A 99 años del inicio de la revolución Punto # 104 de noviembre 19, 2009

Todo país y su gobierno tienen el derecho de crear sus efemérides para celebrar la instauración de sus respectivos regímenes y el caso mexicano no es excepción. La gesta iniciada en 1910 por Francisco Ignacio Madero bajo el lema de “sufragio efectivo, no reelección”  buscó en última instancia instaurar un democracia real en nuestro país.

La llamada a la revuelta para evitar que Porfirio Díaz continuara en el poder tiene marcado el 20 de noviembre de ese año. Para mayo de 1911 Díaz viaja en el Ipiranga hacia Europa donde morirá en 1915. Francisco León de la Barra asume la presidencia y dispone organizar elecciones de las cuales salen electos la dupla Madero como presidente y José María Pino Suárez como vicepresidente.

Todos ya sabemos el desenlace que tienen ambos a manos de Victoriano Huerta durante la Decena Trágica. Y es a partir del golpe de estado huertista que la verdadera revolución inicia con actores que hoy son confundidos como ideólogos igualitarios y hasta amigos en la “historia de bronce”, la historia oficial.

Los gobiernos emanados del PRI nunca han negado su génesis en la revolución, sin embargo nunca han asumido que nuestros egregios héroes se mataron entre sí, aún después de la partida de Díaz. Zapata se enemistó con Madero a un mes de que éste asumiera la oficina del ejecutivo. Carranza combatió a Huerta con la ayuda de Villa, Obregón, Zapata y varios otros líderes. Carranza mandó asesinar a Zapata. Obregón lo hizo con Carranza y Villa, Plutarco Elías Calles hace lo mismo con Obregón. Recordemos que allá en los años veinte, cuando se preguntaba quién había asesinado a Obregón, se contestaba: “Cálles…e que pueden oírlo”. Calles y Obregón asesinaron a Serrano y otros líderes militares en Huitzilac. En fin, la idea que todos al unísono y como buenos amigos y mexicanos lucharon contra Díaz, no es más que un mito genial del partido que gobernó el país más de setenta años y que todavía nos gobierna en el Estado de México.

Sin querer dar una clase de historia, salvo mencionar determinados datos históricos del evento, lo que me interesa plasmar es la forma, que a mi juicio es equivocada, de querer celebrar esta efeméride. Para comenzar es imposible que un gobierno panista, cuyos principios y razón de ser, sus cimientos ideológicos sean acordes con la revolución. Manuel Gómez Morín, fundador del partido, sustentó la ideología panista en el humanismo cristiano y dejó claro una visión divergente de aquella mantenida por el PRI. ¿Cómo puede un gobierno que se dice heredero de Goméz Morín y Carlos Castillo Peraza celebrar la revolución mexicana? Es como si Barack Obama celebrara la revolución cubana. No por nada los famosos festejos del bicentenario y centenario mantienen un descolorido ambiente.

La situación de México no está para celebraciones y aunado a ello está lo desangelado de los festejos. Salvo bautizar cuanta obra se construye con el apelativo de “bicentenario”, ahora tenemos circuitos, escuelas, hospitales, pasos a desnivel, arcos, libramientos, avenidas y bulevares, mercados que para la siguiente generación de mexicanos causarán confusión por tener el mismo nombre. Lo que es significativo es que no se les bautice como “centenario”, ¿por qué será? No tengo conocimiento de alguna obra gubernamental que haya sido bautizada con ese apelativo.

Las verdaderas celebraciones deben emanar de la ciudadanía y no del Estado. Durante los festejos del centenario independentista el gobierno de Porfirio Díaz echo la casa por la ventana inaugurando sendas obras monumentales como la Columna de la Independencia, el Manicomio de la Castañeda, el sistema de drenaje de la ciudad de México e inició la construcción del Palacio Legislativo (actual Monumento a la Revolución) y del Palacio de Bellas Artes entre otros. Aquí en Toluca el Cosmo Vitral se comenzó a construir para albergar el mercado municipal, propósito para el cual fue ideado.

Las celebraciones porfirianas respondían más a buscar una aceptación internacional y a mostrar que México se integraba al mundo civilizado de entonces. Ignacio Mariscal, Secretario de Relaciones Exteriores y Federico Gamboa, subsecretario, hicieron un excelente trabajo de relaciones públicas al invitar al evento a comitivas de todos los países importantes para México en esa época. No olvidemos el gesto de España, en la persona del Marqués de Polavieja, al entregar el uniforme de Morelos y los múltiples contingentes militares que desfilaron en la parada centenaria del 16 de septiembre de 1910.

Hoy que estamos a menos de un año del bicentenario independentista y a uno del centenario revolucionario, el país atraviesa por una de las crisis más acentuadas de lo últimos años. El desazón y desinterés de la ciudadanía por el festejo va en proporción directa a la falta de empleo, pobreza y, como colofón, la ausencia total de rumbo que nuestra clase política no ha podido imprimir al país. Navegamos a la deriva sin saber a dónde queremos llegar. Después de doscientos años de independencia seguimos buscando qué es lo que como sociedad y nación deseamos.

Resulta grave e ingenuo que los gobiernos, estatales y federal, nos quieran dar atole con el dedo, unificando las diversas interpretaciones que tiene la sociedad del evento revolucionario. Tal vez la gesta  iniciada por Hidalgo y finalizada por Iturbide tenga mayor coherencia interpretativa para la mayoría de los mexicanos, pero el proceso de 1910 tuvo matices que por más que se quieran homogenizar resulta imposible unificar criterios e interpretaciones del mismo.

Por ello es necesario utilizar el año cabalístico de 2010, no sólo para celebrar sino para indagar y definir el camino por el cual transitar en este mundo radicalmente diferente al de hace cien años y aún más dispar que el de hace doscientos. Un mundo globalizado donde la noción de soberanía que aún manejamos, con tufo decimonónico, deje de ser lastre para lograr elevar las condiciones en que viven más de la mitad de la población: pobreza. Un camino que privilegie ver el futuro y no crispe los ánimos sobre el pasado. La historia debe servir para sustentar el futuro; no para volverse una piedra en el camino. Seguimos con nuestra cantaleta de haber sido conquistados por España, despojados por Estados Unidos, humillados por Francia, utilizados por Inglaterra, etc. Seguimos flagelándonos cuales mártires cristianos de haber sido el escarnio mundial, en lugar de mirar hacia delante.

Aprendamos de Europa donde hace sesenta años se masacraban entre sí durante la segunda guerra mundial y hoy, a inicios del siglo XXI, Francia y Alemania lideran junto con Inglaterra la Unión Europea. De vivir de su pasado los europeos nunca hubieran podido unirse para convertir su continente en lo que ahora es. España entendió que más que líder de Hispanoamérica era una nación europea y como tal se unió al proyecto supranacional. Los resultados saltan a la vista: la España franquista dio paso a una España rica y mucha más impregnada en el concierto mundial de las naciones.

Nosotros, por el contrario, seguimos sin saber si nos adherimos a Latinoamérica o si aceptamos ser parte integral de Norteamérica. Utilicemos nuestra efeméride multicentenaria para definir el rumbo de México y dejemos de mirar hacia atrás como algo que frene nuestra esencia nacionalista. Retomemos aquellos eventos que nos dieron identidad sin perder de vista que son sustento para seguir el camino y no aduana infranqueable.

¡Extra! ¡Extra! Según el senador perredista Carlos Navarrete los gobernadores del tricolor “ya no van a Insurgentes Norte a negociar, los gobernadores del PRI hacen fila en Toluca para que Peña Nieto les consiga a través del presidente de la Comisión de Presupuesto, mayores recursos para sus estados”. Recordemos que el presidente de dicha comisión es el ex secretario de finanzas mexiquense Luis Videgaray.

 

Anuncios
Explore posts in the same categories: Semanario Punto 2009

Etiquetas: , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

One Comment en “A 99 años del inicio de la revolución Punto # 104 de noviembre 19, 2009”

  1. david garcia sanchez Says:

    A 99 años de la revolución mexicana………..

    Para nuestro país fue un año importante, con lo relacionado a el bicentenario de la independencia de México y lo va hacer con el aniversario de la revolución mexicana, pero eso se puedo ver de dos formas desde la ciudadanía y desde el estado, como hace mención Luis Rencillas, la gente esperaba un verdadero cambio social, la juventud pedía una oportunidad para estudiar, trabajar, ser tomada en cuenta. Para así salir de la miseria, los resultados fueron otros, el Estado dejo ver en claro, que su interés era dejar huella, infraestructura, bien así se desarrolla una comunidad, lo malo es, que el futuro del país esta aquí en el presente, para así tener la oportunidad de desarrollar a generaciones futuras, y así demostrarles, la base de su desarrollo.

    Universidad Intercultural del Estado de México
    David García Sánchez
    Edad: 20 años


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: