México en el mundo. Punto # 225 de junio 14, 2012

La definición más sencilla que se pueda dar a política exterior y que es su esencia proviene de Rafael Velázquez Flores en su obra Características Contemporáneas de la Política Exterior de México y consiste en “el conjunto de aquellas posiciones, actitudes, decisiones y acciones que tiene un Estado más allá de sus fronteras nacionales.” Aplicado a nuestra realidad ello incluye emigración de mexicanos e inmigración de centroamericanos, relación con Estados Unidos y con los países centroamericanos, liderazgo mexicano en Latinoamérica, nuestra relación con la Unión Europea, nuestro rol en los organismos multilaterales tipo ONU y OEA, la inversión mexicana en el extranjero y la foránea en México, entre las decenas de temas que constituyen una política exterior. También incluye el rol que queremos jugar en un mundo globalizado donde seguimos siendo una isla ajena a cualquier relación con otros países. Nuestra constitución nos impide aliarnos a otros países en al ámbito militar, tampoco podemos enviar soldados nacionales como cascos azules. Somos, como nos calificó, el candidato Quadri, el salón de fiestas México. Buenos para organizar la fiesta, pero pobres cuando recogemos los resultados del jolgorio. Continuamente hay eventos mundiales en suelo nacional, pero pocas veces obtenemos beneficios tangibles en esos foros que organizamos, llenos de mariachis, chinas poblanas, agua de tamarindo y chiles en nogada.

Uno de los últimos eventos que se celebró en el salón de fiestas “México”

 

Pues sobre estos temas, los cuatro candidatos mostraron una visión aldeana, rupestre y sumamente limitada. Para ellos el mundo se circunscribe a Estados Unidos y a los mexicanos expulsados del país y que viven en esa nación. Me preocupa que alguno de los cuatro llegue a alguno de los foros internacionales representándonos, va a ser un fracaso revestido de kermes. Queremos ser líderes mundiales, pero en el fondo no tenemos idea de qué queremos en el mundo. ¿Cómo es posible que ninguno de los candidatos haya mencionado, aunque de manera tangencial, la inmigración centroamericana? Ninguno habló de qué queremos que sea México en el mundo actual, donde la soberanía comienza a ser un concepto arcaico y decimonónico que va en franco desuso. Seguimos siendo una isla en el concierto de las naciones. Nos da miedo salir al mundo. Son contadas las empresas mexicanas en el extranjero. Según un artículo de la revista Poder del mes pasado, de las 500 empresas más poderosas de América Latina, solamente hay 91 mexicanas, mientras que Brasil tiene 222 y Chile 81. Tampoco ayuda nuestro idiosincrático recelo a jugar en las grandes ligas del mundo. Me gustaría algún día ver plataformas petroleras de Pemex en el Medio Oriente o en el mar del Norte y sus estaciones de gasolina en plena competencia con BP, Amoco, Total, Exxon o Elf Aquitaine. Utopía de un servidor.

Salvo algunos destellos de Gabriel Quadri quien propuso la creación del Instituto Cultural Octavio Paz para promover la cultura mexicana y el idioma nacional en otros países y algunas puntadas como firmar un tratado de comercio con China, no hubo otro tipo de proyecto o, mínimo, un esbozo de política exterior para saber qué queremos hacer de México en el mundo. Este instituto cultural sería un organismo similar al Cervantes español o al Goethe alemán.

Nuestros cuatro candidatos mostraron lo rupestre y pueblerinos que son en los aspectos de política exterior. Su idea de México en el concierto de las naciones se circunscribe exclusivamente a nuestra relación con el vecino del norte y los emigrantes mexicanos en ese país. Fuera de allí, creen que seguimos viviendo en una realidad geopolítica ya rebasada y caduca. El mundo actual ya no es el de los años 70 u 80. En el siglo XXI, muchos de nuestros preciados principios de política exterior ya no tienen valor. La autodeterminación de los pueblos ya tiene limitaciones en las diversas comisiones de derechos humanos. Bashar Al-Assad en Siria es un ejemplo de ello.

El tercio del debate que se refería a política exterior fue utilizado por los “suspirantes a la grande” para hablar de todo menos de lo que debían, el rol de México y su relación con los demás países. Hablaron de todo, salvo de qué rol jugará México en el mundo.

El acabose fue cuando escuche a Andrés Manuel López Obrador sustentar su idea de política exterior en el simple hecho de limpiar la casa. Para él, si mantenemos el orden doméstico, la problemática internacional se soluciona automáticamente. Más limitado que eso no hay.

¡Extra! ¡Extra! El pasado martes, México jugó el partido de calificación al mundial de Brasil contra El Salvador en el estadio Cuscatlán de San Salvador. Ni Televisa ni TVAzteca mandaron comentaristas a narrar in situ. Las violentas manifestaciones de franco odio hacia los mexicanos van mucho más allá del ámbito deportivo. Tienen su origen en la xenofobia nacional y maltrato constante a los inmigrantes de Centroamérica. No solo los vejamos y explotamos, también los robamos, extorsionamos y asesinamos. No es gratuito el rechazo a lo mexicano y a los mexicanos en Centroamérica. Pero este tema nuestros candidatos ni lo conocen y menos saben cómo resolverlo.

Explore posts in the same categories: Semanario Punto 2012

Etiquetas: , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: