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La doble moral del mexicano Punto # 58 de diciembre 11, 2008

11 diciembre, 2008

 

La doble moral del mexicano

 

Luis Recillas Enecoiz

            Resulta ahora que nuestros muy imbéciles políticos quieren implementar la pena de muerte a los secuestradores que mutilen o maten a sus víctimas, y algunos émulos del hombre de Neanderthal quieren ampliarla a los narcos, a los delincuentes de cuello blanco, violadores, etc. Al paso que vamos matemos a los que se pasan un alto y a los revendedores de boletos para la gran final del mediocre campeonato nacional de futbol. Final a jugarse en el mundialista estadio de “La Bombonera” donde toda nuestra clase política, encabezada por el líder en los sondeos de popularidad aparecidos en Milenio hechos por María de las Heras, Enrique Peña Nieto. Se dará su baño de pueblo, eso sí, en el palco del dueño del equipo, el infaltable miembro de las cúpulas empresariales nacionales, Valentín Díez Morodo, empresario cervecero que reza por que nunca se legalicen otras drogas, salvo la que el produce. ¿Acaso el alcohol no es una droga, aunque sea en cantidades moderadas?

¡Viva México cabrones!

¡Viva México cabrones!

            Peor regresemos al tema de la columna. Escuchar que la barbaridad propuesta por el Gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, tenga eco entre los líderes camarales del PRI, Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones, quienes junto con un grupo de gobernadores proponen la discusión del tema a nivel nacional me causa estupor. Aunado a ellos debemos considera a un alto porcentaje de la población que está de acuerdo en impulsar cambios a la constitución para reinstalar la pena de muerte. ¿En que país vivo? ¿Cómo es posible que un gobernador, cuyos orígenes laborales están en el magisterio, proponga semejante estupidez? ¿O será precisamente porque es profesor y egresado de una normal por lo que borbota tanta pendejada, probablemente así sea?

            De los contados aciertos que tuvo Vicente Fox durante su sexenio estuvo la erradicación de la pena de muerte en México aún dentro de las fuerzas armadas. Para ello, México se adhirió y signo una serie de documentos a nivel internacional que obligan al Estado Mexicano dentro del respeto a los derechos humanos a no aplicar ese castigo.

            Hace poco se montó toda una campaña mediática encabezada por el gobierno mexicano y secundada por Televisa para evitar que 54 mexicanos acusados de diversos delitos fueron ejecutados en los Estados Unidos. La televisora siguió de cerca el caso un mexicano hasta el día de su ejecución, mostrándolo al teléfono hablando con su “madrecita” y arrepintiéndose de haber dado muerte, junto con otros camaradas, a dos adolescentes después de haberlas violado. Pero López Dóriga casi los hace santos y héroes nacionales al mostrarlos como seres indefensos, engañados por un sistema judicial desconocido para ellos y por ello iban a ser ejecutados en un país donde la civilización no había llegado. Aún más, el día de la ejecución, la televisora tenía a un enviado a Huntsville, prisión donde finalmente se llevó a cabo la sentencia: muerte por inyección letal.  Cacareamos por el mundo entero lo incivilizado del método, nuestro juez en la Corte Internacional, Bernardo Sepúlveda, presentó alegados para obligar a los americanos a volver a juzgar a muchos de los sentenciados por deficiencias a lo largo de sus juicios. Sin embargo Texas, aún a insistencia del gobierno federal americano de no ejecutar la sentencia, el gobernador texano Rick Perry hizo oídos sordos y ordenó llevar a cabo la ejecución.

            Lo salvaje y vengativo de Moreiro salió a flote cuando presumía que el legislativo local ya había avalado su

propuesta y que lo único que faltaba era ponerse de acuerdo en cómo matarlos, si por fusilamiento, degollarlos o algo light como la inyección letal. Vaya tipo de retrasados mentales que nos gobiernan. Yo propongo que a los políticos mexicanos les trepanemos el cerebro, porque han demostrado una y otra vez que no lo usan, salvo cuando se trata de obtener beneficios como esos descomunales bonos decembrinos que se regalan y que rondan los 700 mil pesos por ratero, perdón por legislador.

            Que alguien me explique cómo hace un poco más de un año nos unía el rechazo a aplicar la pena de muerte a medio centenar de mexicanos en Estados Unidos y ahora nos une lo opuesto, apliquemos la pena de muerte aquí en el país. Vivo en un país de hipócritas donde la doble moral es moneda corriente en la vida cotidiana del  mexicano. Desde los medios de comunicación hasta la clase política, pasando por las grandes masas de mexicanos analfabetos y desnutridos más muchos de clase media y alta propugnando por matar seres humanos, bajo argumentos banales y sin sustento lógico alguno.

            Me niego a convertirme en lo mismo que son ellos. Yo no soy igual a ellos. Yo no vivo bajo la ley del Talión, ni me rebajo a los niveles de salvajismo que muestran aquellos a quienes quieren aplicar la pena de muerte.

                                                                                  derchak54@yahoo.com.mx

100 días y 2 años Punto # 57 de diciembre 4, 2008

4 diciembre, 2008

100 días y 2 años

Luis Recillas Enecoiz

            Recién se cumplieron dos plazos, uno impuesto por las circunstancias de inseguridad que privan en el país, otro por llegar Felipe Calderón al primer tercio de su sexenio.

Hace un poco más de tres meses todos los integrantes del gobierno y de los tres poderes, así como varios representantes de la sociedad civil firmaron un acuerdo que ponía límites cronológicos a las metas para incrementar la seguridad en nuestras ciudades. A cien días de ese faraónico evento donde el empresario Alejandro Martí profirió su ya anecdótico “si no pueden, renuncien.” Bueno, pues nadie renunció, y lo peor, nuestras autoridades de manera tajante e inobjetable han mostrado que son incapaces de afrontar la problemática que aqueja al país.

Caricatura tomada de "Base Norte"

Caricatura tomada de "Base Norte"

La percepción ciudadana no ha mejorado respecto a la impunidad que impera dentro de las agencias policiacas y para acabar de alimentar nuestro pesimismo, el mes que acaba de concluir ha sido el más sangriento en lo que va de la “guerra” contra el crimen organizado con más de 700 muertos. Los daños colaterales, que conforme avanza la cruenta lucha, comienzan a afectar a los inocentes. Y en el país del gerundio sagrado, todos nuestros políticos están trabajando, analizando, promoviendo, auscultando, reuniendo, pero lo que más se la pasan haciendo es pendejeando.

A dos años de iniciado el sexenio calderonista la situación del país pende de un hilo. Los análisis al interior de las fuerzas armadas, la carta abierta de don Juventino Castro aparecida en Milenio el lunes pasado donde advierte de los peligros reales y latentes para un desmembramiento del estado y el colapso como nación, la aceptación presidencial de que le fue entregado un país en franca crisis no ayudan a tener la esperanza que Calderón quiso transmitir durante su periplo por los medios de comunicación para informar a los mexicanos de cómo va el estado ganando la guerra a los malos. La verdad no sé con que tipo de elementos se esté ganado nuestra bélica aventura, que sin tener que ir a invadir algún país exótico y matar a sus nativos, los hacemos aquí y con mucho más eficiencia que en el Oriente Medio. En lo que va del año  se han matado a más mexicanos en México que americanos en Irak. Al menos en algo les ganamos a los gringos.

Tener al enemigo dentro de las instituciones que se supone las deben de combatir, además de cooptar a las policías municipales, nuestros mafiosos han logrado penetrar hasta lo más alto en las estructuras de la PGR, la SIEDO, la SEDENA, etc. La cuestión es que las fuerzas enemigas le están ganando a las fuerzas amigas, aunque el parte de guerra que nos quieren endilgar nuestros Clausewitz autóctonos más parece claudicación y rendición ante el enemigo, claro muy bien matizado para que no parezca que sacaron la bandera blanca.

Siendo el título del artículo una paráfrasis, 100 días y 2 años, no hacen alusión alguna a la bella canción de Sabina 19 días y 500 noches salvo que, sin querer, los plazos se dieron y tuvimos dos, sí dos, vencimientos. Para ambos, los resultados se pueden enumerar de la siguiente manera sin exagerar en los detalles:

  1. Nada
  2. Nada
  3. Nada
  4. Nada
  5. Nada
  6. Nada
  7. Nada
  8. Nada
  9. Nada
  10. Nada
  11. Nada
  12. Nada
  13. Nada
  14. Nada
  15. Nada

Así resumo los avances que los involucrados han tenido. Incluyo a los tres niveles de gobierno, a los tres poderes, y a todos aquellos que de una forma u otra afectan mi seguridad por no hacer su trabajo. Y yo repito “si no pueden, renuencien.”

                                                                       derchak54@yahoo.com.mx

Joyas declarativas del magisterio Punto # 56 de noviembre 27, 2008

27 noviembre, 2008

Joyas declarativas del magisterio

Luis Recillas Enecoiz

En un reportaje de Juan Pablo Becerra Acosta M., éste le pregunta a una de las voceras del movimiento magisterial de Morelos, Claudia Rebollar, acerca de la lógica y bases que tienen para ir contra la Alianza por la Calidad de la Educación. Reproduzco algunas de las joyas declarativas de la entrevistada:

“Nosotros somos la raíz de estos movimientos sociales que están surgiendo en el país. No es que busquemos una tercera revolución, pero los graves problemas sociales que están proliferando en México sí pueden provocar esa tercera revolución, no sé si en 2010 o cuándo, pero ahí está la inconformidad, latente. Y nosotros formamos parte de esa desazón.”

Resulta ahora que la tercera revolución está en ciernes. La errónea concepción que los ciclos históricos son repetitivos y por ello cada cien años debemos tener algún evento sangriento es francamente infantil. Con eso de la conmemoración de los doscientos años de independencia y cien de la revolución se ha imbuido en el inconsciente colectivo la idea de un holocausto nacional en el 2010. No niego que la situación actual es crítica y requiere de decisiones audaces para salir del atolladero, sin embargo el desmembramiento del país sucederá cuando las disparidades entre los estados del norte con los del sur sean insalvables y los estados fronterizos con Estados Unidos decidan crear otro país. Baso mi premisa en las ideas que Juan Enríquez Cabot maneja en su libro El reto de México: tecnología y fronteras en el siglo XXI. Una propuesta radical. Pero dudo mucho que dentro de dos años tengamos nuestra “tercera revolución” como vaticina la profesora Rebollar.  A menos que considere la Guerra de independencia como la primera, o tal vez la de Reforma, o bien puede ser la de Intervención contra Maximiliano, solo conocemos una revolución la de 1910. Cierto es que la Guerra de Independencia fue considerada como una revolución por los primeros historiadores que de ella escribieron.

La ciudad de México

La ciudad de México

“Que se eche para atrás la Alianza Educativa, porque implica un privatización de las escuelas públicas. ¿En que sentido? A través de los Consejos de Participación Social (que suplirían a los Comités de Padres de Familia) de cada escuela la responsabilidad del mantenimiento de los planteles ya no sería de las autoridades federales, estatales o municipales, sino de los propios padres de familia, quienes tendrían que allegarse de recursos para solventar el mantenimiento de los edificios y del mobiliario, así como para renovar el material didáctico. Eso es privatizar y los padres ni cuenta se han dado que van a tener que aportar esas cuotas.”

La profesora normalista confunde la gimnasia con la magnesia, pues creer que exigirles niveles mínimos de competencia profesional a maestros con querer privatizar la educación no tiene lógica. Por otro lado considerar que optimizar la calidad implica una intrusión en los formas de relación con la comunidad es un despropósito. La profesora Rebollar considera a los padres de familia como individuos incapaces de concebir la realidad a menos que sean ellos, los propios profesores los que orienten  e identifiquen las causales de los problemas educativos. Es un insulto a los padres de familia considerarlos así. Por lo que yo he leído  e investigado sobre la famosa alianza no existe apartado o artículo que diga algo respecto a los consejos de participación social.  

“Que no haya esos exámenes para alumnos llamados Enlace, ya que son estandarizados. Un niño de rancho no está igual de preparado que uno de la ciudad. Es una medición de puntos y no de conocimientos.”

Supongo que a los niños de rancho les enseñan a escribir el verbo haber sin h; que ubican a México en el continente asiático o que tres por tres dan un resultado de ocho. El conocimiento debe ser homogéneo. Es por ello que tenemos libros de texto gratuito para que todos los niños y adolescentes posean un texto unificador de conocimientos. Estoy de acuerdo en que las condiciones de algunas escuelas rurales son deplorables y que el entorno socio-económico no ayuda para un cabal desarrollo educativo de los niños, pero de allí a querer desaparecer un método de evaluación esencial para conocer nuestras deficiencias y corregirlas, significa que los profesores no quieren ser evaluados. Los resultados de la prueba Enlace ayudan a las autoridades a enfatizar aquellos rubros deficientes y reorientar o adecuar los programas educativos a la realidad. Sin exámenes no sería posible hacer esta labor.

“Son conquistas sindicales…No les dejamos la plaza a hijos que no saben, sino a los que preparamos. Es una conquista laboral. Además, por ejemplo en secundaria, sólo se heredan 40 por ciento de las plazas y las demás se las queda la SEP y el SNTE, que las vende. El sindicato ofrece la plaza y es la necesidad del maestro la que lo lleva a comprar y vender la plaza. Y si yo compré esa plaza, ¿por qué no la voy a vender? ¿Sabe cuánto cuestan? Entre 150 y 200 mil pesos en primaria y unos 10 mil pesos por hora en secundaria, donde se otorgan de 10 en 10 horas.”

            Para empezar las plazas no son propiedad de alguna persona, las plazas son propiedad de la SEP, y es ella la que otorga las plazas a los mejor preparados y que tengan las mejores credenciales. Bueno así sería la utopía educativa mexicana, pero sabemos perfectamente que no es así. El cinismo de la profesora es patético. Si son ellos los que preparan a los hijos para emular a sus progenitores dudo seriamente que tengan la capacidad profesional y humana para dedicarse a la educación. Pues el viejo refrán reza “hijo de tigre, pintito”, y las formas de confrontar a la autoridad muestra más características de analfabeto que de profesores.

“Son gastos de los maestros que tienen derecho a recuperar o vender porque son un patrimonio familiar, además de una conquista laboral. ¿Y sabe qué? La venta va a seguir con la alianza porque ahí se establece que las plazas van a ser por oposición, y estas oposiciones se van a seguir mercando por la corrupción del SNTE.”

            El cinismo en su máxima expresión. Resulta que las plazas son patrimonio familiar. ¿Acaso el segundo secretario de la Embajada de México en Finlandia, que tiene una plaza de diplomático obtenida mediante varios exámenes y, ya aceptado tiene que cursar  una maestría en el  Instituto Matías Romero le va a heredar la plaza a sus vástagos por el simple hecho de ser de su sangre?

            Y después nos asustamos de ser último lugar en educación de todos los miembros de la OCDE. Pues con estos maistros, como los llama Carlos Marín, no hay para más.

                                                                                  derchak54@yahoo.com.mx

¿Cuál revolución celebramos? Punto # 55 de noviembre 20, 2008

20 noviembre, 2008

¿Cuál revolución celebramos?

Luis Recillas Enecoiz

            Una mentira repetida millones de veces se convierte en realidad para los receptores de dicha falacia. La mentira a que me refiero es que se considera la revolución de 1910 como un movimiento unificador que aglutinó a todo los grupos sociales para sacar a Porfirio Díaz de la presidencia.

            El movimiento armado que costó la vida a casi un millón de mexicanos y obligó a emigrar, sobre todo a Estados Unidos, a casi el mismo número de habitantes fue magnificado por un gobierno “emanado de la revolución” que tuvo que justificar su génesis.

            En el fondo lo que buscaban todos los involucrados era detentar el poder. La infantil visión que nos endilgan nuestros profesores, en especial los salidos de las inefables normales, es que Carranza, Madero, Villa, Zapata, Obregón, Calles y otros jefes revolucionarios eran unas finísimas personas llenas de buenos modales. Nada más alejado de la verdad, pues eran en su inmensa mayoría personajes bastante rústicos y carentes de educación.

            Fue el cine el primer crítico de la revolución. Las dos obras de Fernando de Fuentes, Vámonos con Pancho Villa y El compadre Mendoza ponen el dedo en la llaga al cuestionar la revolución. La primera humaniza a Pancho Villa, lo vuelve mortal con fobias y filias, pero sobre todo con sus miedos. La segunda, una verdadera obra maestra del cine mexicano, pone en tela de juicio a todos los involucrados en el mito. La traición del hacendado no representa más que a los arribistas que, sin importarles los medios, buscan el poder político y económico. Otra película sobre la revolución que fue enlatada es La sombra del caudillo, basada en una novela Martín Luis Guzmán que deja muy mal parado al régimen.

Vámonos con Pancho Villa

Vámonos con Pancho Villa

            Los cuestionamientos al evento sangriento de la segunda década del siglo pasado tuvieron en Stanley R. Ross y la obra ¿Ha muerto la Revolución Mexicana? editada en 1966, a uno de los primeros intelectuales en plantear que la revolución no había provisto a los mexicanos de una mejor vida. El libro contiene ensayos de los ex presidentes Miguel Alemán, Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría; el líder del PRI Jesús Reyes Heroles; intelectuales comos Luis Cabrera, Jesús Silva Herzog, Antonio Díaz Soto y Gama y Heriberto Jara; líderes sindicales como Vicente Lombardo Toledano. Algunos de los académicos más connotados de la época: Daniel Cosío Villegas, Leopoldo Zea, Moisés González Navarro y Pablo González Casanova. Los académicos  americanos fueron los “mexicanistas” Frank Brandenberg, Frank Tannenbaum y Howard F. Cline.

            El guanajuatense Jorge Ibargüengoitia desacraliza la revolución con sus obras, menospreciadas en su momento, pero revaluadas al paso de los años. La obra de teatro El atentado sobre la muerte de Obregón; Los relámpagos de agosto, donde mediante la utilización del diario de un general revolucionario descuartiza el movimiento y por último con Maten al león, parodia revolucionaria que escenifica en una isla caribeña, más bien bananera.

El atentado de Jorge Ibargüengoitia

El atentado de Jorge Ibargüengoitia

            Para inicios del siglo XXI, la revolución esta decrépita, desfasada y francamente olvidada. Los festejos que antaño enorgullecían a la clase política del PRI y a sus adalides, que con acongojada voz, nos hacían saber que todavía la revolución tenía que hacerle justicia a los mexicanos, hoy son evitados bajo argumentos baladíes. El nacionalismo revolucionario que amamantó a varias generaciones de mexicanos ya pasó a mejor vida. El PRI ya le aplicó los santos óleos para convertirse en partido social demócrata. ¡La “chaqueta” ideológica en su máxima expresión!

Los conservadores panistas al único revolucionario que veneran es a Francisco Ignacio Madero, apóstol de la democracia. Al paso que va esta efemérides revolucionaria, no entiendo la razón para celebrar su centenario dentro de dos años. La revolución mexicana (así con minúsculas) más que celebración, requiere un obituario.

                                                                                  derchak54@yahoo.com.mx

Barack Obama Punto # 54 de noviembre 13, 2008

13 noviembre, 2008

Barack Obama

Luis Recillas Enecoiz

            El pasado martes 4 de noviembre se sucedieron dos hechos, uno a nivel nacional y un segundo con repercusiones internacionales. El primero se refiere a la muerte del Secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño en un avionazo a escasos metros de la Fuente de Petróleos en el Distrito Federal.

Barack Obama dans l'art

Barack Obama dans l'art

De ello ya se han escrito cientos de notas y se ha efectuado infinidad de programas de televisión y radiofónicos por lo que no entrare en detalles, salvo para preguntar: ¿Cuándo sabremos los mexicanos, sin la más mínima sospecha, lo que ocurrió en el percance? Según el secretario Luis Téllez, titular de SCT, se tardarán cerca de once meses para saber qué pasó. Para que echar más leña a la lumbre, las encuestas nos dicen que por más que el gobierno quiera transparenta lo sucedido, la población siempre pensará en que hay gato encerrado. Cosas de la cultura e idiosincrasia nacionales.

De repercusión internacional y, evidentes efectos colaterales en México, fue la elección en Estados Unidos que se llevó a cabo entre el republicano John McCain y el demócrata Barack Obama que se disputaban la oficina oval de la Casa Blanca para los próximos cuatro años. Las cadenas nacionales de televisión y radio desplegaron a lo mejor de sus equipos a “vivir” la elección histórica y desde Washington, D.C., teníamos en vivo en el Canal de las Estrellas a su estrella noticiosa Joaquín López Dóriga rodeado de Leonardo Kourchenko, Leo Zuckermann y el ex Embajador mexicano en Estados Unidos Montaño. Junto a ellos se ubicaron en diversas ciudades del vecino país a un nutrido grupo de periodistas para seguir de cerca las elecciones.

Teniendo la certeza, salvo una catástrofe nuclear o la caída de un meteorito, pues las casas de apuesta en Las Vegas daban como ganador a Obama por 91 a 9. O sea, vivimos, parafraseando a García Márquez, la “crónica de una elección ganada,” y lo que estábamos esperando era cuál iba a ser el marcador final.

            Todo parecía ir de acuerdo al guión, los estados cantados para los azules, los demócratas, y para los rojos, los republicanos, iban siendo adjudicados según las tendencias previas. Pero, cuando llegaron a Ohio y Florida que representaban dos estados indecisos, los cuales podrían haber ido cualquier sentido, las dos victorias de Obama perfilaron lo que ya todos sabían: Un negro será presidente del país más poderoso del planeta, al menos todavía. Más allá de que la gente votó por una candidatura que supo atraer al grueso del electorado americano, sobresaliendo los jóvenes, a través de un discurso lleno de esperanza y privilegiando el cambio.

            Es curioso que a cuarenta años del famoso discurso de Martin Luther King I have a dream… sea cuando sucede lo impensable entonces, que un negro llegue a presidente. Lo más curioso es que Obama es un negro que no tiene el rencor de haber tenido antepasados esclavos. Su padre, un keniano negro educado en  los Estados Unidos, y su madre blanca de Kansas, viven en Hawaii donde nace. El padre abandona a la familia y la madre se une a un indonesio, por lo que Obama vive en Yakarta su infancia, para regresar a Hawaii, al cuidado de su abuela mientras estudia en una de las más prestigiosas escuelas de la isla.

Siendo graduado en derecho por la Universidad de Harvard, decide trabajar para la comunidad en lugar de entrar a cualquier despacho y hacer dinero, como suele suceder con la mayoría de los egresados de esa facultad.

Vive en Kenia, África, un período de su vida para entender al padre que realmente nunca conoció, pero sí abrevó de sus parientes paternos y llegó a entender, como él mismo a dejado saber en entrevistas y discursos, sus verdaderas raíces.

Esperemos al 20 de enero del 2009 para saber, basados en sus acciones como inquilino de la Casa Blanca, cómo será su gobierno y no aventuremos conjeturas en un sentido u otro. Tenemos, sin embargo, los próximos dos meses para irnos acostumbrando a su personalidad y para analizar sus decisiones de toda índole, y así comenzar con la era “obamiana.” Adicionalmente a ser Presidente, Obama tiene en las dos cámaras, representantes y senadores, mayoría de su partido, lo cual ayuda enormidades para poder gobernar y sacar adelante políticas que sin mayoría muchas veces son derrotadas.

Creo sinceramente que con Barack Obama regresarán la decencia y honradez a la Casa Blanca y la imagen de un líder negro representando a un país que siempre los vio como ciudadanos de segunda es un mensaje a nivel mundial. Los discursos de aceptación y derrota de ambos candidatos son ejemplo de civilidad, tolerancia y respeto por de uno al otro, al grado que el candidato perdedor pidió apoyo para el próximo Presidente de Los Estados Unidos de América. Así lo hizo también la ex candidata a la vicepresidencia Sarah Palin.

Sin dejar de criticar su arcaico sistema basado en electores por estado en lugar de la votación directa, resulta aleccionador la civilidad democrática en sus instituciones que observan los estadounidenses durante sus elecciones. En esta elección Barack Obama también ganó el voto popular por casi nueve millones de votos. Por fin, después de ocho años de imbecilidad galopante personificada en el inculto George W. Bush, llega un intelectual y humanista a la Casa Blanca.

                                                                       derchak54@yahoo.com.mx

Sobre la legalización de la cannabis Punto # 53 de noviembre 6, 2008

6 noviembre, 2008

Sobre la legalización de la cannabis

Luis Recillas Enecoiz

            El pasado lunes se publicó en la prensa nacional un desplegado pagado por el diputado perredista Víctor Hugo Círigo Vásquez quien pertenece a la IV Legislatura de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal sobre la pertinencia de instaurar “un debate público sobre la legalización de la cannabis.”

            Resulta una bocanada de aire fresco leer propuestas de esta índole, ya que ponen el dedo en la llaga al llamar a las cosas por su nombre. De suyo es necesario un debate constructivo donde se escuchen voces serias. Voces autorizadas de periodistas (Jorge Fernández Meléndez y Ciro Gómez Leyva), académicos (Jorge Chabat y Luis Astorga), jurisconsultos (Luis de la Barreda Solórzano y Bernardo Bátiz), antropólogos (Roger Bartra), escritores (Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez) y filósofos (Fernando Savater y Manuel Vázquez Montalban) más los que se acumulen durante el tiempo que haya debate, si es que hay.

Fumando mariguana por J. Valles (1928)

Fumando mariguana por J. Valles (1928)

Vivimos inmersos en una sociedad donde se acepta que un adulto elija libremente su orientación sexual y se gastan enormes sumas en campañas publicitarias para erradicar la discriminación y promover la tolerancia, sin embargo cuando se llega al tema de las drogas, legales e ilegales, somos un montón de ignorantes que necesitamos la tutela estatal para no caer en las garras de las drogas. En una sociedad realmente democrática el respeto al consumo personal de alguna sustancia, siempre y cuando no moleste a un tercero, no debería ser penado.

Si por alguna situación algún día alguien decide suicidarse y falla, no pasará de ser tildado de desadaptado, si no es que de plano loco, pero no será criminalizado, aún cuando dañe su salud. Ahora bien, si se fuma un “churro” entonces sí comete un delito contra la salud; la verdad, no tiene pies ni cabeza. Por otro lado, los solventes y pegamentos industriales que más daño hace a la salud no son criminalizados.  Mientras sigamos los dictámenes de aquellos que sustentan la prohibición en razones morales, el problema del narcotráfico no se va a resolver.

Sólo por curiosidad me gustaría que Calderón me contestara la siguiente pregunta ¿Cuándo vamos a saber si ganamos la guerra o si la perdimos; o habrá un armisticio como en Corea? ¿Acaso creen nuestros paternales políticos que van a desaparecer las drogas del país mediante operativos con militares, policías y perros? Porque si lo creen, mejor presten para estar igual.  Las drogas han sido parte intrínseca de toda cultura y no existe sociedad sin drogas, legales e ilegales.  Nuestros paternales políticos que aparte de gobernarnos, quieren decidir por nosotros qué podemos consumir y qué no, cual si fuéramos menores de edad. El alcohol y los cigarros son legales y no por ello todo mundo bebe y fuma. Por otro lado considerar como un adicto al fumador recreativo de mota es como decirle alcohólico al que en una fiesta se toma un par de tragos.

Tengamos un debate serio o no, dudo que se logre un avance. Y lo dudo porque nos encanta darle vueltas a toda discusión. En el debate petrolero se dejó de lado lo esencial, que eran los aspectos técnicos y financieros y privilegiamos el nacionalismo y el patrioterismo. Para la despenalización del aborto antes de las 12 semanas de gestación, se olvidaron de escuchar a las mujeres y de abordarlo desde un punto de vista de salud pública, centrando la discusión en aspectos religiosos, éticos y filosóficos. Así sucederá con el debate que propone Círigo. Llegarán las mentes obtusas y retrógradas a salir con discursos moralistas, carentes de cualquier base científica y llenos de lugares comunes, como por ejemplo, que la mariguana es el inicio para otras drogas. No hay sustento científico alguno que lo corrobore.

Sigo insistiendo en que si nuestro tutelar gobierno le interesa realmente nuestra salud, antes de preocuparse por las drogas cambien los hábitos alimenticios de nuestra población y metan a la cárcel a todos los vendedores de tortas, tacos, tamales, garnachas y demás productos que matan a más mexicanos que todas las drogas juntas, incluyendo el alcohol. ¿Cuánto cuesta al erario combatir y curar las enfermedades relacionadas con nuestra deficiente nutrición? ¿Por qué alimentar deficientemente a nuestra niñez y juventud proporcionándoles comida “chatarra”, aún en las mismas escuelas,  que a la larga ocasiona peores patologías que las achacadas a las drogas no se considera un delito contra la salud? Si seguimos en esta tendencia para dentro de una veintena de años el problema de las drogas se verá como un problema menor comparado con el de la obesidad y sobrepeso.

Librar a México y Latinoamérica de drogas me suena como a cruzada teológica. Les recomiendo leer un par de obras sobre las drogas: de Luis Astorga El siglo de las drogas. El narcotráfico, del Porfiriato al nuevo milenio editado por Plaza y Janés y de Antonio Escohotado Historia elemental de las drogas editado por Anagrama. La primera como su titulo indica se centra en la problemática del narco en nuestro país y la segunda es una historia mundial de las drogas desde el mundo antiguo a nuestros días.

Celebro al diputado Círigo su iniciativa y termino la columna reproduciendo tres citas utilizados por él en su panegírico cannábico. Del prestigiado escritor colombiano Gabriel García Márquez, “La polémica sobre la droga no debería seguir atascada entre la guerra y la libertad, sino agarrar de una vez al toro por los cuernos y centrarse en los diversos modos posibles de administrar la legalización.” Del nobel mexicano Octavio Paz, “Puede entenderse ahora la verdadera razón de la condenación [de las drogas] y de su severidad: la autoridad no obra como si reprimiese una práctica reprobable o un delito sino una disidencia. Puesto que es una disidencia que se propaga, la prohibición asume la forma de un combate contra un contagio del espíritu, contra una opinión. La autoridad manifiesta un celo ideológico: persigue una herejía no un crimen.” Y termino con el filósofo español Fernando Savater, “El verdadero abuso referido a las drogas es el que cometen quienes las proscriben, no quienes las toman.”

                                                                       derchak54@yahoo.com.mx

Despenalizar la marigüana Punto # 51 de octubre 23, 2008

23 octubre, 2008

Despenalizar la mariguana

Luis Recillas Enecoiz

            La propuesta del legislador de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal Víctor Hugo Círigo de despenalizar la mariguana en la capital catapultó una avalancha de descalificativos contra la persona y contra la propuesta. Incluso de sus propios correligionarios, en especial Marcelo Ebrard y Alejandra Barrales.

            Las descalificaciones a priori, sin el más mínimo análisis científico, pero lleno de prejuicios permeó la iniciativa. Creer que la “guerra” contra el narcotráfico se va a ganar es como creer en Santa Claus. El motivador del narcotraficante es estrictamente pecuniario, en otras palabras, es un negocio. Tratar de atacarlo desde una óptica moralista redunda en una incapacidad de enfrentar al enemigo, pues no leemos bien sus intenciones. Si de erradicar drogas se trata, los solventes y pegamentos que se pueden adquirir en cualquier tlapalería deberían ser retirados del mercado, pues son mucho más nocivos que la mariguana.

XII Copa de la Marihuana

XII Copa de la Marihuana

            Rompamos con paradigmas. El alcohol es legal y no por ello todos los mexicanos lo consumen. Lo mismo sucede con los cigarrillos, y la nicotina es mucho más adictiva que el cannabis. Se despenalizó el aborto antes de las doce semanas de gestación en el Distrito Federal y, no por ello, todas las mujeres están pidiendo interrumpir su embarazo. Despenalizar la mariguana no incide en un mayor consumo de la misma, como lo demuestra una encuesta de María de las Heras (Milenio Edomex 20/X/08). Al menos no existe data que lo confirme. Más bien es al revés. Durante la prohibición del alcohol en los años veinte en los Estados Unidos los niveles de alcoholismo se dispararon. Y si viviera hoy, Al Capone sería un respetable empresario cervecero o dueño de alguna empresas tequileras del país. Más niños mexicanos morirán debido a las deficientes políticas alimenticias de la SEP que permite la venta de “comida chatarra” en las escuelas del país. Más mexicanos morirán por comer todas esas porquerías que por consumir drogas. Ilógico.

            El concepto de enfermo que se le achaca al fumador de “mota” contrasta con la aceptación social del bebedor social que ingiere un par de tragos en las bodas o quince años. ¿Acaso un fumador social de cannabis es un enfermo, porque los fines de semana se fume un churro? Preocupémonos por la obesidad que mata a muchos más mexicanos que todas las drogas juntas. Cerca de ocho mexicanos de cada diez esta propenso a sufrir enfermedades vinculadas con el sobre peso: Diabetes o problemas cardiovasculares, por mencionar dos de ellas.

Supongamos que alrededor de 4 por ciento de la población del país consume alguna sustancia ilegal significa que requerimos construir cárceles para albergar a 5 millones de personas. Imposible. Por otro lado, las narco tienditas son atendidas por familias; así como esta la abuelita, se encuentran niños, adolescentes y simples amas de casa. ¿Vamos a encarcelar a los 400 mil vendedores de droga al menudeo? Y de dónde sale la cifra, pues muy sencillo. Si consideramos que existen 80 mil puntos de venta al menudeo de drogas ilegales y cada uno es atendido por cuatro a cinco miembros de una familia, se llega fácilmente al total antes mencionado.

Los prejuicios llegan a niveles de franca ignorancia cuando escucho que algunas personas creen que si te fumas un “churro”, mañana te vas a inyectar morfina en la yugular o que por consumir hongos vas a terminar cocainómano. Tarde o temprano es la única opción viable si es que queremos volver a vivir en paz. La mayor parte del presupuesto de seguridad se gasta en confrontar al narco, siendo que a la prevención se le asigna una magra porción. La política seguida por el gobierno no traerá nada bueno, más bien parece un catalizador de violencia y sangre. Una guerra para la cual no estamos preparados, ni en equipo, ni en espíritu.

También es preocupante la utilización del Ejército y Armada para enfrentar al narco. Su entrenamiento y razón de ser chocan con las misiones que actualmente se le encomiendan. El brazo tentador del poder económico del crimen organizado logrará infiltrarse en las fuerzas armadas. Los soldados y oficiales no son inmunes a “cañonazos” de miles de pesos y es altamente probable que paulatina pero constantemente se vaya degradando el ejército. A la par de lo anterior, la cantidad de recomendaciones que la CNDH a enviado a la SEDENA y a la SEMAR, muestra que no fueron entrenados para ser policías. Su función es erradicar al enemigo, exterminarlo. Los narcos, por más que no nos guste, son delincuentes y deben enfrentar un juicio. No se trata de matarlos, se trata de arrestarlos para que enfrenten al aparato legal.

Ataquemos el negocio. Y el negocio esta en la venta de drogas en el mercado negro. De lograr desmantelar el negocio, legalizando el consumo, se logrará un avance significativo en la erradicación de la violencia. Es utópico pensar que sucederá, teniendo en cuenta que nuestro vecino del norte no aplaude esta decisión. A larga es la única solución, pues estar en guerra de por vida no reditúa en beneficio alguno para los involucrados.

                                                                       derchak54@yahoo.com.mx


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