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La ley según la ciudad donde vivas. Punto # 193 de octubre 6, 2011

6 octubre, 2011

Más allá de la interpretación que la Suprema Corte de Justicia de la Nación le dio a las constituciones de Baja California y San Luis Potosí dándoles validez a las reformas que sus legislaturas aprobaron, ahora lo que me causa curiosidad es cómo van a adecuar nuestros egregios legisladores los códigos penales del país para tener una interpretación uniforme para la aplicación de estas leyes. Estas reformas no tienen ni pies ni cabeza; son, como acertadamente las calificó Jorge G. Castañeda, una “mexicanada”, porque en la práctica es imposible aplicarlas, pues según estas regulaciones misóginas y retardatarias, los médicos, enfermeros, amigos o parientes que ayuden a una mujer a abortar serán vistos como cómplices de homicidio. Así pues, cuando un doctor que trabaja para un hospital adscrito a la Secretaría de Salud del D.F. y cuyas responsabilidades incluyen atender a mujeres que desean abortar, al visitar Tijuana, alguna llamada anónima lo acusa de abortista, ¿será arrestado y juzgado por las leyes bajacalifornianas como homicida?

Tenemos tres formas de entender cuándo inicia la vida dentro de nuestro sistema federalista, después de haberse cambiado las constituciones de 17 estados: la primera se aplica en el Distrito Federal, capital del país, donde la interrupción del embarazo en legal antes de las doce semanas; segundo, están los 14 estados donde no se logró o no era viable políticamente cambiar la ley para apaciguar a las mentes conservadores y retrógradas que pedían aplicar el precepto conservador del “derecho a la vida desde la concepción” y siguen existiendo causales para obtener derecho al aborto: mal formación congénita del producto, violación, peligro para la madre, y en Yucatán, por razones económicas después de tener tres hijos; la tercera interpretación corresponde a la que se integraron 17 estados, cuyas legislaturas junto con el gobierno federal y las bancadas del PAN y PRI y en algunos casos hasta con algunos miembros del PT y PRD aprobaron lo que se convirtió en una controversia constitucional: “el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural.”

El sentido común me impone algunas preguntas respecto a la forma de aplicar las nuevas leyes en los diversos estados del país, siendo que cada uno tiene una lectura dispar del concepto. Es entendible que si una mujer que viva en Tijuana o Mexicali cruza la frontera y en cualquier clínica de San Diego o El Cajón interrumpe su embarazo sería imposible condenarla por violar una ley bajacaliforniana cuando regresara a su lugar de residencia, acto que en el otro país no es delito. La extraterritorialidad de las leyes no se puede aplicar salvo que éstas sean consideradas delito en ambas naciones. Así pues que las mujeres fronterizas con visa americana no tendrán problema alguno para acceder a servicios de salud sexuales adecuados, limpios y profesionales.

Aquellas sin visa para cruzar a Estados Unidos o dinero para viajar a Europa, pero que tengan lo suficiente para trasladarse a la Ciudad de México podrán, al igual que las que se trasladan a Estados Unidos, tener servicios médicos profesionales adecuados para interrumpir su embarazo.  Es en casos como éste donde me cuesta trabajo entender cómo van a aplicar su decimonónica visión. Ya que sus leyes consideran homicidio al aborto, aquellas mujeres residentes en Baja California o San Luis Potosí que vengan a la capital o viajen a algún estado vecino donde existen atenuantes para interrumpir el embarazo, al regresar a sus lugares de residencia, entidad donde trabajan, estudian y pagan impuestos, ¿serán éstas arrestadas y juzgadas como homicidas? ¿Se pedirá la extradición, si es que el término es aplicable a nivel interestatal, del médico que asistió a la mujer bajacaliforniana en la capital y que vive en la Ciudad de México para que se le pueda juzgar en Baja California?

Por otro lado, ¿serán las pastillas del día siguiente, fármaco considerado abortivo por la jerarquía católica y sus adalides, prohibidas y su venta suprimida al igual que cualquier droga? Las féminas yucatecas que por pobreza no desearon tener un cuarto hijo, al viajar a Monterrey, lugar al que para llegar se requiere cruzar el estado de San Luis Potosí, ¿serán estas mujeres interceptadas para llevarlas a la cárcel acusadas de homicidio en grado de parentesco?

¿Y qué haremos con los familiares, parejas y amigos que ayudaron a las mujeres que por decisión propia  interrumpieron su embarazo? ¿Serán acusados de ser cómplices del delito de homicidio?

Bajo la situación actual, cada legislatura local tendrá la capacidad de decidir cuándo inicia la vida según su muy personal interpretación de la ley. Por un lado tenemos a la capital de la República donde es factible interrumpir el embarazo antes de las doce semanas, después tenemos estados como el de México donde todavía no se legisla a nivel local para considerar un crimen el aborto, sin embargo existen atenuantes y por último están los 17 estados donde es incluyó el famoso “derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural.”

¡Extra! ¡Extra! Beatriz Paredes, ex lideresa del Partido Revolucionario Institucional nunca ha dicho esta boca es mía en relación al asunto del aborto. Resulta extraño que una mujer líder de opinión no se haya pronunciado sobre al asunto cuando fue con la ayuda de su partido que el PAN pudo, sobre todo cuando parece que será la candidata del PRI a gobernar la capital del país, única entidad donde la interrupción del embarazo es legal.

El aborto en México Punto # 105 de noviembre 26, 2009

27 noviembre, 2009

Recién se aprobó en Veracruz la ley que promueve “la vida desde la concepción”, o sea se penaliza el derecho de toda mujer a la interrupción del embarazo, al aborto. Siguiendo las premisas católicas, los legisladores veracruzanos le hacen el trabajo sucio al episcopado. Lo peor del asunto es que son hombres, el sector masculino el que decide las políticas públicas de las mujeres mexicanas. Y las mujeres mexicanas no dicen absolutamente nada sobre el asunto. El hecho habla muy mal de nuestros “machos” legisladores, pero habla pestes, por su nula reacción del atentado al sector femenino que se materializa en las mujeres mexicanas, que de tener conciencia social y de género saldrían a las calles a clamar por un derecho que les corresponde únicamente a ellas. ¿Y dónde están? Salvo contados grupos, la mayoría de la población en México no ha reaccionado, y digo la mayoría pues en nuestra nación hay más mujeres que hombres según el INEGI, 51 contra 49 por ciento.

La idea juarista de la separación entre estado e iglesia que se promulgó, por cierto en Veracruz, hace 150 años se viene a tierra. La laicidad del estado mexicano se ha ido al caño. El PRI en voz del mandatario estatal Fidel Herrera envió el proyecto de ley a la legislatura local y los jarochos se suman a la andanada conservadora que considera a la mujer menor de edad e incapaz de decidir sobre su propio cuerpo. Para quedar bien con el episcopado ya van 17 estados que han habilitado candados legales para evitar que se legisle a favor de la interrupción del embarazo.

¿Y qué sucede con los millones de mexicanos que no profesamos religión alguna? Entiendo que aquellos que se dicen católicos asuman los preceptos religiosos de sus líderes espirituales. Válido y aplaudo la decisión. Si eres católico y estás de acuerdo con no abortar, pues tan sencillo, no lo hagas, pero de allí a querer y creer que todos los mexicanos somos guadalupanos y católicos existe un océano.

Desgraciadamente a las únicas que afectan estas leyes decimonónicas y retrógradas es a las mujeres humildes. Pues las clases medias y altas, las que tienen los recursos para viajar a Estados Unidos, Europa o a la ciudad de México tienen alternativas que las más pobres no poseen. La “contrarreforma mexicana” como la llama Roberto Blancarte tiene como fin conculcar los derechos femeninos bajo el debatible “derecho a la vida desde la concepción”, argumento que incita al debate y a rebatirse e impide una sana e independiente discusión sobre el tema. Imponer una visión única del concepto va en franco retroceso al ideal que como sociedad deseamos instaurar en México. ¿Dónde quedó la idea de ser un país aglutinador de ideas divergentes, diversas y multicultural y dónde la libertad de elección religiosa? Resulta incongruente que un partido, el PRI que se dice laico y republicano emanado de la Revolución Mexicana, sea el principal interlocutor de los designios de la curia vaticana y de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Todavía más reprobable es que la presidenta de ese partido, Beatriz Paredes, ni se inmute.

Las políticas públicas las han convertido en actos confesionales de índole católico. La embestida católica, avalada por gobiernos panistas, priístas y en algunos casos hasta perredistas no abona a cimentar un entramado legal donde todas las creencias tengan cabida. La unificación de preceptos que atropella toda visión discrepante no es característica de una sociedad democrática.

Lo que resulta insultante es el nulo respeto a cualquier visión divergente que tengamos dentro de la sociedad mexicana sobre el tema. No todos los mexicanos seguimos los lineamientos católicos y habemos millones que profesamos otra religión o de plano somos agnósticos o ateos. ¿Acaso un ateo debe seguir los dogmas católicos? La visión que la derecha y el conservadurismo tienen de la vida cae por su propio peso. Están inmersos en una doble moral y un hipócrita comportamiento. Como la iglesia católica requiere de pobres y jodidos para sustentar su existencia al igual que el Estado Mexicano, pues que sigan proliferando muertos de hambre al fin y al cabo cuando mueran, claro, de manera natural, Dios lo estará esperando para redimirlos. Somos ya más de treinta millones de muertos de hambre, pobreza alimentaria la llaman nuestros gobernantes, lo que no impide que sigamos con políticas públicas que si bien respetan el derecho a la vida se les olvidan del derecho a una vida “digna”, donde los mexicanos accedamos a los mínimos niveles de bienestar. Que nazcan al fin y al cabo después los matamos de hambre, de inanición. ¿Acaso se mete a la cárcel a los funcionarios y políticos que en base a sus decisiones mantienen a la mayoría de la población mexicana al borde de la extinción? Pues poco falta para que estemos al nivel del África subsahariana. La hipocresía y el cinismo que caracteriza a nuestra clase política que no busca el bienestar de los ciudadanos sino quedar bien con la oligarquía católica son los catalizadores de la contrarreforma mexicana.

Hay que quedar bien con el clero para así tener el apoyo de la jerarquía católica que bien sabemos todavía ejerce un maléfico poder y distorsionada influencia en la mayoría de los mexicanos. Sin dejar de lado la educación, pues a más educación menos capacidad tiene ésta para manipular e influir sobre las decisiones personales. Pero con el cuento de que Dios da y quita la vida, hemos olvidado que los humanos tenemos el derecho a decidir sobre nosotros mismos. Supongo que Dios quiere que vivamos en franca depauperación.

Se desprende de un par de entrevistas a diputadas locales que el tema del aborto está en la agenda legislativa mexiquense. Según las legisladoras Flora Martha Antón Paz del PRI y Yolitzi Ramírez Trujillo de Nueva Alianza el debate debe darse a nivel local pues más del diez por ciento de las mujeres que han recurrido al aborto legal en el Distrito Federal provienen del Estado de México, sobre todo del municipio de Ecatepec. Lo mismo sucede con las mujeres fronterizas que cruzan a los Estados Unidos y sin problema alguno acuden a clínicas donde de forma segura e higiénica lograr interrumpir un embarazo no deseado. Dudo mucho que el debate se materialice pues no es ningún secreto que nuestro gobernador fue educado en la Universidad Panamerica, enclave educativo del Opus Dei y su formación sigue los dictados de Escrivá de Balaguer.

Imponer una percepción o punto de vista único sobre lo que es la vida va en sentido contrario a lo que una sociedad que se dice democrática busca. Querer aglutinar a todos los mexicanos bajo un punto de vista único tiene tufo fascista. No abogo por el aborto per se, sino por que cada mujer tenga el derecho a elegir sobre su cuerpo. La idea que un cigoto es un ser humano equivale a comparar una nuez con un nogal. Bajo esos argumentos cualquier adolescente que se masturbe está atentando contra la vida, al igual que una mujer que utilice pastillas anticonceptivas. ¿Por qué no prohíben también las pastillas y métodos anticonceptivos en las legislaturas locales? Al paso que vamos nada más falta es que se prohíban los métodos anticonceptivos salvo el del ritmo, único avalado por la curia vaticana.

Resulta también poco entendible que políticas que provienen de gobiernos extranjeros tengan tanta repercusión en nuestro país. Porque las políticas antiaborto no tienen su origen en México sino en el Estado Vaticano. Nos rasgamos las vestiduras cuando algún gobierno que no sea el mexicano trata de influir en las decisiones locales, sin embargo cuando se trata del Vaticano aplicamos nuestra muy autóctona doble moral.

¡Extra! ¡Extra! Para documentar nuestro optimismo (Monsiváis dixit) la carta de Peña Nieto a Navarrete donde dice “los recursos que destina el Estado de México a Comunicación Social se ejercen en estricto apego al artículo 134 de la Constitución, y no como usted lo afirma, para promoción personal”. Podrá ser cierta la afirmación, sin embargo, ¿dónde quedó la ética política de nuestro apolíneo gobernador? El hecho que la ley permita excesos publicitarios no impide que los mexiquenses nos demos cuenta de la forma descarada en que aparece el gobernador en cuanto medio de comunicación existe, tanto electrónicos como impresos.

Religión y legalidad Punto # 45 de septiembre 11, 2008

11 septiembre, 2008

Religión y legalidad

Luis Recillas Enecoiz

A raíz de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dictaminó a favor de la constitucionalidad, en el caso del Distrito Federal, de la interrupción del embarazo antes de las 12 semanas de gestación, se ha iniciado un sistemático ataque a las instituciones republicanas del país por parte de la Iglesia Católica y grupos conservadores avalados por el gobierno federal, al no poner un alto a los vociferantes corifeos “yunquistas”. Cuidado con que alguien critique la organización eclesiástica católica o a sus miembros, pues se escudan en lo sagrado y divino de su labor, pero ellos no se detienen en insultar a cuanto mortal no concuerde con sus dictámenes. De asesinos, violadores de las leyes divinas, libertinos, antinaturales y un largo etcétera hemos sido adjetivados todos los que estamos a favor de que la mujer decida sobre su cuerpo.

Según los impolutos líderes eclesiásticos, donde sobresale por méritos propios Onésimo Cepeda, quien por cierto prefirió jugar golf que aburrirse en el faraónico día de Enrique Peña Nieto, vaticinó que México se convertirá en “un pueblo de asesinos” (Milenio, 8 septiembre 2008). Resulta ahora que aquellas mujeres y hombres que no comulgan con las ideas del cardenal somos unos asesinos. Supongo que los asesinatos cometidos por gobiernos dictatoriales con el aval de la iglesia católica, Argentina y Chile, son considerados daño colateral o algún nuevo eufemismo. Si invirtieran la décima parte en tiempo y dinero que dilapidan para evitar la legalización del aborto, lo aplicaran para sacar a los niños de la calle de esa realidad abominable, ya nacidos y bien vivos, no tendríamos ese lastre social. Y para su información, señores del CEM los más de cinco millones de desayunos escolares para evitar la desnutrición infantil son distribuidos por los tres niveles de gobierno. Es de todo mundo conocido que la Iglesia Católica se ha enfocado a la educación de las élites, social y económica.

Dios es muy grande para caber en una sóla religión

Dios es muy grande para caber en una sóla religión

Otra joya declarativa proviene del papable Norberto Rivera quien en su homilía del pasado domingo exteriorizó que “nunca será suficiente la insistencia que debemos hacer para respetar la libertad de conciencia … pero eso no quita nuestra responsabilidad de proclamar la verdad y de invitar con insistencia al bien obrar” (Milenio, 8 septiembre 2008). Para empezar, me causa extrañeza que el concepto universalmente aceptado de libertad de conciencia, y a nivel individual objetor de conciencia, sólo lo aplica el prelado en beneficio propio y no respete al objetor de conciencia adverso a sus principios. Resulta ahora que los objetores de conciencia de otras esferas conceptuales de la vida, como Católicas por el derecho a decidir, creyentes de otras religiones, agnósticos o ateos no existimos. Remata don Norberto con inocular a todo ser humano contra cualquier otra verdad que no sea la suya. En pleno siglo XXI don Norberto se ha atribuido el monopolio de la verdad. Cualquier otra visión o concepto humano divergente al católico es mentira, según sus dogmas. Sigue la franquicia vaticana en México creyendo que con excomuniones logrará evitar su debacle. Ya a mediados del siglo XIX mostró su talante al pretender excomulgar a todo aquél diputado que osara firmar la Constitución de 1857. (Daniel Cosío Villegas, La Constitución de 1857 y sus críticos)

Es inaceptable que una institución con tanto arraigo en el pueblo mexicano promueva cínicamente desechar las decisiones que el máximo tribunal del país tomó. Como no les gusta la decisión descalifican a los ministros de la corte. Argumentan que las leyes humanas están supeditadas a las leyes divinas y sagradas. Pues si ese es el problema dejen que aquellas mujeres que decidan interrumpir su embarazo y hombres que las ayuden sean juzgados en el tribunal de Dios y no aquí. ¿Por qué están tan preocupados por los humanos que violamos las leyes sagradas? Al final de nuestras vidas tendremos que enfrentarnos al máximo juez, según ellos, para dar cuenta de nuestras vidas. Si somos condenados por cometer esa falta, que en nuestra legislación no esta condenada, ¿por qué la iglesia y los conservadores se rasgan las vestiduras? Mujeres y hombres que opten por interrumpir, las primeras, su embarazo, y ayuden, los segundos, a lograrlo, seremos, según las leyes divinas condenados. No entiendo la fijación de estos grupos en evitar la interrupción del embarazo antes de las 12 semanas si, de acuerdo a sus propios dogmas, los que hagamos uso de este derecho seremos quemados en el infierno. Ya tendremos toda una eternidad para reconsiderar nuestro terrible equivocación, siempre y cuando exista el susodicho tribunal divino. ¿Por qué no se preocupan el ala conservadora y “yunquista” por los miles de curas que abusan de menores de edad, vivos de entre siete y catorce años de edad que en la mayoría de los casos han tenido que continuar sus vidas con huellas imborrables que los marcaron, pero como no estaban en el vientre de sus madres, recibieron nula ayuda de parte suya? Con que le inviertan un porcentaje muy pequeño de tiempo y dinero, estoy seguro que se podría, sino erradicar, sí evitar en lo más posible. No sean hipócritas, preocúpense por los que ya viven, pero en situación de franca miseria y nulo futuro. Yo estoy de acuerdo con la vida, pero con la vida digna y que tenga un futuro. Ya bájenle a su cantaleta de que la vida de los pobres y miserable llena de carencias es el camino para llegar a Dios.

                                                           derchak54@yahoo.com.mx

Aborto, sexualidad y nudismo Punto # 43 de agosto 28, 2008

28 agosto, 2008

Aborto, sexualidad y nudismo

Luis Recillas Enecoiz

            Resulta interesante que nuestra conservadora sociedad, liderada por políticos cuya ideología pareciera más adecuada al siglo XIX que al actual, se asuste del cuerpo humano y considere pernicioso toda aquella conducta que no sea avalada por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) o por los gobernantes emanados del inexistente, según sus miembros, ultraderechista Yunque.

            Esta semana comienzan los debates en la Suprema Corte de Justicia del país en torno a la constitucionalidad referente a la despenalización del aborto durante las primeras doce semanas de gestación que actualmente se practica en el Distrito Federal. Los argumentos que se conocen a la fecha, y que son favorables a revertir la constitucionalidad de la ley, provienen del ministro Salvador Aguirre Anguiano, quien defiende la vida desde la concepción sin que exista sustento científico alguno para considerarlo así. Mediante una intensa campaña de desinformación, las huestes retrógradas y machistas – Provida, la Iglesia Católica, la Unión Nacional de Padres de Familia, el PAN – manejan un discurso engañoso a más. Según estas ilustres y muy católicas instituciones, cuyo lema es en México decimos sí a la vida, olvidan lo esencial de la democracia, la pluralidad, y en México, como en cualquier nación del mundo, existen diversas visiones acerca de la vida y la muerte, por lo que se debe respetar la conciencia de los que no son católicos o aquellos que no creen en entes supranaturales. Yo tengo el derecho a no creer en dioses. ¿Acaso los que promovieron la ley, la Asamblea Legislativa del D.F. y las miles de mujeres que se han practicado un aborto no son mexicanos? Supongo que vienen de Marte o son extranjeros con ideas exóticas. Nadie promueve que la interrupción del embarazo sea practicado por mujeres cuyos principios vayan en contra de dicha medida, lo que está en juego es la pluralidad de visiones que proliferan en el país. ¿Por qué tenemos todos que vivir de acuerdo a los preceptos cristianos, aun siendo agnósticos o ateos? ¿No se supone que en un país plural todas las ideologías y valores deben ser equitativamente considerados y respetados? En una inserción pagada y aparecida en varios diarios de circulación nacional el pasado lunes y firmada por alrededor de 180 organizaciones, en su mayoría católicas, se lee lo siguiente en uno de sus puntos: Ratificamos nuestra firme convicción de que la vida inicia desde el momento de la concepción y termina con la muerte natural, no inducida. Ahora resulta que sin sustentar su dicho con evidencias científicas estos grupúsculos, característicos del período anterior a la Reforma, tienen convicciones que esperan que todos compartamos, sin considerar que existen múltiples valores y principios sobre la vida y la muerte. Es preocupante que de las organizaciones firmantes del desplegado, sólo existan once organizaciones cuyo firmante es una mujer, el resto, cerca de 170, tienen a un hombre como responsable. Supongo que las mujeres adherentes a estas organizaciones requieren de hombres para defender sus derechos. El aborto es decisión de la mujer por lo que es patético que en un asunto donde la figura femenina debería ser centro de atención, las organizaciones firmantes estén lideradas por hombres. ¿Acaso las mujeres pertenecientes a estas organizaciones no tienen voz en las decisiones que atañen a su sexualidad? ¿Por qué no toman las riendas ellas y no las delegan en sus pares masculinos; o será, y esto sería catastrófico, que los líderes masculinos impiden a las mujeres tomar el liderazgo? Al igual que sucede con la despenalización para el consumo de drogas, donde la miopía gubernamental no quiere verlo como un problema de oferta y demanda, de mercado pues, el aborto no sea considerado como un problema de salud pública y sí de moral y teología. Dejemos que cada ser humano decida sobre su cuerpo, en particular si es mujer.

Fotografía de Spencer Tunick tomada en el zócalo de la ciudad de México

Fotografía de la sesión con Spencer Tunick en el zócalo de la ciudad de México

            En la Secretaría de Educación Pública que encabeza Josefina Vázquez Mota, pero que en realidad es propiedad de Elba Esther Gordillo, se impidió la distribución del libro de sexualidad Tu futuro en libertad. Por una sexualidad y salud reproductiva con responsabilidad editado por el gobierno del la Ciudad de México, bajo el pueril argumento de que no podía ser distribuido en las escuelas públicas dependientes de la SEP por no haber sido evaluado por las autoridades competentes, a la par que, al tener al Ángel de la Independencia en la portada y una misiva del Jefe de Gobierno capitalino, contenía propaganda política. Se unió a la diatriba contra el libro de marras la muy decente y honorable Unión Nacional de Padres de Familia, que como apéndice del desaparecido Santo Oficio, predica conceptos morales decimonónicos. Afortunadamente la UNAM decidió utilizarlo en sus cinco planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades y pidió 60 mil para su distribución al considerar que el material es pertinente. Según Rito Terán Olguín, Director General de los CCH, el hecho de que aparezcan referencias al gobierno capitalino no descalifica el contenido, pues “[s]omos cuidadosos y serios en cuanto a este tipo de materiales y lo que nos importa es el contenido, la rigurosidad en el tratamiento de los contenidos, no tanto en las formas. Nos tiene sin cuidado que aparezca el logo del Ángel de la Independencia o el nombre de algún funcionario. Partimos de los sustancial que es el contenido adecuado, necesario y útil, eso es lo prioritario” (Reforma, 25/VIII/08). Supongo que ahora la SEP va a descalificar a la UNAM, pero antes de hacerlo, recuerden que el sistema federal de educación esta reprobado, tanto alumnos como maestros, mientras que la UNAM está catalogada entre las mejores universidades a nivel mundial.

            Por último, una noticia que de no tener antecedentes preocupantes, nos motivaría a la risa. Resulta que en tierras de Vicente Fox, León, Guanajuato, se clausuró un campo nudista y de acuerdo a su dueño, Ramón Martínez, “León es muy mocho y de doble moral. La sociedad debe tomarlo con madurez; tarde o temprano esta va a llegar a León, porque ya está en todo el mundo” (Milenio Diario, 25/VIII/08). Agradezcamos a las autoridades municipales y al ilustre gobernador Oliva que sigan los dictados del arzobispado respecto a la vestimenta femenina y las violaciones y ataques sexuales contra mujeres sean historia a partir de ahora en este bastión de la ultraderecha trasnochada y mocha.

                                                                                  derchak54@yahoo.com.mx


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