Nos vamos al mundial con Felipe Calderón Punto # 124 de mayo 13, 2010

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll.
I am the master of my fate.
I am the captain of my soul.

William Ernest Henley, Invictus

La deslucida y poco seria encuesta que la Presidencia de la República propuso en su página web y que tuvo alrededor de dos mil 500 votos sobre la pertinencia de que Felipe Calderón asista a la inauguración del Mundial de Fútbol el próximo 11 de junio en Johannesburgo muestra la frivolidad e intrascendencia que han caracterizado al sexenio calderonista.

Varias voces han externado su desacuerdo sobre la susodicha consulta ciudadana sobre el periplo (gran palabrota) presidencial futbolero. Que si hay problemas más importantes que asistir a la inauguración de un campeonato mundial. Que si la página de la Presidencia debe promover encuestas tan banales y triviales en lugar de consultas inteligentes y de trascendencia ciudadana. Que si necesita Calderón la venia popular para asistir. Que si realmente era innecesaria la consulta pues el Presidente no tiene que pedir permiso salvo al Congreso de la Unión. El caso es que más allá de los dimes y diretes sobre la susodicha consulta, creo que lo más importante del asunto se nos ha escapado de la mira. Me refiero a un aspecto de simple real politik.

Nelson Mandela (Morgan Freeman) y François Pinaard (Matt Damon) en Invictus

La atención mundial el 11 de junio estará centrada en la apertura del mundial de fútbol entre los equipos de Sudáfrica, país anfitrión, y México. La audiencia a nivel mundial sobrepasará un tercio de los habitantes del planeta, al rondar los tres mil millones de telespectadores.

Recién se estrenó el filme Invictus del legendario actor, productor, guionista y director Clint Eastwood sobre el campeonato mundial de rugby que Sudáfrica organizó y ganó en 1995. Pero la obra de Eastwood va mucho más allá del mero anecdotario deportivo; es un discurso sobre la identidad nacional mediante la identificación deportiva con sus habitantes. Es una película, más que deportiva, política. Un país al que divide el gusto deportivo busca su unificación. Los blancos, seguidores del rugby y los negros, del soccer, son unificados por la fuerte simbología que le imprime Nelson Mandela al equipo de rugby. Un símbolo que define a los blancos, pero que al final es la unidad nacional. Más allá de algunos clichés del género, el personaje de Nelson Mandela, magníficamente interpretado por Morgan Freeman, nos receta un parlamento de antología al cuantificar los espectadores que estarían mirando el campeonato, mil millones. A lo que concluye, “Eso es muy interesante”, adicionado con una expresión de grata sorpresa.

Otro aspecto a destacar del filme mencionado es la forma que adquiere en el inconsciente colectivo el concepto de equipo nacional, al que llaman familiarmente springboks. Más que buscar el aspecto pecuniario, el equipo “verde y oro”, liderado por su capitán François Pinaard, quien es silente cómplice del presidente, logra una hazaña que sobrepasa lo deportivo para inscribirse en un mito fundacional del nuevo estado en que se convierte Sudáfrica al erradicarse el nefasto Apartheid. Discurso colonialista y racista que impidió la integración de blancos y negros en ese país, próximo anfitrión de la justa futbolera internacional.

No intento escribir una crónica de cine o una crítica cinematográfica. Lo que pretendo es dejar constancia de las ejemplares dotes que un político como Mandela hace uso para bien de su país. Recomiendo ampliamente a nuestra clase política, miope y vengativa, ver esta película, pero desde una perspectiva del uso del poder con responsabilidad y la persuasión inteligente y sustentada de manera racional.

La lapidaria sentencia Mandeliana esconde una infinidad de consideraciones a tomar. La exposición mediática, en especial la televisiva, deja una impronta imagen en el espectador. Aún sin mediar palabra, la simple presencia del mandatario en el juego inaugural mostrará al mundo que existimos como nación moderna y nos guste o no, estaremos representados por el presidente del país. Imaginemos las televisoras de todo el mundo enfocando al Presidente sudafricano y representándonos ante los ojos del mundo entero, el embajador de México en Sudáfrica. No asistir a un evento de tal envergadura internacional y foco de atención mundial durante tres o cuatro horas muestra un verdadero desprecio por poner a “México en alto” como dicen los entendidos. Pues recordemos que el Presidente de México sí representa al Estado Mexicano; los once futbolistas no. Lo que estará en juego el próximo mes no es el honor patrio, sino la capacidad futbolística de nuestros deportistas. Gane o pierde el equipo mexicano no pasa nada, en cambio si no asiste Calderón al juego inaugural el que va a quedar muy mal parado es el país: México.

Nelson Mandela sujeta la FIFA World Cup

Sin despreciar los puntos deportivos de la competición, la presencia de Calderón trasciende y pone en boca de todo el mundo la importancia de México a nivel mundial. Sería muestra de provincianismo y franca mentalidad pueblerina si Felipe Calderón no honra al país, por la investidura que conlleva su puesto, con su presencia en Johannesburgo el próximo 11 de junio.

Sin embargo no dudo que comencemos a vociferar a los cuatro vientos nuestras limitaciones cuando a cuestiones internacionales se refiere. Qué lejos esta Sudáfrica de México, pero todavía peor, qué lejos está Felipe Calderón de Nelson Mandela. La estatura política, cultural, humana, ética y social del segundo rebaza enormidades la pequeñez, y no hablo de su estatura, de nuestro presidente.

¡Extra! ¡Extra! Reinician los Foros de Reflexión Compromiso por México con el tema Economía y Desarrollo. Entre los invitados están dos recipiendarios del Premio Nobel de economía, Eric Maskin y Paul Krugman. Éste último, editorialista del New York Times es el mismo que fue refutado por nuestras autoridades hacendarias durante nuestro “catarrito” económico. Aparte de invitarlos para vestir su evento, deberían escucharlos y sobre todo aplicar sus teorías.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Semanario Punto 2010

Etiquetas: , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: