Posted tagged ‘elecciones’

Ni a cual irle. Ágora mexiquense de febrero 15, 2012

15 febrero, 2012

Por fin ya tenemos a los candidatos a la presidencia del país, al menos a los que pueden ganarla, porque el Panal, que todavía no elige a su abanderado, siendo un remedo de partido y con un liderazgo con aroma a cloaca, léase Elba Esther Gordillo y sus cómplices, no pinta salvo para joder al prójimo y vender su carcasa política al mejor postor. Bueno, hasta el PRI la mandó a volar. Tres personajes que no motivan, tres individuos grises y carentes de chispa, donde su mediocridad es manifiesta. Para los problemas que aquejan al país no veo que alguno de ellos pueda sacar “al buey de la barranca”.

Andrés Manuel López Obrador es el político que quiere gobernar un país del cual desprecia a sus instituciones y ya lleva seis años mantenido por sus correligionarios, pues que yo sepa, no ha desempeñado trabajo remunerado alguno y desde hace seis años se ha dedicado a denostar a los ciudadanos y enfocarse al pueblo, sin que se sepa a ciencia cierta qué entiende por pueblo. No olvidemos tampoco su talante autoritario y manipulador. Qué lejos está la izquierda mexicana de un socialismo acorde con el mundo moderno. Más parece émulo de Hugo Chávez. Tampoco olvidemos que su paso por la UNAM fue harto penoso como se pudo constatar cuando se hicieron públicas sus calificaciones de licenciatura. La mayoría de sus materias las pasó de panzazo o en exámenes extraordinarios.

La primera mujer en tener opciones reales de llegar a la presidencia, Josefina Vázquez Mota, resultó no ser la favorita del habitante de Los Pinos y le dio “una probada de su propio chocolate” a Calderón, pues al igual que él con Fox hace seis años, la ahora candidata panista le gano al delfín del presidente. Cuando fue secretaria de Desarrollo Social con Fox utilizó con fines electorales los apoyos a la población más necesitada; después con Calderón como secretaria de Educación Pública mostró su ineficacia e ineficiencia al no tener las cualidades para confrontar los graves problemas educativos y la “maistra” Gordillo le impidió cualquier cambio en beneficio de la educación, en otras palabras la “chamaqueó”. Solo nos falta, para sumirnos en la depresión total, que de llegar a la presidencia quiera aplicar la filosofía de su bodrio Dios mío, hazme viuda para resolver la grave problemática en que estamos sumidos.

De Enrique Peña Nieto se han escrito miles de cuartillas sobre su limitada cultura. La conclusión es que es el típico metrosexual, vacuo y sin sustento intelectual. No por nada muchos lo ubican como otra estrella de Televisa y no como un político. Un individuo analfabeta funcional y por ende ignorante. Su popularidad radica en su frivolidad y atributos físicos, que no en el conocimiento y liderazgo que México requiere.

Por lo que respecta a quien le haga el juego a la Gordillo como candidato de su partido personal, Panal, será una comparsa para los otros tres. Aunque no se puede descartar que con medio millón de votos pueda el partido magisterial hacer algo de ruido. Hasta el momento nadie ha alzado la mano para el puesto. Rosario Robles y Jorge G. Castañeda han declinado públicamente al manifestar que no tienen intención de entrarle al juego.

Fotografía: adnpolitico.com

Deprime saber que no importa quién gane la elección, ninguno tiene lo que necesita México: un estadista. Los tres candidatos distan años luz de lo que es un estadista, son simples políticos de quinta sin ideas ni propuestas, salvo el reiterado discurso que desde mi más tierna infancia he escuchado: él o ella sí solucionará y guiará a México por caminos luminosos y con algunos tintes de esperanza. Ninguno tiene lo que se requiere para lograrlo. Tendremos seis años más de mediocridad, estancamiento, rezagos, pobreza, desempleo, hambre, ignorancia y nula competitividad en este mundo globalizado en el cual estamos inmersos. El próximo primero de julio saldremos a votar por la menos peor de las opciones, pero como refuta acertadamente José Antonio Crespo: si voy al mercado a comprar fruta y resulta que toda está podrida no por ello voy a comer la que menos lo esté, como consumidor exijo que toda la fruta esté en condiciones adecuadas para consumirla. Eso exijo de los políticos de mi país. Seguiré soñando.

 

Anuncios

La resaca del 3 de julio. Punto # 180 de julio 7, 2011

7 julio, 2011

La cruda que el PRD y el PAN experimentaron la mañana del 4 de julio todavía los tiene postrados. La masacre electoral del PRI le deja camino libre para regresar a la presidencia el año que entra. Tanto PRD como PAN fueron materialmente vapuleados por la estructura tricolor. De que fue inequitativa, lo fue. Pero que se flagelen cual enamorada de telenovela mexicana, sin hacer el mínimo esfuerzo de autocrítica me parece patético. Bramó AMLO que la culpa es de la mafia que lideran Carlos Salinas, Elba Esther Gordillo, Enrique Peña Nieto y bla bla bla. En fin un cúmulo de improperios contra Peña Nieto y el PRI sin considerar que gran parte del papelón que escenificaron es responsabilidad total de los azules y de los amarillos.

En el estado de México la paliza fue de tres a uno; en Coahuila de dos a uno; sólo en Nayarit hubo un simulacro de competencia.

Los números en el Estado de México no mienten: PRI, 2,862,102 votos y 62.54 por ciento de la votación; PRD, 966,627 votos y 21.12 por ciento; PAN, 570,185 y 12.46 por ciento; 177,392 votos nulos y 3.88 por ciento. La lista nominal consta de 10,555,606 votantes de los cuales ejercieron su derecho al voto 4,576,306 individuos. Ganó la abstención con 56.57 por ciento del padrón y si le sumamos 3.88 por ciento de los votos nulos, la suma nos da 60.45 por ciento del electorado. En otras palabras seis de cada diez mexiquenses no acudió a votar, ya sea porque la oferta no lo convenció o decidió nulificar su voto. Para consultar la página del PREP: http://prep2011mx.org.mx/rptDistrital.html.

Moreira y Eruviel

Los partidos siguen sin entender que la abstención se debe en gran medida a que no logran convencer a los ciudadanos con alguna oferta política creíble y propositiva.

La madriza que el PRI le endilgó a PAN y PRD fue histórica. Los fugados del siglo pasado, Alejandro Encinas y Luis Felipe Bravo Mena, no llaman la atención a los jóvenes actuales. Son cartuchos quemados que representan ideologías y posturas ya rebasadas. El nuevo votante en México requiere de nuevas caras, nuevos cuadros. El PRI es el único que propuso a alguien con sangre nueva y perfil juvenil. Lo hizo en Nayarit y Coahuila también. Los vencedores tienen el camino libre, no sólo ganaron sino que apabullaron a sus contrincantes.

La lectura que se le debe dar a esta elección tiene varias interpretaciones. De entrada pensar que el país está a merced del partido tricolor raya en la ingenuidad. Sin embargo no es aventurado pronosticar que el año entrante, año de elecciones presidenciales, el PRI y su apolíneo precandidato tienen toda la vía libre. De no ponerse las pilas los otros partidos, la partida de madre se la van a llevar en 52 domingos.

También es interesante hacer una lectura de los que no votaron o si lo hicieron, anularon su voto. Los decepcionados, los incrédulos, los desencantados, los desilusionados, los desengañados y los frustrados
estamos hasta la madre de nuestra clase política y en especial de los partidos.
Órganos éstos que han olvidado a los ciudadanos y es el bienestar partidario el que guía sus pasos.

De 10 millones y medio de votantes en el padrón mexiquense tan sólo votaron 4 millones y medio. La abstención tuvo más votos que los tres candidatos juntos. De ser el Estado de México la antesala para la elección del año 2012, ya pueden los priistas dormir tranquilos, pues sus adversarios más bien parecen sus cómplices: hacen todo lo posible por ayudar a Peña Nieto y al PRI.

¡Extra! ¡Extra! Y siguen nuestros gobernantes considerándonos menores de edad. El pasado fin de semana se instituyó una ley seca para evitar problemas durante las elecciones. ¿Tienen miedo de que las hordas de mexicanos alcoholizados salgan a las calles a votar? Para su información, ni sobrios lo hacen.

3 de julio. Punto # 179 de junio 30, 2011

30 junio, 2011

Por fin llegó el día esperado por todos. Los cerca de 12 millones de mexiquenses registrados en el padrón saldremos el domingo 3 de julio a emitir nuestro voto para elegir a quien guíe los destinos del estado más rico del país.

A las ocho horas en punto todas las casillas diseminadas por el territorio mexiquense abrirán para que aquellos vecinos madrugadores ejerzan sus responsabilidades ciudadanas, pues para el medio día las muchedumbres y colas interminables serán escena común. Las autoridades y los responsables de la fiesta cívica nos indicarán que la jornada terminó sin evento alguno que lamentar y la civilidad y buen comportamiento de los ciudadanos fue común en todas las casillas. Al filo de las seis de la tarde los responsables de cada casilla junto con los representantes de los partidos y alianzas finalizarán la elección para dar paso al conteo de votos y tras un breve dialogo que ni a discusión llegue, todos los representantes de casilla firman las actas y entregan la documentación sin que hubiese desaguisado alguno que lamentar en las miles de casillas. El ciudadano mexicano, cual noruego o suizo, cumplirá con sus obligaciones de buen ciudadano y se enorgullecerá de haber sido un ejemplo para los demás.

¡Utopía! ¡Utopía! Novela de ciencia ficción o franco cuento de hadas.

Lo real es que no sucederá así. Las huestes amarillas del PRD ya amenazan con un conflicto poselectoral. Caray para eso se pintan solos. Los tricolores subidos en su carro completo quieren rememorar y revivir aquellos años del esplendor priista durante los sexenios de Echeverría y López Portillo. Los mochos azules del PAN lejos de la ciudadanía como la curia romana. Para ellos la ciudadanía, si es que la ven así, requiere de un pastor. No descontemos los acarreos tipo tamal y demás argucias que todos los partidos practican de forma descarada. No olvidemos la compra descarada de a cien, doscientos o quinientos pesos el voto, ya sea pagadero en especie o en moneda.

Ni Ávila, ni Bravo Mena, ni Encinas. El que ganará la elección el próximo domingo será un candidato que ni se registró. Se llama “Abstención” y se apellida “Contestatario”. Con la oferta política que tenemos en territorio mexiquense mejor nos abstenemos, anulamos el voto o salimos a exigir a la casta divina que creen ser los políticos, candidaturas ciudadanas.

El PRI ganará la gubernatura por enésima vez. Pero no será con una diferencia de más de 30 puntos, tal vez unos 25. El PRD en segundo lugar y en tercer lugar, cerca del tobogán, el PAN.

La hipocresía de nuestra clase política no tiene límites. Nos endilgan el mote de ciudadanos irresponsables por no votar a favor de alguno de ellos, sin considerar que la abstinencia electoral o franco desprecio por sus proyectos ha sido cocinado durante varias décadas.

Dos individuos reciclados después de 18 años, Felipe Bravo Mena y Alejandro Encinas que compiten no contra un candidato del tricolor, sino contra una gigantesca organización que copta, compra o cínicamente obliga al voto corporativo. Un IEEM que responde a los intereses partidistas más que a la ciudadanía. Lástima de Estado de México, desde la segunda década del siglo pasado ha sido gobernado por la misma pléyade de sinvergüenzas. El aparato que Peña Nieto, junto con otros poderes fácticos como es Televisa, ha pulido para ser plataforma de su carrera a la presidencia es el mismo en que se apoya Eruviel Ávila para agenciarse la gubernatura.

La idea de que tenemos que votar por el menos peor raya en la estupidez. Es como si llego al mercado y encuentro naranjas completamente podridas, otras medio podridas y algunas poco podridas. ¿Por qué carajos tengo que comer naranjas? Comeré  tacos o tortas. Lo que ofertan las fuerzas partidistas en el estado esta podrido, al igual que sus candidatos y representantes y como no soy afecto a degustar sabores fétidos y echados a perder prefiero anular mi voto. En mi caso, como no me gustan las frutas podridas, cambiaré mi dieta política por unos deliciosos tacos de buche. Quédense con su oferta para ingenuos y manipulables. Vaticino que la abstención más los votos nulos rondarán 60 por ciento del padrón electoral. Ni sumando todos los votos que obtengan Eruviel Ávila, Luis Felipe Bravo Mena y Alejandro Encinas, conocidos en mi colonia como los “tres chiflados”, se le acercarán al total de abstenciones y votos nulos.

¡Extra! ¡Extra! Por enésima vez se inundan Ecatepec y Nezahualcóytl  y Eruviel Ávila, ex presidente municipal de la primera y futuro gobernador del Estado de México, nos sale que ahora sí va a resolver el problema de las inundaciones. Nada más que sea gobernador. ¿Qué hizo respecto a ese problema cuando fue presidente municipal de Ecatepec dos veces y diputado local, aparte de presidente del PRI mexiquense? La respuesta salta a la vista, pues al ver las afectaciones al patrimonio familiar que la negligencia municipal, estatal y federal ha mostrado respecto a ese problema con los habitantes de esa región: Nada.

Crónica de una elección ganada. Punto # 174 de mayo 26, 2011

26 mayo, 2011

El lunes 16 de mayo inició la carrera por la gubernatura del Estado de México. Los tres contendientes son, en orden alfabético: Eruviel Ávila Villegas de la coalición Unidos por ti que aglutina al PRI-PVEM-PANAL, Luis Felipe Bravo Mena del PAN y Alejandro Encinas de Unidos podemos más que incluye al PRD-PT-CONVERGENCIA.

Al inicio de la campaña, según la encuesta de Milenio Televisión y el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE),  las preferencias electorales estaban 48.5% para el priísta, 19.2% para el candidato perredista y 17.7% para el panista. Al momento de escribir esta nota las tendencias son las siguientes: PRI, 50.2 %; PRD, 23.9%; y PAN, 15.3%. En tan solo una semana la ventaja del abanderado tricolor tuvo un incremento de 1.7 puntos porcentuales en las preferencias ciudadanas; el candidato de la izquierda también amplió su aceptación en 4.7 puntos porcentuales; en cambio el candidato de extracción “yunquista” vio decrecer su aprobación en 2.7 puntos porcentuales.

Como se puede observar sin necesidad de un análisis profundo, el candidato del PAN, Bravo Mena va en un tobogán y, salvo que suceda un “milagro” electoral, si es que los hay, terminará un lejano tercer lugar. En cambio los otros dos aspirantes han visto incrementar en números, nada despreciables, su aceptación entre la población mexiquense. De seguir la tendencia, la distancia entre primer y segundo lugar se acortará, pero dudo mucho que Encinas desbanque a Ávila.

Eruviel Ávila, Felipe Bravo y Alejandro Encinas durante el programa Punto de Partida que conduce Denise Maerker

Desde el jueves de la semana pasada en que Denise Maerker logró reunir a los tres candidatos en su programa Punto de Partida y donde se desarrolló una especie de debate, la tendencia que se vislumbra es que el incremento en la aceptación de Encinas proviene de aquellos individuos que no sabían por quien votar o iban a anular su voto. La tendencia en los rubros Otro, Ninguno/No iré a votar, Anularé mi voto y Ns/Nc tuvieron cambios significativos al decrecer notablemente. Al inicio de la campaña los porcentajes eran 0.8%, 5.3%, 0.8% y 7.7% respectivamente para arribar el pasado martes a 0.2%, 4.0%, 0.7% y 5.7%. De entre ese universo poblacional es de donde Encinas está incrementando su aceptación entre la ciudadanía. Aquellos lectores que deseen adentrarse en la encuesta pueden consultarla en: http://www.milenio.com/sites/www2.milenio.com/files/DIA_8_ENCUESTA_GCE.pdf.

A la pregunta: En su opinión, ¿el Estado de México tendría que seguir siendo gobernado por el PRI o que gobierne otro partido?, la tendencia en la semana fue de decremento para el PRI e incremento para otro partido. Para aquellos que contestaron otro partido, la siguiente pregunta fue ¿cuál partido debería gobernar el Estado de México? y es notorio el descenso en la preferencia ciudadana del PAN que inició con 31.3% de aceptación y terminó la semana con 28.2% mientras el PRD la incrementó de 28.3% a 37.9%. La respuesta Ninguno decreció de 6.4% a 4.9%, pero la respuesta Ns/Nc cambió de 17.7% a 18.1%.

La encuesta nos proporciona información invaluable para hacer predicciones electorales. Basado en los datos duros del ejercicio podemos vaticinar que, a menos que haya una debacle política en las filas del tricolor o que exista una remontada milagrosa del abanderado de la izquierda, la gubernatura mexiquense seguirá en manos del PRI.

También podemos inferir lo que hubiera sucedido de haberse llegado a una alianza PAN-PRD. Aún sumando las preferencias por ambos partidos, tan solo suman 39.2% contra el 50.2% del candidato priísta. Los más de 26 puntos porcentuales de ventaja que tiene Eruviel Ávila sobre Alejandro Encinas son, en base a la numeralia y el comportamiento del electorado mexiquense, materialmente imposibles de remontar.

¡Extra! ¡Extra! Los Pumas de la UNAM obtuvieron su séptima corona.

Un futuro poco halagador. Punto # 168 de abril 7, 2011

7 abril, 2011

El inesperado destape de Eruviel Ávila como candidato del PRI a la gubernatura del estado de México muestra que la potencial alianza de los opositores PAN-PRD sí inquietó al apolíneo gobernador. Más allá de las cualidades o defectos que como político tenga el próximo ungido por parte del PRI, los abanderados del PAN y PRD me trasladan a principios de la última década del siglo XX. Tanto Alejandro Encinas como Luis Felipe Bravo Mena fueron los contrincantes de Emilio Chuayffet cuando éste ganó la elección estatal para gobernador. El circo que nos endilgan los partidos cuando destapan a sus candidatos es digno de lo más rancio y vergonzoso que tiene la política en este país. Acarreados e incondicionales asumen gustosos su rol de comparsas en esas pantomimas de ínfima calidad. Ya no se diga de la absoluta falta de ética que caracteriza a nuestra inefable clase política.

Total, estamos anclados en el tiempo y a pesar de los lustros que han pasado seguimos sin tener caras nuevas en las lides políticas. La monopolio que ostentan los partidos políticos impide que los ciudadanos podamos buscar candidatos emanados de la sociedad civil. Las opciones para que realmente seamos representados por individuos emanados de la propia sociedad son constantemente torpeadas por la “casta divina” que nos gobierna.

Entre alianzas fallidas y dedazos, los habitantes del estado de México seguimos siendo tratados como deficientes mentales o, todavía peor, como menores de edad. Y al igual que la iglesia que requiere que existan pobres para justificar su existencia, los políticos continúan endilgándonos promesas para buscar nuestro voto, promesas que nunca cumplen. El mercado electoral de los jodidos siempre ha sido botín para la basura política que aparenta gobernarnos. La distribución de despensas, bultos de cemento o simples regalos cooptan a los votantes que aunado a su pobreza material, padecen de deficiencias intelectuales.

Además no seamos ingenuos, invertir en infraestructura es la mejor forma de amasar fortunas. Recordemos al político mexiquense por antonomasia, Carlos Hank González. Por simple curiosidad me gustaría saber en cuánto se incrementó la fortuna del apolíneo gobernador en seis años. Finalmente están allí para beneficio personal y arrasar con lo que puedan, desde bienes inmuebles hasta acciones de empresas. ¿Acaso alguien conoce a algún político mexicano que sea pobre? Bueno, ¿conocen a alguno que sea de clase media? Todos son potentados.

Desgraciadamente lo que nos depara el futuro en el estado de México es continuar con lo mismo que hemos tenido durante casi todo el siglo XX. Políticos y políticas, entendidas como proyectos, de dudosa transparencia y repletas de lugares comunes.

La solución a estas carencias sería tener un sistema educativo que enseñara a pensar, pero eso es una utopía en México. El Estado Mexicano requiere de seres domesticados para poder manipularlos a su antojo. En un país con una población educada no habría cabida para los rupestres y primitivos politicastros que inundan con necedades y autoritarismo la vida cotidiana de los mexicanos. Tan tienen pánico a la sociedad pensante nacional, aunque mínima, que impiden por todos los medios que metamos las narices en sus contubernios y componendas.

Por último y en solidaridad con todos aquellos que han perdido a un ser querido en esta estúpida guerra contra el crimen organizado y el narcotráfico: prefiero que mi hijo se fume un “porro” a que tenga que ver las masacres dantescas que el gobierno de Calderón promueve por todo el país para que nuestros hijos no fumen cannabis. Hace años fui a Holanda con mi hijo y ambos disfrutamos de un excelente hachís sin que nadie nos molestara. El establecimiento donde lo consumimos no se diferenciaba de cualquier bar decente. Limpio y decorado con muy buen gusto. Igual que cuando vas a un “antro” y te bebes un par de cervezas con la familia.

¡Extra! ¡Extra! El poeta, periodista y promotor cultural Javier Sicilia, cuyo hijo apareció masacrado junto con otras personas en Cuernavaca, explotó y renunció a volver a escribir poesía, a la par que exclamaba con justo enojo, ¡México tiene el corazón podrido! Estoy totalmente de acuerdo con él.

Chaqueteo ideológico Punto # 114 de febrero 18,2010

18 febrero, 2010

Las alianzas políticas entre partidos antagónicos con el único afán de acceder al poder pinta de cuerpo entero a la generación actual de políticos mexicanos. En ningún momento cuestiono la legitimidad o legalidad de dichas uniones – “contra natura” han sido bautizadas por algunos –, sino su validez ética e ideológica. Aquí lo que se aplica es el viejo adagio “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

Más allá de si son alianzas para confrontar los cacicazgos priistas en varios estados o por la simple y llana razón de alcanzar el poder por el poder mismo, no importa los medios, las alianzas en Durango y Oaxaca, ya pactadas o las de Hidalgo y Puebla, a punto de concretarse, desnudan y sacan a flor de piel las patologías de nuestra clase política: ambición de poder, falta de compromiso, incongruencia partidista, carencia de ideología, codicia económica, ausencia de ética, pero sobre todo impunidad.

En los sistemas parlamentarios europeos es factible, y el mismo sistema lo promueve, hacer coalición con otros partidos para obtener mayoría y así poder gobernar y llevar a cabo las enmiendas requeridas. ¿Será lo mismo en México? ¿Serán acaso las mismas razones que orillaron a Ángela Merkel a aliarse con los partidos de derecha las que nuestros autóctonos políticos arguyen? Lo dudo.

El rechazo a la alianza en internet. (imagen tomada del blog cafeypetroleoconarturo.blogspot.com)

Me resulta imposible entender la alianza en Oaxaca entre PAN, PRD y un grupo de mini partidos para apoyar a Gabino Cué. De llegar a la gubernatura dicho candidato, ¿bajo qué ideología gobernará? Buscará que la legislatura oaxaqueña despenalice el aborto como en el Distrito Federal o pugnará por que se incrementen las penas para las mujeres que deciden interrumpir su embarazo como sucedió en 17 entidades el país. Según éste ex priista, lo que busca la alianza va más allá de ser exclusivamente de índole electoral y propugna por gobernar con todos los integrantes de la alianza. Como si gobernar una entidad se logrará aplicando principios inviables de conjuntar. Lo mismo sucede con Moreno Valle en Puebla. En Hidalgo Xochitl Gálvez quiere encabezar la unión “anti natura” para terminar con los cacicazgos locales según admitió ella misma el lunes pasado en un programa televisivo al que fue invitada – Entre 3 de TV Azteca – donde frente a Jesús Silva Herzog, Federico Reyes Heroles, Carlos Elizondo y el otro invitado Gabino Cué admitió esa posibilidad. Lo más patético del asunto es que las coaliciones tienen como candidatos a ex priistas. Total: el chaqueteo ideológico en toda su amplitud.

Al ciudadano de a pie, como un servidor, le resulta muy difícil digerir estas alianzas. El agua y el aceite nunca han sido adecuadamente combinados debido a la viscosidad del segundo. Es imposible crear una sustancia donde ambas se diluyan totalmente. Así es la imposibilidad de dos partidos que tienen como plataforma ideológica posiciones antagónicas en temas nodales y que son base inamovible de sus respectivos principios partidarios. Las alianzas propuestas sólo buscan echar al PRI de los gobiernos estatales donde se ha enquistado y no acercarse a los votantes y a la sociedad en general.

Es incongruente que el partido que no reconoce a Calderón como presidente de México, el PRD, y que lo tilda de espurio e inconstitucional, al igual que trató por todos los medios de impedir su toma de posesión haga alianzas con el partido al que pertenece el ejecutivo. Lo mismo digo del PAN, ¿cómo justifican racionalmente esta alianza, sin morderse la lengua y escupir sangre? La renuncia de Fernando Gómez Mont al PAN fue un gesto de congruencia ideológica, pero más que nada de ética. Aplaudo la posición que el Secretario de Gobernación tomó pues ello habla de congruencia y honestidad intelectuales.

Lo más deleznable de las alianzas radica en que su finalidad no tiene nada que ver con un acercamiento con el posible votante o sea la ciudadanía, sino que su único afán es acceder al poder. El PRI, bastante renuente a aceptar que las alianzas son un peligro para sus candidatos actuales, debe ser precavido y esperar que lo que buscan estas alianzas es continuarlas hasta el 2011 y buscar una para el estado de México y lograr sacar al PRI de la gubernatura. Finalmente se trata de arribar  a la madre de todas ellas: una candidatura aliancista en el 2012 para evitar la llegada del tricolor a Los Pinos. Los cacicazgos estatales que se viven en el país: Oaxaca, Veracruz, Coahuila, Puebla y estado de México, por citar los más encumbrados, deben ponerse las pilas y valorar el peso que las alianzas PRD-PAN pueden ocasionarles en sus planes hacia la presidencia.

La clase política aliancista no encuentra razones lógicas para justificar el engendro y, como siempre, apuesta la desmemoria nacional e invalida la historia de un plumazo. A la larga será la ciudadanía la que avale o no los bodrios electorales que nos está vendiendo parte de la clase política nacional.

¡Extra! ¡Extra! Mesas de discusión van y mesas de análisis vienen. Ahora nuestras autoridades buscan una solución a la problemática de Ciudad Juárez. El presidente y su gabinete de (in)seguridad sesionan en la frontera. Si de organizar mesas de diálogo se tratara hace tiempo el problema en la frontera se hubiera arreglado. Y también los del país.

Otra lectura de una elección ágora primera quincena julio 2009

15 julio, 2009

Otra lectura de una elección

Luis Recillas Enecoiz

Podrá ser un ejercicio estéril, pero leer los números de manera diferente nos da un enfoque hasta controvertido de la última elección efectuada el pasado 5 de julio. De suyo, tener lecturas divergentes del común, nos abre un abanico de posibilidades estadísticas. Dentro de un pragmatismo electoral característico de nuestros institutos políticos, la lectura que haré de la última elección incluye la totalidad de los habitantes del país, por lo que difiere de la utilizada por los partidos políticos. Sin embargo enfocar la tendencia del voto desde una perspectiva más incluyente y por ende totalizadora no debe ser ignorada por la clase política. Finalmente los candidatos ganadores gobernaran para todos los mexicanos no sólo para los que votaron por ellos. Para el somero análisis redondearé las cifras por razones estadísticas.

De 77 millones de ciudadanos inscritos en el padrón electoral hubo una abstención de 55 por ciento que equivale 43 millones de votantes, que por la razón que deseen, no acudieron a votar. La votación fue decidida por 34 millones de mexicanos. Ya ahí, los números nos dicen mucho. Más de la mitad de la ciudadanía no fue a las urnas. El PRI al ser depositario de la mayor cantidad de votos no debe sentarse en sus laurales; la siguiente metáfora podrá ilustrar de mejor manera mi perspectiva respecto a la elección.

Ahora bien, del universo de 34 millones de votantes casi dos millones nulificaron su voto u optaron por un candidato no registrado. Esa cifra debe sumarse a la de los abstencionistas, así pues el total se incrementa a 45 millones de mexicanos que no se identificaron con partido político alguno o que no hubo candidato que los motivara.

De utilizar una metáfora, es como si la población tuviera que optar por algún producto x. Para comenzar, 30 millones no tienen edad para su consumo (menores de 18 años); a 45 millones no les interesa el producto (abstencionistas y analistas); 3 millones y medio de clientes consume el producto comprándolo en el estanquillo de la esquina (la chiquillada: PT, PVEM, Panal y PSD); 4 cuatro millones tienen preferencia por el mercado de la colonia (PRD); del resto, 9 millones y medio (PAN) son clientes de la cadena de supermercados local y, la mayoría, 12 millones y medio de consumidores lo compran en el  supermercado a nivel nacional (PRI). De ser el PRI un producto de consumo masivo su mercado sería bastante limitado ya que sólo 1 de cada

La metáfora no es gratuita ya que los partidos políticos y sus integrantes, candidatos y adeptos, nos venden una idea. Las plataformas políticas así como sus candidatos a elección popular son la mercancía que nos ofrecen. Sus promesas son de campaña son el equivalente que cualquier establecimiento comercial utiliza para promover sus productos o servicios; nos invitan a la “hora feliz” o el clásico “todo a mitad de precio” para atraer al potencial consumidor.

El PRI como vencedor incuestionable de la elección pasada no debe soslayar que tan sólo 12 millones y medio de votos fueron a su favor. Viéndolo de otra forma 65 millones de mexicanos no sufragaron por ese instituto político. Si a la cantidad anterior le sumamos los 30 millones de mexicanos sin derecho al voto, el universo de mexicanos que no sufragó por el tricolor aumenta a 95 millones.

Quieren “tapar el sol con un dedo”, como reza el refrán, al querer omitir del análisis los números que no son contabilizados para algún partido, en suma que no son utilitarios. Algunos políticos de vario pinta extracción han manifestado que el hartazgo de la ciudadanía y el abierto rechazo a muchas de las políticas actuales han tenido eco y serán analizadas por sus respectivas bancadas o dentro de los CEN de cada instituto político.

Las dos primeras fuerzas que habrá en el congreso deben entender la numeralia previa. En su pragmatismo omiten todo aquello que les es ajeno así pues, escuchamos que el PRI volvió al carro completo y está en la antesala de Los Pinos, que ahora vivimos en un bipartidismo PAN-PRI o que el PRD va a desaparecer. La clase política debe recordar que 45 millones de mexicanos no les interesó consumir su producto.                                                                                                                                                        derchak54@yahoo.com.mx


A %d blogueros les gusta esto: