Posted tagged ‘mariguana’

México ante la legalización de la cannabis en Estados Unidos. Punto # 247 de noviembre 15, 2012

15 noviembre, 2012

La descarada intromisión de los políticos mexicanos en asuntos que competen exclusivamente a los ciudadanos de Estados Unidos, en especial a los residentes de los estados de Colorado con la Enmienda 64 y Washington con la Iniciativa 502, sobre la votación que permite el uso recreativo de la mariguana me resulta de una hipocresía absoluta. Ambos estados despenalizaron el consumo de cannabis para fines recreativos y junto con otros quince estados y el distrito de Columbia, cuyas legislaturas han legitimado el uso medicinal de la planta, muestran lo que a la larga sucederá: la paulatina, pero segura legalización para su uso y la libertad que todo adulto tiene de consumir lo que guste, siempre y cuando no afecte a terceros.

La intromisión, tanto del gobernador mexiquense como del futuro presidente Peña Nieto, en asuntos exclusivos de los norteamericanos dejó de lado lo que tanto cacarean nuestros políticos respecto a los gringos: inmiscuirse en asuntos que, si bien afectan nuestra relación con Estados Unidos, son decisiones que ellos consideran necesarias y mediante ejercicios democráticos van moldeando un mundo mucho más libre donde el individuo toma resoluciones que sus políticos tienen que escuchar.

El gobernador del estado de México, Eruviel Ávila salió con la siguiente declaración: “Quiero expresar un punto de vista respecto a la noticia que hemos recibido de que algunos estados de la Unión Americana se han pronunciado a favor de legalizar las drogas, especialmente el consumo de la mariguana. Quiero expresar que definitivamente estoy en desacuerdo con esa postura”.

Ávila “reiteró su respaldo total y solidaridad a lo expresado por el presidente electo Enrique Peña Nieto, en el sentido de que no es la legalización de las drogas el camino para poder resolver la problemática en materia de inseguridad pública, y también los temas de salud pública nacional; dado que debemos buscar otras alternativas, atender el tejido social” como lo consignó el diario Milenio.

El comentario anterior resulta engañoso, pues la visión que recrea Peña Nieto es la mexicana y no la norteamericana. Me explico: los gringos no tienen cerca de cien mil muertos en una lucha estúpida contra las drogas, además de que su tejido social, por cierto muy diferente al nuestro, no ha sido vulnerado como lo ha sido en México. Tampoco se buscó legalizar las drogas como mintió Ávila, sino solamente la mariguana. La inseguridad en Estados Unidos que proviene de los drug dealers, no es ni remotamente similar a la nacional. Ellos tienen como primordial enemigo, y lo han constatado de manera reiterada, al terrorismo y no a los carteles de la droga.

Imagen

De hecho, el gobernador de Colorado, John Hickenlooper, opuesto a esta medida, reaccionó a su aprobación: “Los votantes han hablado y tenemos que respetar su decisión. Será un proceso complicado, pero trataremos de completarlo. Dicho esto, la ley federal aún dice que la mariguana es una droga ilegal”. Qué lejos están nuestros políticos de la actitud que tomó el gobernador de Colorado, quien entiende que son los votantes quienes deciden. Aquí en México, los ciudadanos seguimos siendo vistos como menores de edad y nuestros políticos, por cierto bastantes limitados en su inteligencia y sumamente ignorantes quieren decidir por nosotros. Invitaría a los dos políticos mexiquenses, Ávila y Peña Nieto, a que lean The Lancet, revista inglesa de medicina general y considerada una de las más serias, para conocer a fondo qué es la mariguana y dejar de ver la legalización desde una perspectiva moralista. Pero para poder leerla se requiere saber inglés, capacidad que ambos han mostrado no poseer y al segundo no se le da la lectura como está más que demostrado.

La Enmienda XVIII a la Constitución de Estados Unidos, también conocida como Volstead Act por ser promovida por el presidente del Comité de Justicia del Congreso Andrew Volstead, prohibió el alcohol a partir del 17 de enero de 1920, sin embargo ha sido la única enmienda de las 27 hasta la fecha adicionadas a la Carta Magna americana que trece años después fue rechazada al pasar la enmienda XXI el 5 de diciembre de 1933. Nuestros representantes y figuras políticas son extremadamente ignorantes respecto a la historia. Los invitaría a adentrarse en las razones que esgrimieron los legisladores para rechazar la enmienda XVIII. Existe toda una voluminosa literatura legal, en inglés, para que comparen los años veinte del siglo pasado con el actual Siglo XXI y puedan llegar a conclusiones lógicas y bien sustentadas.

Como colofón, Eruviel Ávila Villegas apuntó que en su calidad de coordinador de Asuntos Internacionales de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) pondrá sobre la mesa este tema a fin de que se pueda generar un consenso, cerrar filas en torno al próximo gobierno federal y llevar una postura ante esta circunstancia que se está viviendo en los Estados Unidos de Norteamérica.

De estar preocupados por la salud de los mexicanos se debería de prohibir el azúcar refinada, ya que es causante de más muertes en este país que todas las drogas juntas, incluyendo el alcohol y el cigarro. La cannabis no es más que un planta inocua que causa mucho menor daño que el cigarro y el alcohol. Además deberían de iniciar gestiones para cultivar mariguana con fines de exportación y crear la Cámara Nacional de la Industria Canábica para no quedar al margen del negocio. Hoy en día, en California se cultiva más mariguana que en todo México. Será otro negocio que nos van a ganar.

Imagen

¿Por qué será que intelectuales de la talla de Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Jorge G. Castañeda y Héctor Aguilar Camín; políticos como Fernando Henrique Cardoso y Ernesto Zedillo han abogado por la legalización de la mariguana? Entre más conocimiento tiene la gente menos se oponen a su legalización. Estados Unidos, Holanda, Portugal, Canadá y Uruguay, por mencionar algunos, son países que de alguna forma han comenzado a legalizar o despenalizar su uso.

Seguimos siendo gobernados por personas que mantienen valores extremadamente conservadores y reacios a integrar a México a la modernidad. Somos un país que se asusta del mundo moderno. Criminalizamos a las mujeres que abortan y discriminamos a los homosexuales, salvo en el Distrito Federal. Ahora nos desgarramos las vestiduras porque los pachecos gringos decidieron comenzar una cruzada que, por lo que podemos ver, va a permitir el uso de la yerba con fines recreativos y la larga su total despenalización.

Supongo que a partir de ahora se prohibirá a ciudadanos mexicanos visitar esos dos estados y a los connacionales que habitan en ellos se les repatriará para que a sus hijos no les lleguen la mota.

¡Extra! ¡Extra! El general norteamericano David H. Petraeus, ex comandante en jefe de las fuerzas de la OTAN en Iraq y Afganistán lideradas por Estados Unidos, tuvo que renunciar a la dirección de la CIA (Central Intelligence Agency) al hacerse público un amorío extramarital que tuvo con su biógrafa. Según sus palabras “Tal comportamiento es inaceptable, tanto como marido y como líder de una organización como la nuestra [CIA].” Aquí en México, nuestros políticos hasta presumen de sus segundos y terceros frentes sin problema alguno y hasta fotos con ellas se toman y publican; al final pueden llegar hasta a la Presidencia de la República, sin rubor alguno.

Anuncios

Sobre la legalización de la cannabis Punto # 53 de noviembre 6, 2008

6 noviembre, 2008

Sobre la legalización de la cannabis

Luis Recillas Enecoiz

            El pasado lunes se publicó en la prensa nacional un desplegado pagado por el diputado perredista Víctor Hugo Círigo Vásquez quien pertenece a la IV Legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal sobre la pertinencia de instaurar “un debate público sobre la legalización de la cannabis.”

            Resulta una bocanada de aire fresco leer propuestas de esta índole, ya que ponen el dedo en la llaga al llamar a las cosas por su nombre. De suyo es necesario un debate constructivo donde se escuchen voces serias. Voces autorizadas de periodistas (Jorge Fernández Meléndez y Ciro Gómez Leyva), académicos (Jorge Chabat y Luis Astorga), jurisconsultos (Luis de la Barreda Solórzano y Bernardo Bátiz), antropólogos (Roger Bartra), escritores (Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez) y filósofos (Fernando Savater y Manuel Vázquez Montalban) más los que se acumulen durante el tiempo que haya debate, si es que hay.

Fumando mariguana por J. Valles (1928)

Fumando mariguana por J. Valles (1928)

Vivimos inmersos en una sociedad donde se acepta que un adulto elija libremente su orientación sexual y se gastan enormes sumas en campañas publicitarias para erradicar la discriminación y promover la tolerancia, sin embargo cuando se llega al tema de las drogas, legales e ilegales, somos un montón de ignorantes que necesitamos la tutela estatal para no caer en las garras de las drogas. En una sociedad realmente democrática el respeto al consumo personal de alguna sustancia, siempre y cuando no moleste a un tercero, no debería ser penado.

Si por alguna situación algún día alguien decide suicidarse y falla, no pasará de ser tildado de desadaptado, si no es que de plano loco, pero no será criminalizado, aún cuando dañe su salud. Ahora bien, si se fuma un “churro” entonces sí comete un delito contra la salud; la verdad, no tiene pies ni cabeza. Por otro lado, los solventes y pegamentos industriales que más daño hace a la salud no son criminalizados.  Mientras sigamos los dictámenes de aquellos que sustentan la prohibición en razones morales, el problema del narcotráfico no se va a resolver.

Sólo por curiosidad me gustaría que Calderón me contestara la siguiente pregunta ¿Cuándo vamos a saber si ganamos la guerra o si la perdimos; o habrá un armisticio como en Corea? ¿Acaso creen nuestros paternales políticos que van a desaparecer las drogas del país mediante operativos con militares, policías y perros? Porque si lo creen, mejor presten para estar igual.  Las drogas han sido parte intrínseca de toda cultura y no existe sociedad sin drogas, legales e ilegales.  Nuestros paternales políticos que aparte de gobernarnos, quieren decidir por nosotros qué podemos consumir y qué no, cual si fuéramos menores de edad. El alcohol y los cigarros son legales y no por ello todo mundo bebe y fuma. Por otro lado considerar como un adicto al fumador recreativo de mota es como decirle alcohólico al que en una fiesta se toma un par de tragos.

Tengamos un debate serio o no, dudo que se logre un avance. Y lo dudo porque nos encanta darle vueltas a toda discusión. En el debate petrolero se dejó de lado lo esencial, que eran los aspectos técnicos y financieros y privilegiamos el nacionalismo y el patrioterismo. Para la despenalización del aborto antes de las 12 semanas de gestación, se olvidaron de escuchar a las mujeres y de abordarlo desde un punto de vista de salud pública, centrando la discusión en aspectos religiosos, éticos y filosóficos. Así sucederá con el debate que propone Círigo. Llegarán las mentes obtusas y retrógradas a salir con discursos moralistas, carentes de cualquier base científica y llenos de lugares comunes, como por ejemplo, que la mariguana es el inicio para otras drogas. No hay sustento científico alguno que lo corrobore.

Sigo insistiendo en que si nuestro tutelar gobierno le interesa realmente nuestra salud, antes de preocuparse por las drogas cambien los hábitos alimenticios de nuestra población y metan a la cárcel a todos los vendedores de tortas, tacos, tamales, garnachas y demás productos que matan a más mexicanos que todas las drogas juntas, incluyendo el alcohol. ¿Cuánto cuesta al erario combatir y curar las enfermedades relacionadas con nuestra deficiente nutrición? ¿Por qué alimentar deficientemente a nuestra niñez y juventud proporcionándoles comida “chatarra”, aún en las mismas escuelas,  que a la larga ocasiona peores patologías que las achacadas a las drogas no se considera un delito contra la salud? Si seguimos en esta tendencia para dentro de una veintena de años el problema de las drogas se verá como un problema menor comparado con el de la obesidad y sobrepeso.

Librar a México y Latinoamérica de drogas me suena como a cruzada teológica. Les recomiendo leer un par de obras sobre las drogas: de Luis Astorga El siglo de las drogas. El narcotráfico, del Porfiriato al nuevo milenio editado por Plaza y Janés y de Antonio Escohotado Historia elemental de las drogas editado por Anagrama. La primera como su titulo indica se centra en la problemática del narco en nuestro país y la segunda es una historia mundial de las drogas desde el mundo antiguo a nuestros días.

Celebro al diputado Círigo su iniciativa y termino la columna reproduciendo tres citas utilizados por él en su panegírico cannábico. Del prestigiado escritor colombiano Gabriel García Márquez, “La polémica sobre la droga no debería seguir atascada entre la guerra y la libertad, sino agarrar de una vez al toro por los cuernos y centrarse en los diversos modos posibles de administrar la legalización.” Del nobel mexicano Octavio Paz, “Puede entenderse ahora la verdadera razón de la condenación [de las drogas] y de su severidad: la autoridad no obra como si reprimiese una práctica reprobable o un delito sino una disidencia. Puesto que es una disidencia que se propaga, la prohibición asume la forma de un combate contra un contagio del espíritu, contra una opinión. La autoridad manifiesta un celo ideológico: persigue una herejía no un crimen.” Y termino con el filósofo español Fernando Savater, “El verdadero abuso referido a las drogas es el que cometen quienes las proscriben, no quienes las toman.”

                                                                       derchak54@yahoo.com.mx

Despenalizar la marigüana Punto # 51 de octubre 23, 2008

23 octubre, 2008

Despenalizar la mariguana

Luis Recillas Enecoiz

            La propuesta del legislador de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal Víctor Hugo Círigo de despenalizar la mariguana en la capital catapultó una avalancha de descalificativos contra la persona y contra la propuesta. Incluso de sus propios correligionarios, en especial Marcelo Ebrard y Alejandra Barrales.

            Las descalificaciones a priori, sin el más mínimo análisis científico, pero lleno de prejuicios permeó la iniciativa. Creer que la “guerra” contra el narcotráfico se va a ganar es como creer en Santa Claus. El motivador del narcotraficante es estrictamente pecuniario, en otras palabras, es un negocio. Tratar de atacarlo desde una óptica moralista redunda en una incapacidad de enfrentar al enemigo, pues no leemos bien sus intenciones. Si de erradicar drogas se trata, los solventes y pegamentos que se pueden adquirir en cualquier tlapalería deberían ser retirados del mercado, pues son mucho más nocivos que la mariguana.

XII Copa de la Marihuana

XII Copa de la Marihuana

            Rompamos con paradigmas. El alcohol es legal y no por ello todos los mexicanos lo consumen. Lo mismo sucede con los cigarrillos, y la nicotina es mucho más adictiva que el cannabis. Se despenalizó el aborto antes de las doce semanas de gestación en el Distrito Federal y, no por ello, todas las mujeres están pidiendo interrumpir su embarazo. Despenalizar la mariguana no incide en un mayor consumo de la misma, como lo demuestra una encuesta de María de las Heras (Milenio Edomex 20/X/08). Al menos no existe data que lo confirme. Más bien es al revés. Durante la prohibición del alcohol en los años veinte en los Estados Unidos los niveles de alcoholismo se dispararon. Y si viviera hoy, Al Capone sería un respetable empresario cervecero o dueño de alguna empresas tequileras del país. Más niños mexicanos morirán debido a las deficientes políticas alimenticias de la SEP que permite la venta de “comida chatarra” en las escuelas del país. Más mexicanos morirán por comer todas esas porquerías que por consumir drogas. Ilógico.

            El concepto de enfermo que se le achaca al fumador de “mota” contrasta con la aceptación social del bebedor social que ingiere un par de tragos en las bodas o quince años. ¿Acaso un fumador social de cannabis es un enfermo, porque los fines de semana se fume un churro? Preocupémonos por la obesidad que mata a muchos más mexicanos que todas las drogas juntas. Cerca de ocho mexicanos de cada diez esta propenso a sufrir enfermedades vinculadas con el sobre peso: Diabetes o problemas cardiovasculares, por mencionar dos de ellas.

Supongamos que alrededor de 4 por ciento de la población del país consume alguna sustancia ilegal significa que requerimos construir cárceles para albergar a 5 millones de personas. Imposible. Por otro lado, las narco tienditas son atendidas por familias; así como esta la abuelita, se encuentran niños, adolescentes y simples amas de casa. ¿Vamos a encarcelar a los 400 mil vendedores de droga al menudeo? Y de dónde sale la cifra, pues muy sencillo. Si consideramos que existen 80 mil puntos de venta al menudeo de drogas ilegales y cada uno es atendido por cuatro a cinco miembros de una familia, se llega fácilmente al total antes mencionado.

Los prejuicios llegan a niveles de franca ignorancia cuando escucho que algunas personas creen que si te fumas un “churro”, mañana te vas a inyectar morfina en la yugular o que por consumir hongos vas a terminar cocainómano. Tarde o temprano es la única opción viable si es que queremos volver a vivir en paz. La mayor parte del presupuesto de seguridad se gasta en confrontar al narco, siendo que a la prevención se le asigna una magra porción. La política seguida por el gobierno no traerá nada bueno, más bien parece un catalizador de violencia y sangre. Una guerra para la cual no estamos preparados, ni en equipo, ni en espíritu.

También es preocupante la utilización del Ejército y Armada para enfrentar al narco. Su entrenamiento y razón de ser chocan con las misiones que actualmente se le encomiendan. El brazo tentador del poder económico del crimen organizado logrará infiltrarse en las fuerzas armadas. Los soldados y oficiales no son inmunes a “cañonazos” de miles de pesos y es altamente probable que paulatina pero constantemente se vaya degradando el ejército. A la par de lo anterior, la cantidad de recomendaciones que la CNDH a enviado a la SEDENA y a la SEMAR, muestra que no fueron entrenados para ser policías. Su función es erradicar al enemigo, exterminarlo. Los narcos, por más que no nos guste, son delincuentes y deben enfrentar un juicio. No se trata de matarlos, se trata de arrestarlos para que enfrenten al aparato legal.

Ataquemos el negocio. Y el negocio esta en la venta de drogas en el mercado negro. De lograr desmantelar el negocio, legalizando el consumo, se logrará un avance significativo en la erradicación de la violencia. Es utópico pensar que sucederá, teniendo en cuenta que nuestro vecino del norte no aplaude esta decisión. A larga es la única solución, pues estar en guerra de por vida no reditúa en beneficio alguno para los involucrados.

                                                                       derchak54@yahoo.com.mx


A %d blogueros les gusta esto: