Posted tagged ‘IFE’

El divorcio que se veía venir. Ágora mexiquense de septiembre 15, 2012

15 septiembre, 2012

Lo que se respiraba en los aires de la política nacional sucedió: López Obrador se va del Movimiento Progresista para fundar su propia asociación partidista. La separación ha traído un buen número de análisis y comentarios de los miembros del partido. Los hay contentos, los hay ceremoniosos, los hay tristes, los hay huérfanos, los hay liberados, en fin, el anuncio tocó a fondo a la izquierda mexicana.

Lo que haga López Obrador durante el sexenio peñista se planteará en un futuro, pero de que se va ir a La Chingada, nada más lejano de que se retire a su rancho chiapaneco. El movimiento que el tabasqueño creo se destetó de los medios que utilizaba para agenciarse medios económicos y de comunicaciones. Ahora, el político que manda al carajo las instituciones, será alimentado por esas mismas instituciones que desprecia: IFE, TRIFE y partidos políticos. Claro, el único partido limpio e impoluto será es suyo; los demás son corruptos y liderados por pillos.

Buen momento para que la izquierda se sienta a analizar qué es lo que quiere como país y buscar cómo implementar una visión más acorde con el mundo globalizado y sin los atavismos pejistas en cuanta a nacionalismo y patriotismo. Los pejistas les adjudican valores decimonónicos, siendo que actualmente es difícil encontrar esos nacionalismos a ultranza. Salvo Corea del Norte y nosotros, no otras naciones que tengan el control absoluto

La historia de la izquierda se adiciona con otro parte-aguas; otro más a los que han marcado la cronología de esa tendencia ideológica, ahora marcada por el desprendimiento de las bases lopezobradoristas, junto con sus liderazgos y el único que realmente le da valor agregado: Andrés Manuel López Obrador.

Andrés Manuel López Obrador

Por lo visto, vamos a tener López Obrador por un buen rato, al menos, vaticino, hasta las elecciones presidenciales del 2018. Tendrá otros seis años para visitar todos los municipios del país – cerca de 2,500 – y palpar de primera mano las necesidades de cada comunidad. Tendrá todo un sexenio para desprestigiar el gobierno priista del apolíneo Peña Nieto, con un valor moral que solo los puros que comulgan con el ala radical pejista pueden externar. El PAN será denostado como comparsa del PRI y el PRD, tendrá que bailar con la más fea; ya que en el PRD quedan los que buscan una postura menos radical y están dispuestos a discutir asuntos sobre apertura de PEMEX a la inversión privada o la Reforma Laboral con una visión más internacional y real del mundo y no seguir jugando a la isla, cuando se trata de asuntos globales, Morena y lo que se convierta en el futuro son los radicales en estos asuntos. Las interpretaciones que manejan más parecen tautologías históricas y no pragmatismo económico. México no puede y menos debe seguir jugando a ser único y temerle a las alianzas internacionales de toda índole, en especial las educativas, científicas, culturales, tecnológicas, etc.

Los seguidores de López Obrador tendrán, ahora sí, un partido donde la palabra del mesías será oráculo nacional y sus actos manifestaciones de perfección política. Esa organización que va emanar de Morena, vivirá de los dineros que le otorgarán las instituciones que él detesta y donde sus cabezas son pillos o mafiosos.

No fue gratuito que algún líder de PRD, de forma jocosa, sacó sus dotes de siquiatría, y declaró curado al partido de esquizofrenia. Así veían, al menos un gran porcentaje de perredistas, a los pejistas y su salida devuelve un poco la cordura política que se perdió con López Obrador y su discurso de autoflagelación. ¡Pobres de nosotros, siempre nos ganan! ¡Nos compran los votos!  ¡Nosotros que somos blancas palomitas y que nunca actuamos de mala fe! ¡IFE, TRIFE, Televisa y Milenio y el PRIAN, todos son un basura y sus directores “criminales”!

Fue un lastre que el PRD cargó mucho tiempo, qué bueno que ya se lo sacudió. Espero cosas buenas de un PRD, sin López Obrador.

Anuncios

Debate tercermundista. Ágora mexiquense de mayo 15, 2012

15 mayo, 2012

Ser testigo de los debates entre candidatos a la presidencia en países de larga tradición democrática ha sido a través de los años algo común entre los probables votantes. Tan solo en estos últimos meses hemos podido seguir, gracias a las redes sociales y el internet, los debates de varios contendientes a las presidencias de sus respectivos países. El escenificado entre Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba en España fue el primero, siguió el de los republicanos en Estados Unidos y finalizó con el escenificado por Francois Hollande y Nicolás Sarkozy en Francia.

Reciento que nuestros políticos nos traten como menores de edad, pues fue insultante el espectáculo que dieron el pasado domingo 6 de mayo durante el “debate”. Fue una vergüenza. Desde la producción, pasando por los encuadres de cámaras, la escenografía, hasta el vestuario; todo fue un ejemplo de cómo no hacer televisión. Basura pura. Alumnos de primer semestre de la carrera de comunicación de alguna escuela de Zumpango lo hubieran hecho mejor.  No se diga respecto a lo que dijeron los aspirantes a dirigir México. No saben debatir. Me preocupa sobremanera que alguno de ellos se presente en los foros internacionales a defender los intereses nacionales. Se los van a comer vivos. En el mundo global, al cual pertenecemos, nos guste o no, debatir es parte del quehacer político internacional. Intercambiar puntos de vista sin cortapisas y en entornos difíciles es normal en foros internacionales. Y nuestros políticos no tienen los conocimientos, la desenvoltura, el vocabulario, las ideas y la cultura para estar en ligas mayores.

Penoso resulta que lo más notable del ejercicio fuera el escote de la playmate convertida en edecán. A esos niveles estamos en cultura cívica. Lo ratifica el hecho que el debate tuvo, según IBOPE, un rating de 10.4 puntos. Sin embargo si sumamos los que corresponden al partido Monarcas-Tigres (9 puntos) que se transmitió por TV Azteca y el programa favorito de los pederastas, Pequeños Gigantes (17 puntos) que Televisa programó en el Canal de las Estrellas, los números muestran que el debate no prendió entre el respetable. No los culpo, pues para escuchar y ver durante dos horas lo que nos ofrecieron, a menos que seamos masoquistas, fue un verdadero suplicio intelectual, con algún destello esporádico de lucidez. Por ello el público prefirió deporte o variedades musicales. En conclusión, el debate no prendió en la ciudadanía. Además, como pedían los perredistas, imponer mediante la cobertura nacional a todos los mexicanos, la obligación de mirar su esperpento nos remite a los tiempos del autoritarismo priista de mediados del siglo pasado.

Con 24 segundos en pantalla, lo más llamativo del debate fue la presencia de la exuberante playmate

Resultó inexplicable que ninguno de los suspirantes haya mandado un mensaje al electorado joven, siendo que el porcentaje de los votantes entre 18 y 30 años es el mayoritario. También me resulta ilógico que ninguno de los cuatro mencionara a la responsable mayor de la debacle educativa del país: Elba Esther Gordillo. De Gabriel Quadri es entendible que no mencione la mano que mece la cuna de su candidatura. Pero de los otros, lo considero un sinsentido omitir mención alguna de la dueña del negocio educativo nacional. Ni la representante panista hizo referencia a ella, siendo que durante su gestión al frente de la SEP, tuvo varios enfrentamientos con ella.

Según encuestas el que más puntos ha ganado a raíz del debate es Gabriel Quadri. Estoy de acuerdo con ello, como candidato es muy bueno, lástima que sea el representante de un partido que no tiene cara para presentarse al electorado responsable. Ser respaldado por la “maistra” Gordillo no habla muy bien del émulo de Charlie Chaplin. Es muy probable que como candidato ciudadano tendría mucha más aceptación entre el electorado harto de los mismos políticos, más interesados en proyectos partidistas que en la sociedad.

De los tres grandes, ya se ha dicho y escrito infinidad. Los tres arrastran una cola enorme que cualquiera puede ver y pisar. Mencionar a Antonio López de Santa Anna, como lo hizo el abanderado del PRD, me confirma su ignorancia histórica y poco conocimiento del México decimonónico. De haber atacado al SNTE, hubiera tenido más aceptación entre los indecisos. El apolíneo Peña Nieto, que al final logró mantener su ventaja de dos dígitos, según las encuestas, fue el más castigado, sobre todo por Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador. Se defendió como gato boca arriba.

Hablar de un ganador es insensato, más bien, yo preguntaría quién perdió. Peña buscaba no ser rebasado intelectualmente, como se presagiaba y logró su cometido al defenderse bien de los ataques por dos flancos; uno con Josefina Vázquez Mota y el otro con AMLO, aunque sí recibió varios golpes, sobre todo de El Peje, quien logró darle un par de upper cuts secos. Quadri, al cual nadie peló, iba por la libre y de no ser por su pecado de origen, el partido al que representa, que equivale a defender los intereses de la lideresa magisterial, sería un buen candidato. La panista como ya se comienza a vislumbrar en el “encuestrónomo” nacional va de capa caída. Y de seguir así, es seguro que terminará en tercer lugar.

Los responsables del deplorable espectáculo fueron los diputados, con su reforma que obligó al Instituto Federal Electoral (IFE) a responsabilizarse de asuntos para los cuales no está preparado, además de carecer del personal especializado para ello. Ejemplo palpable de que Leonardo Valdés y su instituto no tienen idea de cómo enfrentar esas responsabilidades fue el paupérrimo espectáculo que nos montaron. Que se dediquen a organizar las elecciones y dejen los aspectos técnicos a los que sí saben de ello; zapatero a tus zapatos reza un viejo refrán. Tampoco quitemos responsabilidad a los representantes de los candidatos que buscaron imponer infinidad de candados y limitaciones, tanto en formato como en fondo, para no tocar ni con el pétalo de una rosa a sus respectivos abanderados. Quieren nuestro voto, pero hacen lo inimaginable para ahuyentarlo.

Dentro de poco menos de un mes, el 10 de junio, los mismos personajes, llenos de ardides defensivos se volverán a enfrentar. Espero que ahora no pierdan el tiempo y nos den un debate de altura. Para que tengan alguna idea de cómo se llevan a cabo, los remito a los escenificados por los candidatos españoles, franceses y norteamericanos.

Como colofón les dejo esta joyita; es parte del discurso del perdedor, que a nivel nacional se transmitió por televisión en Francia. “Francois Hollande es el Presidente de la República y hay que respetarlo. Asumo toda la responsabilidad de la derrota. Tengo que sacar las conclusiones. Cuando hay una derrota, el número uno tiene que asumir la responsabilidad”. Palabras del derrotado Presidente de Francia, Nicolás Sarkozy. Qué lejos están nuestros políticos de mostrar un comportamiento similar y asumir sus responsabilidades ante las debacles electorales de sus partidos.

La veda durante las inter-campañas electorales. Ágora mexiquense de febrero 29, 2012

23 febrero, 2012

Acorde con la veda  que nos impuso una ley esquizofrénica promovida y pasada por los mismos partidos políticos me impongo una omertà personal. Como me es negado el derecho a explayarme para escribir opiniones personales sobre los cuatro personajes que nos quieren gobernar o describir los múltiples dislates que nuestros candidatos a la presidencia a continuación les dejo mi artículo de esta semana no sin antes manifestar mi total repudio a una ley idiota y que lo único que busca que limitar al ciudadano y que los partidos se vacunen entre sí.

Antes que nada me resultó hasta hilarante que Juan Manuel Márquez tenga que pagar una multa por usar el logo del PRI durante su pelea contra Manny Pacquiao la noche previa a las elecciones de Michoacán. Que alguien se ponga el logo de algún partido o que dos o tres días antes de una elección no se pueda emitir propaganda alguna me muestra que nuestras autoridades electorales y el legislativo nos siguen considerando menores de edad. También es irreal querer pedirle a un jefe del ejecutivo que no apoye al partido que lo catapultó a la gobernar. En cualquier democracia el Presidente puede y hace campaña a favor de su partido. Ejemplos sobran, Estados Unidos, España, Alemania o Brasil. Somos una democracia que no quiere ser democrática. Limitamos emitir cualquier opinión sobre los candidatos y prohibimos durante cerca de mes y medio tener campaña, salvo los ineflables spots del IFE. Es hasta contradictorio, en lugar de permitir a los candidatos y a sus partidos compartir sus proyectos de nación y cómo lograrlos el Trife ha echada por la borda varias resoluciones del IFE y está aplicando una ley idiota sin prever las consecuencias que pueda esto acarear. Como argumentó el ministro García Luna, ellos solamente aplican la ley y es responsabilidad del legislativo hacer los cambios necesarios para que la susodicha ley se viable y tenga lógica. Tiene razón el ministro, fueron los partidos políticos los que corrieron a los anteriores consejeros electorales y a su presidente a la par que creaban el Frankenstein legal en que se convirtió la ley electoral. Es tanta la desconfianza entre los actores políticos que hemos desarrollado una democracia con infinidad de candados, los cuales nos impiden vivir a plenitud los beneficios que ella provee. Por todos lados hay limitantes. Hasta cuándo tendremos una democracia, porque el término no permite medias tintas. O se vive en democracia o no, no existen las medias democracias como tampoco existe la sem libertad.

Caricatura: solo-opiniones.com

Nuestras autoridades creen que este tipo de publicidad influye en el votante y siguen considerándonos menores de edad. Individuos manipulables y dóciles que ante una andana de spots mal hechos y sin mensaje digno de recordarse es el bagaje de información que como ciudadanos somos bombardeados.   Tampoco están permitas las campañas negras o negativas. Se vacunan entre ellos para que el respetable no recuerde las pifias o estupideces que los cuatro suspirantes han borbotado. ¿Acaso creen los partidos y sus abanderados que ya se nos olvidó el gazapo peñista en la FIL de Guadalajara o el talante autoritario del Peje cuando mandó al demonio a las instituciones y cerró Paseo de la Reforma o la manifiestas limitaciones que como secretaria de Educación tuvo Vázquez Mota y donde a todas luces le ganó la partida la “maistra” Gordillo?

Debates. ¡¿Cuáles debates? Acartonados y sustento que les imprime un poco de sabor. Más que confrontar ideas, son una retahíla de lugares comunes.

Dudo mucho que mis opiniones vertidas en este artículo sean tachadas por el IFE o el IEEM como compaña a favor de algún candidato o, por el contrario, ser consideradas guerra sucia. De ser tachado como delincuente electoral por ejercer mi derecho a la libre expresión asumo mi responsabilidad y como ciudadano libre y consciente pagaré el castigo que la sociedad a la que desgraciadamente pertenezco me asigne.

Como colofón una recomendación cinematográfica. A raíz del éxito del documental Presunto culpable, obra que critica el sistema de justicia en México, ahora ya tenemos en cartelera otro excelente documental: De panzazo de Juan Carlos Rulfo y Carlos Loret de Mola. El trabajo desmenuza nuestros problemas educacionales y desnuda la incapacidad del estado mexicano para elevar su calidad.  El problema tiene varias aristas: desde el poco profesionalismo de nuestros “maistros”, la pasividad de nuestras autoridades, el poco interés de los padres de familia en la educación de sus hijos y los propios alumnos. Ojalá le mueva el tapete a alguno que otro espectador, pues a los responsables de la debacle educativa, ya sabemos, les vale madre.

.

Los partidos nos robaron el IFE. Punto # 195 de octubre 13, 2011

13 octubre, 2011

Aquellos que nacimos a mediados del siglo pasado y padecimos el poder omnímodo que ejercía el Partido Revolucionario Institucional en todos los ámbitos gubernamentales – nacional, estatal y municipal – recibimos una inmensa y refrescante bocanada de aire fresco cuando se creó por exigencia de los votantes un instituto manejado por los propios ciudadanos para validar las elecciones del país. La finalidad era contar con una institución imparcial, que diera certeza, transparencia y legalidad a los procesos electorales que se celebraban en el territorio nacional.

Cuando se creó el Instituto Federal Electoral el 11 de octubre de 1990 tuvo como su primer responsable a Emilio Chuayffet Chemor. Durante poco más de una década los consejeros del instituto cubrieron al IFE de capas que irradiaban honestidad, y como consecuencia de ello, de una total transparencia; eran, en una palabra, verdaderos representantes de los ciudadanos. Según diversas encuestas nacionales aplicadas en aquellos años, la confiabilidad de los mexicanos en esa institución rondaba los primeros lugares.

Sin embargo, a partir de 2003, todos los partidos cuestionaron el trabajo ejercido por la institución y comenzó a desmembrarse lo alcanzado con tanto esfuerzo de la ciudadanía. Inició la cuota de partido para asignar consejeros. Para 2006 todos lo partidos tuvieron quejas contra el árbitro. Juan Carlos Ugalde, Consejero Presidente del IFE durante la última elección presidencial, quien fue materialmente echado a la calle por la partidocracia. Hasta el partido ganador, PAN, apoyó su despido.

Para fin de este mes, cumpliremos un año con un IFE incompleto; faltan tres consejeros. Tres consejeros que por ley requiere tener el organismo para completar los nueve a que la Constitución lo obliga. Requerimos de un IFE con nueve consejeros para su óptimo funcionamiento. A pesar de ello, a los diputados, conscientes de que infringen la ley, les importa un comino tener al IFE incompleto. Los diputados son elegidos por votos ciudadanos, pero obedecen a sus patrones partidistas. Somos el hazmerreir; en el fondo no nos representan, son portavoces de los intereses partidarios. Así como nuestros ignaros representantes se han convertido en meros asalariados de sus titiriteros partidistas, semejante final visualizan para los consejeros electorales. Pero recordemos que sus emolumentos los aportamos todos los causantes cautivos de este país al pagar nuestros impuestos.

El títere mayor

El títere mayor de los partidos políticos

No es gratuito que el apolíneo ex-gobernador mexiquense Peña Nieto esté en contra de la reelección de diputados, senadores y presidentes municipales. De ser responsables ante el electorado que los eligió, el poder que ostentan los gobernadores y líderes de partido se perdería y el control que ejercen sobre sus diputados se disiparía. Nuestros diputados le son fieles y obedientes al que palomeó su nombramiento y no a los que votamos por ellos. Similar obediencia y genuflexión exteriorizan los consejeros electorales actuales. En otras palabras, los votantes se pueden ir a la chingada, lo que importa es alabar y subordinarse a lidercillo que incluyó su nombre en la papeleta y a la larga para medrar del erario.

Consejeros afines a algún partido o sus simples empleados resultan los actuales miembros del otrora organismo cívico. En eso se han convertido los consejeros electores actuales. Al igual que a los diputados, caterva de truhanes que dizque no representan, el congreso ha convertido al IFE en otra oficina burocrática plagada de individuos ajenos a nosotros y, más que representar a los votantes y a la ciudadanía, son adláteres de sus lidercillos camerales y de partido.

Pocas veces escuchamos a un político decir la verdad con todas sus letras. En declaraciones a la prensa el presidente de la cámara de diputados, otra vez Emilio Chuayffet Chemor, confiesa de forma cínica y con total desfachatez que los diputados han violado la ley y remata: “Lo deseable es que cumpliéramos con la Constitución.”

Los que deberían buscar el bienestar de la sociedad están cada vez más alejados de nuestras vicisitudes y necesidades. Su mundo, ajeno al de los individuos común y corrientes, va en dirección opuesta. Los diputados nos han robado el IFE y no hay nada que podamos hacer para remediarlo. Por más que gritemos a los cuatro vientos nuestra inconformidad, ni nos vemos no nos oyen.

No veo por qué tenga que seguir pagando impuestos para mantener un ejército de irresponsables. Propongo, como lo escribió Luis González de Alba en Milenio (octubre 10, 2011), dejar de pagar impuestos. ¿Por qué tenemos, como sociedad, que mantener a individuos que ni con su trabajo cumplen y abiertamente violan la ley?

¡Extra! ¡Extra! Resulta insultante para los que pagamos impuestos que nuestra carrera a la presidencia tenga una duración de nueve meses y medio; las pre-campañas iniciaron el pasado viernes y finalizarán el primer domingo de julio del 2012. No conformes con el tiempo dedicado a las campañas electorales, debemos desembolsar miles de millones de pesos para las mafias que nos gobiernan, léase partidos políticos. En España adelantaron las elecciones al 20 de noviembre y las campañas políticas inician el 4 de noviembre. Quince días para una elección federal. Por algo “los indignados” iniciaron su periplo en España ¿Cuánto más soportaremos? ¿Llegaremos a indignarnos algún día? Lo dudo, el mexicano promedio, debido a la educación manipulada que recibe del inefable SNTE, fue educado para tragar mierda sin chistar. Afortunadamente yo no fui “educado” por esos imbéciles y sí aprendí a leer, escribir y pensar.

 


A %d blogueros les gusta esto: