sólo como dato, nada más. En su faceta laboral me encantaría otear algún proyecto a largo plazo y bien sustentado para el futuro del estado, al menos para la próxima generación y, si aspira a gobernar México, uno similar para el país. La precaridad de su oferta política me es harto difícil de digerir.

Volviendo a la relación entre el mensaje y el mensajero Peña Nieto no vislumbro cambio alguno; los resultados les son favorables en todas las encuestas. Esto puede ser un arma de dos filos, estar tan expuesto a los medios, incrementan las probabilidades que una pifia suya le cueste muy caro. Yo espero que así suceda y que no se extienda a todo el país el estilo personal de gobernar de Peña Nieto, no es la solución para México.

Similitudes y diferencias ágora mexiquense primera quincena septiembre 2009

15 septiembre, 2009

Similitudes y diferencias

Con tres días de diferencia dos jefes del ejecutivo, uno a nivel federal, Felipe Calderón Hinojosa, y otro en el ámbito estatal, Enrique Peña Nieto, dieron sus respectivos informes de labores de frente a la sociedad. Varias similitudes, así como diferencias hay entre ambos actos republicanos.

 Similares son los dos en varios aspectos. Ambos entregan por escrito a las respectivas legislaturas su informe de labores, no obstante el primero lo hace mediante emisario, aunque sea de lujo. La legislatura federal exige la presencia de Calderón, siendo que el mismo legislativo expulsó al presidente del recinto. La victoria en el Estado de México permite ahora sí medirle el “agua a los camotes”. El gobernador mexiquense comenzó a saborear las mieles del triunfo y a mostrar músculo político para suceder a Felipe Calderón, sabiendo que tiene un peso enorme dentro del PRI.

Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa

Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa

Durante el informe de Peña Nieto destaca la presencia de doce gobernadores del tricolor, su presidenta, el ex candidato a la presidencia y en representación del ejecutivo federal, Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación. La fuerza mexiquense en la LXI legislatura federal con casi medio centenar de diputados representa 10 por ciento del total de legisladores, fuerza harto significativa si es controlada por el gobernador. Si sumamos un buen número de diputados de otros estados que abiertamente apoyan a Peña Nieto y el apoyo de varios gobernadores, el poder que tendrá nuestro apolíneo gobernador será enorme.

 Además tiene el más preciado de los apoyos que cualquier político quisiera tener: los medios. No es un secreto que Peña Nieto se ha convertido en una más de las estrellas de Televisa. Su noviazgo con una actriz de telenovelas, sus constantes apariciones en programas especiales del consorcio, sus diarias apariciones en los noticieros televisivos no dejan lugar a dudas. Es el candidato de Televisa y de ganar tendrá que corresponder al apoyo recibido, pues no todo se paga con pesos y centavos.

Otra similitud entre ambos informes fue el entorno creado para las dos figuras: Calderón en su búnker, Palacio Nacional; Peña Nieto en el Teatro Morelos. Lo que más me llamó la atención fue la decoración del estrado para los dos. Gigantescas pantallas para seguir el discurso y un tele pronter para poder leerlo sin dejar de ver al respetable. En fin, la escenografía era como para que en su momento saliera con su nívea sonrisa algún presentador de programa dominguero familiar.

La gran diferencia no estriba en lo visual, la parafernalia, los invitados, los medios, o cualquier otro asunto. Si bien los dos mensajes tuvieron más virtudes que defectos, lo esencial radica en los discursos mismos. Utilizo analogías para explicar mi interpretación de ellos: el de Calderón es como el del jugador de poker que apuesta su resto, buscando a toda costa seguir jugando; el de Peña Nieto es como el del pitcher que tira su bola de desperdicio cuando la cuenta va cero bolas, dos strikes. 

Una carta puede cambiar la mano del jugador de poker y su apuesta redundar en una pequeña fortuna; por el otro lado, aún con dos strikes a favor el bateador puede conectar un home run. Claro, las circunstancias del juego cambian conforme avanza y se acerca el final de la confrontación. Calderón va perdiendo y va a empezar el segundo tiempo; Peña Nieto acaba de comenzar el juego y al minuto 5 ya marcó gol.

Con ello no hago más que hacer una lectura actual, septiembre del 2009. Lo paradójico del asunto es que el más fuerte aspirante a ser sucesor de Felipe Calderón tendrá que apoyar muchas de sus políticas, pues de lo contrario, de ganar en tres años, heredará una muy debilitada presidencia, así como un país con problemas tal vez insolubles.

Peña Nieto debe jugar un juego perverso, políticamente hablando. Tiene que seguir el camino marcado por su partido para asegurar la candidatura, pero en el fondo está de acuerdo con muchas de las políticas presidenciales. Además sabe muy bien que boicotear todas las iniciativas panistas no redunda en beneficio político a la larga. Tendrá que ceder y tejer fino si quiere heredar algo de país en el cual gobernar. 

En conclusión: tres años más de statu quo calderonista a nivel nacional, y aquí en Toluca como epicentro, pero de intensidad estatal, el establecimiento oficial del “día del gobernador”. Ambos, Calderón y Peña, invitan a sus cuates y sus funcionarios para tener público ad hoc y cero cuestionamientos. Sé que la mayoría de las plumas locales han enfocado sus baterías a analizar estos dos eventos, que si bien son sumamente importantes para el futuro político del país según analistas y académicos, yo no creo en su trascendencia. Como suele suceder cuando un político da un discurso, todo termina en una alocución sin sustento, llena de buenos deseos, no obstante poseer una tenue autocrítica. Me llama más la atención la forma; sólo faltó que ambos personajes desfilaran en auto convertible bajo una lluvia de confeti multicolor; aquél por avenida 20 de noviembre y éste por avenida Hidalgo.


A %d blogueros les gusta esto: