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Bochornos educativos en la plaza pública Punto # 92 de agosto 27, 2009

26 agosto, 2009

Bochornos educativos en la plaza pública 

Luis Recillas Enecoiz 

“…no se pueden llamar libres ni justas porque la libertad nace del conocimiento y la capacidad de elección. Para disponer de una democracia como la nuestra hay que comer como nosotros. O desplazar levemente la muñeca de la mano derecha o izquierda por las mañanas – o por las noches…”

Democracia es comer como nosotros, Ramón Lobo en El País, 22 de agosto de 2009 en relación a las últimas elecciones efectuadas en Afganistán.

De evento bizarro en alguna película de relleno o probablemente parte de alguna escena del otrora famoso grupo inglés de comedia Monty Python, así se puede calificar la educación en México. Aquí en nuestro país lo que narro a continuación no es ciencia ficción sino cotidianeidad nacional. Lo más lamentable del asunto es que las autoridades encargadas de nuestra educación, así como los representantes sindicales del magisterio, estatal y federal, mantuvieran un vergonzoso silencio y no emitieron comunicado alguno sobre el evento. 

Me refiero al deplorable espectáculo que las autoridades del municipio de Tlalnepantla, colindante con la capital del país, escenificaron con motivo de la inauguración de su plaza de los Próceres Bicentenarios. Amplia difusión tuvo el desatino que consistió en una pléyade de errores ortográficos, de sintaxis e históricos en las placas que acompañan los bustos. En 15 de ellos se encontró un total de 67 errores. Desde falta de acentos, uso indebido de ellos y errores de conjugación hasta el gazapo histórico sobre el lugar de nacimiento de Ignacio Zaragoza son ejemplos del nivel educativo de nuestras autoridades. ¿Cómo es posible que nadie se fijara en las placas? Tanto los empleados que colocaron las placas, los herreros y demás artesanos que fundieron las placas y las grabaron, los empleados administrativos que hicieron el pedido, los que las recibieron y cuya responsabilidad era verificar la calidad y especificaciones exigidas al proveedor, los contadores de la tesorería municipal que las pagaron, los funcionarios que autorizaron y firmaron las requisiciones y cheques para el pago de esas porquerías, el alcalde mismo, que mostrándonos su limitado conocimiento del idioma, con bomba y platillo, el último día de su trienio, apuradamente echa a andar una de las miles de plazas bicentenarias que como cada ciudad, pueblo, villa o ranchería en el país, se tiene que cacarear por toda la geografía nacional.

Colegio a finales del siglo XIX (Extremadura, España)

Colegio a finales del siglo XIX (Extremadura, España)

Bueno, de todas las personas previamente citadas, ¿acaso no hay alguna que sepa leer y escribir? Entendible es que un acento o una coma de más o de menos se les haya pasado, ¿pero 67?, resulta una cantidad insultante. Cuanto individuo tuvo algo que ver con las mentadas placas y bustos no fue capaz, primero, de escribir correctamente la información, y segundo, de percibir errores, corregirlos. Sin embargo nadie se dio cuenta y si alguien lo hizo fue tan negligente que dejó todo pasar. Tuvo que ser a través de un periodicazo que las autoridades del municipio hicieran algo al respecto. ¿Y que fue lo que hicieron? Pues quitar a toda prisa las placas e iniciar una investigación, obvio, hasta sus últimas consecuencias, o sea no pasará nada, para dar con los responsables del desatino, haciendo hincapié en las “responsabilidades de la empresa ejecutora de la obra y los funcionarios que la aprobaron.”

Más allá de habernos dado un lamentable espectáculo y mostrado a nivel nacional los bajísimos índices de alfabetización que poseen las autoridades y trabajadores municipales, el desaguisado muestra la total carencia de estándares en la calidad educativa a nivel nacional. Nuestra población no sabe leer ni escribir es un hecho; lo sofisticado del problema es que el Estado Mexicano como política de estado nunca le interesó educar a los mexicanos. ¿Cree alguno de mis lectores que un pueblo educado votaría por los políticos autóctonos que tenemos? La educación ha sido un botín político en México.

También en Tlalnepantla resultó que el nuevo Secretario del Ayuntamiento no es licenciado; que no tiene estudios universitarios, requisito legal para ocupar ese puesto. De acuerdo al artículo 92 de la Ley Orgánica Municipal, en todo municipio con una población mayor a medio millón de habitantes el secretario del Ayuntamiento debe poseer título universitario. Tener título universitario no garantiza en lo absoluto conocimientos, cultura y educación. Cuántos licenciados, ingenieros, contadores, administradores no saben ni leer, y menos escribir. Ahí está el caso de los bustos; estoy seguro que todos los funcionarios del municipio ostentaban orgullosamente su placa con la palabra LIC. (así con mayúsculas) antecediendo sus apelativos. Muy licenciados, pero con pésima ortografía, nula sintaxis e ignorantes de la historia nacional.

Por simple conexión lógica, si en un municipio colindante con la capital del país sucede lo que arriba narro, ¿por qué en Toluca sería diferente? Ambos municipios son bastante similares en población, economía, infraestructura, etc. ¿Quién me asegura que las nuevas autoridades de mi municipio no estudiaron en las mismas escuelas a las que asistieron las de Tlalnepantla?

Una tercera noticia relacionada al ámbito educativo: Reprueba 61% de maestros reza el titular la nota en Reforma (24/VIII/09). Eso no es noticia. Lo opuesto sería nota de ocho columnas. Lo notable fue la actitud de nuestras autoridades federales quienes durante la puesta en marcha del nuevo ciclo escolar no mostraron signo de preocupación; desde Calderón pasando por la “maistra” Gordillo y terminando con el ex académico Lujambio omitieron cualquier mención al examen de marras. 

A nivel estatal ni se diga. Nuestra secretaria de educación está más ocupada en la organización política del magisterio que en elevar los deplorables índices educativos en el estado. Ahí esta el ejemplo de Tlalnepantla. Pero somos muy ilusos al pensar que la pusieron allí para elevar la educación estatal, porque su función no es educar, su verdadero trabajo es cooptar al magisterio para llevar a la presidencia del país a Enrique Peña Nieto. Y a nivel estatal la política educativa carece de ella y se ha convertido en política pura. Que alguien me explique cómo es que tenemos a tres de nuestros legisladores (Zamora, Hernández Silva y Hernández Lugo) provenientes del magisterio. Más que premiarlos, se les debería haber corrido y fincado responsabilidades administrativas y tal vez hasta penales por las claras deficiencias educativas que padecemos. Pero no, estas lacras son premiadas por no educar, por mantener a los mexiquenses ignorantes, analfabetos y acríticos de su entorno. El valor que le da nuestro gobernador a la educación salta  a la vista: no le interesa, salvo cuando la ve como gremio cooptado y receptor de prebendas, varias de ellas ilegales, que redundan en una abundante cantidad de votos. ¿Y la educación, ‘apá? En manos de normalista ignorantes, mientras los universitarios manejan taxis o tienen puestos de tacos. La educación a nivel estatal ha sido entregada a los sindicatos magisteriales, pero encima de ellos esta la madre de la educación en México: Televisa. 

No dudo que nuestro apolíneo gobernador tenga amplias probabilidades de llegar a la grande. Pero obtener votos y ganar un puesto político basado en el físico describe el nivel educativo tan ínfimo que tenemos. Bajo esa óptica le propongo al PAN que afilie a Luis Miguel y al PRD que lo haga con el “potrillo” Fernández. De acuerdo a mis estándares existenciales, ser presidente de un país cuasi analfabeta equivale a ser dictador de república bananera. Pero en fin, cada quien sus aspiraciones. 

Las palabras de Ramón Lobo al inicio del artículo sobre Afganistán pueden perfectamente aplicarse a la realidad mexicana. Recordemos que cerca de una cuarta parte de la población no tiene ni para comer. Y un muy alto porcentaje de la población del país no sabe ni leer ni escribir.

Carta de Carlos Alazraki

22 agosto, 2009

Carta de Carlos Alazraki a los aspirantes a maestros reprobados

Carlos Alazraki

Carlos Alazraki

Un estimado amigo me envió esta carta que el publicista Carlos Alazraki, devenido conductor de programas de entrevista en televisión, ha hecho circular por la autopista de la información. He aquí la misiva.

Ya estoy empezando a entender el porqué de las cosas que nos están pasando en nuestro querido México. Ahora sí estoy entendiendo el porqué de los atrasos de nuestros niños. Ya entendí el porqué países más fregados que nosotros están mucho mejor que nosotros en materia educativa. Ya entendí el porqué de tanta delincuencia juvenil. Ya entendí por qué tenemos a tantos salvajes manejando por esta ciudad. Ya entendí el porqué de tantos policías corruptos. Entendí por qué tanta drogadicción entre nuestros jóvenes.Es más, hasta por qué somos tan bultos en las Olimpiadas. ¡Claro!, ahora sí está más claro el porqué de lo mucho de lo que nos está pasando, ¡¡¡¡¡¡Se los debemos a ustedes!!!!!!¿Cómo es posible que de 71,000 aspirantes a una plaza 20 en el servicio docente, 2 de cada 3 candidatos reprobaran? ¿Cómo es posible que de 53,406 aspirantes que salieron graduados de las escuelas Normales, solamente 3 de cada 10 solicitantes aprobaron su examen para una plaza?    Y para el colmo de los colmos: ¿Cómo es posible que de los 17,648 maestros activos —sin plaza— solamente 7,150 aprobaron? Y que además —como premio— ninguno de los 17,648 maestros activos… ¡¡¡¡¡¡haya perdido su trabajo!!!!!!
Y todavía quieren heredar y vender su plaza, negándole a recién egresados y gente capacitada una oportunidad, si bien trabajaron por años, también por años se les PAGO su salario la mayoría de sus veces INMERECIDAMENTE son unos desvergonzados. O sea maestros, burros o no, seguirán dándole clases a nuestros hijos…
Este es el panorama… Maestros reprobados, dándole clases a nuestros hijos… ¡Qué horror! Y luego nos preguntamos el porqué estamos como estamos… Ahí está la respuesta: Nuestros niños no están preparados… Nuestros niños entran muy mal preparados a las secundarias. Todo gracias a ustedes. Pero esto no les importa, ¿verdad? ¡Por supuesto que no!
Es mucho mejor marchar por las calles del país que educarlos bien.
Es mejor bloquear carreteras, no permitir que la gente abra sus comercios y ponerse en huelga sin importar el tiempo que los niños se queden sin escuela, que prepararlos mejor. Tienen razón…
Es mejor bloquear carreteras para exigir un aumento de sueldo que no merecen. Es mejor tener una lideresa vitalicia que se la pase grillando todos los días, que abrir a la democracia a su sindicato.
Es mejor que los 2 sindicatos de maestros sigan peleándose entre sí que analizar de cómo mejorar el nivel de la educación. 
Maestros reprobados: Tengo pavor por el futuro de México, si es que ustedes van a seguir dando clases. Tengo pavor que un país tan maravilloso como el nuestro, sea desplazado por países más disciplinados y conscientes que nosotros. Tengo pavor que —como en las Olimpiadas— México sume fracaso tras fracaso en la competencia mundial. Y todo porque no hay una buena educación. Ni física ni mental. Es aberrante que ustedes, bola de fracasados, pretendan enseñarles a nuestros hijos como triunfar. México no los merece. Sean conscientes de lo que ustedes significan para nuestros hijos y prepárense mejor. Con todos los recursos que tenemos, con toda la información disponible de que disponemos, no es normal que hayan reprobado. Pero en fin… No es culpa suya nada más… Es culpa de un sistema que ya se agotó hace 20 años y que el poder no sabe cómo cambiar. En fin, qué le vamos hacer… Este es otro triste capítulo de la odiada obra: ‘Por eso estamos como estamos.’

Joyas declarativas del magisterio Punto # 56 de noviembre 27, 2008

27 noviembre, 2008

Joyas declarativas del magisterio

Luis Recillas Enecoiz

En un reportaje de Juan Pablo Becerra Acosta M., éste le pregunta a una de las voceras del movimiento magisterial de Morelos, Claudia Rebollar, acerca de la lógica y bases que tienen para ir contra la Alianza por la Calidad de la Educación. Reproduzco algunas de las joyas declarativas de la entrevistada:

“Nosotros somos la raíz de estos movimientos sociales que están surgiendo en el país. No es que busquemos una tercera revolución, pero los graves problemas sociales que están proliferando en México sí pueden provocar esa tercera revolución, no sé si en 2010 o cuándo, pero ahí está la inconformidad, latente. Y nosotros formamos parte de esa desazón.”

Resulta ahora que la tercera revolución está en ciernes. La errónea concepción que los ciclos históricos son repetitivos y por ello cada cien años debemos tener algún evento sangriento es francamente infantil. Con eso de la conmemoración de los doscientos años de independencia y cien de la revolución se ha imbuido en el inconsciente colectivo la idea de un holocausto nacional en el 2010. No niego que la situación actual es crítica y requiere de decisiones audaces para salir del atolladero, sin embargo el desmembramiento del país sucederá cuando las disparidades entre los estados del norte con los del sur sean insalvables y los estados fronterizos con Estados Unidos decidan crear otro país. Baso mi premisa en las ideas que Juan Enríquez Cabot maneja en su libro El reto de México: tecnología y fronteras en el siglo XXI. Una propuesta radical. Pero dudo mucho que dentro de dos años tengamos nuestra “tercera revolución” como vaticina la profesora Rebollar.  A menos que considere la Guerra de independencia como la primera, o tal vez la de Reforma, o bien puede ser la de Intervención contra Maximiliano, solo conocemos una revolución la de 1910. Cierto es que la Guerra de Independencia fue considerada como una revolución por los primeros historiadores que de ella escribieron.

La ciudad de México

La ciudad de México

“Que se eche para atrás la Alianza Educativa, porque implica un privatización de las escuelas públicas. ¿En que sentido? A través de los Consejos de Participación Social (que suplirían a los Comités de Padres de Familia) de cada escuela la responsabilidad del mantenimiento de los planteles ya no sería de las autoridades federales, estatales o municipales, sino de los propios padres de familia, quienes tendrían que allegarse de recursos para solventar el mantenimiento de los edificios y del mobiliario, así como para renovar el material didáctico. Eso es privatizar y los padres ni cuenta se han dado que van a tener que aportar esas cuotas.”

La profesora normalista confunde la gimnasia con la magnesia, pues creer que exigirles niveles mínimos de competencia profesional a maestros con querer privatizar la educación no tiene lógica. Por otro lado considerar que optimizar la calidad implica una intrusión en los formas de relación con la comunidad es un despropósito. La profesora Rebollar considera a los padres de familia como individuos incapaces de concebir la realidad a menos que sean ellos, los propios profesores los que orienten  e identifiquen las causales de los problemas educativos. Es un insulto a los padres de familia considerarlos así. Por lo que yo he leído  e investigado sobre la famosa alianza no existe apartado o artículo que diga algo respecto a los consejos de participación social.  

“Que no haya esos exámenes para alumnos llamados Enlace, ya que son estandarizados. Un niño de rancho no está igual de preparado que uno de la ciudad. Es una medición de puntos y no de conocimientos.”

Supongo que a los niños de rancho les enseñan a escribir el verbo haber sin h; que ubican a México en el continente asiático o que tres por tres dan un resultado de ocho. El conocimiento debe ser homogéneo. Es por ello que tenemos libros de texto gratuito para que todos los niños y adolescentes posean un texto unificador de conocimientos. Estoy de acuerdo en que las condiciones de algunas escuelas rurales son deplorables y que el entorno socio-económico no ayuda para un cabal desarrollo educativo de los niños, pero de allí a querer desaparecer un método de evaluación esencial para conocer nuestras deficiencias y corregirlas, significa que los profesores no quieren ser evaluados. Los resultados de la prueba Enlace ayudan a las autoridades a enfatizar aquellos rubros deficientes y reorientar o adecuar los programas educativos a la realidad. Sin exámenes no sería posible hacer esta labor.

“Son conquistas sindicales…No les dejamos la plaza a hijos que no saben, sino a los que preparamos. Es una conquista laboral. Además, por ejemplo en secundaria, sólo se heredan 40 por ciento de las plazas y las demás se las queda la SEP y el SNTE, que las vende. El sindicato ofrece la plaza y es la necesidad del maestro la que lo lleva a comprar y vender la plaza. Y si yo compré esa plaza, ¿por qué no la voy a vender? ¿Sabe cuánto cuestan? Entre 150 y 200 mil pesos en primaria y unos 10 mil pesos por hora en secundaria, donde se otorgan de 10 en 10 horas.”

            Para empezar las plazas no son propiedad de alguna persona, las plazas son propiedad de la SEP, y es ella la que otorga las plazas a los mejor preparados y que tengan las mejores credenciales. Bueno así sería la utopía educativa mexicana, pero sabemos perfectamente que no es así. El cinismo de la profesora es patético. Si son ellos los que preparan a los hijos para emular a sus progenitores dudo seriamente que tengan la capacidad profesional y humana para dedicarse a la educación. Pues el viejo refrán reza “hijo de tigre, pintito”, y las formas de confrontar a la autoridad muestra más características de analfabeto que de profesores.

“Son gastos de los maestros que tienen derecho a recuperar o vender porque son un patrimonio familiar, además de una conquista laboral. ¿Y sabe qué? La venta va a seguir con la alianza porque ahí se establece que las plazas van a ser por oposición, y estas oposiciones se van a seguir mercando por la corrupción del SNTE.”

            El cinismo en su máxima expresión. Resulta que las plazas son patrimonio familiar. ¿Acaso el segundo secretario de la Embajada de México en Finlandia, que tiene una plaza de diplomático obtenida mediante varios exámenes y, ya aceptado tiene que cursar  una maestría en el  Instituto Matías Romero le va a heredar la plaza a sus vástagos por el simple hecho de ser de su sangre?

            Y después nos asustamos de ser último lugar en educación de todos los miembros de la OCDE. Pues con estos maistros, como los llama Carlos Marín, no hay para más.

                                                                                  derchak54@yahoo.com.mx


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