¿Para qué pagamos impuestos? Punto # 102 de noviembre 5, 2009

Nuestros egregios representantes legislativos y senatoriales nos acaban de asestar un verdadero madrazo financiero al bolsillo de los causantes cautivos de doña Lolita, la de hacienda.

El bodrio o engendro confeccionado por nuestros representantes con el incremento de uno por ciento al IVA y dos por ciento al ISR para quedar el primero en 16% y el segundo en 30%, así como la disminución para el pago de impuesto al deposito en efectivo que quedó en 15 mil pesos cuando anteriormente estaba en los 20 mil no resuelve el gran problema fiscal que padecemos; es un paliativo, tal y como sería darle un analgésico a un canceroso. No resuelve nada, pues el entuerto va creciendo y nadie quiere entrarle a resolverlo porque nuestra clase política es miope y  lo único que le interesa es la siguiente elección; ¿cómo van a pagar los costos políticos que acarea transformar la situación fiscal de la nación?

Se han escrito infinidad de notas sobre la porquería que se construyó para recaudar nuevos impuestos. El acuerdo fiscal fue avalado por la mayoría en el senado con la anuencia tácita del PRI – los priístas abandonaron la sala de sesiones del senado para evitar el costo político – acto que la panista Beatriz Zavala calificó acertadamente como “cobarde y mariconamente”.

Pero lo que deseo en esta columna es cuestionar la razón por la cual pagamos impuestos. En los países civilizados, porque nosotros no lo somos, aceptémoslo, el pago de impuestos es sumamente alto y la recaudación obtenida de ello es parte importante del PIB. El porcentaje de lo pagado mediante impuestos va de 24% a cerca de 50% y tiene la ventaja de redituar al ciudadano servicios que aquí ni por asomo tenemos. Así mismo la forma de recaudación privilegia el gasto: a más gasto más impuesto. En otras palabras es el IVA el grueso de la recaudación y se basa en cobrar al que más gasta y no como en México, donde se recauda y gravan los ingresosa o sea lo que ganamos. Además se supone que pagamos impuestos para recibir varios servicios y beneficios de nuestro gobierno, tal como seguridad, salud y educación por mencionar los elementales. Dejemos para otra ocasión los servicios secundarios como tener calles sin baches, carreteras transitables, aeropuertos y estaciones de camión dignas, parques públicos limpios, museos y archivos organizados y promotores del conocimiento, etc.

inseguridad-publica

De seguridad se ha hablado hasta la saciedad: nuestros gobernantes no han tenido ni la capacidad ni el deseo para darnos ese beneficio. Más bien nos endilgan una policía de quinta donde proliferan más hampones que cuidadores de nuestra vida y nuestros bienes. Sólo es cosa de encontrarse con uno de esos energúmenos que a la primera provocación te asaltan, sino es que hasta te asesinan. Es cosa de pasearse por cualquier colonia de cualquier ciudad de México para constatar que hasta el más humilde negocio tiene que enrejar su mostrador o invertir en seguridad privada —  igual de nefasta que la oficial – para proteger sus bienes.

En aras de combatir el narcotráfico el Estado Mexicano ha conculcado nuestros más elementales derechos ciudadanos. Si no es la policía, es el ejército, que como ente autónomo y sin límite alguno han asesinado, torturado o desaparecido a cientos de mexicanos. Recordemos acciones donde familias enteras han sido asesinadas cobardemente por nuestro ejército por “no detenerse en un retén”. Aquí vale el viejo dicho atribuido a Villa, “fusílenlos que luego averiguamos”. ¡Para eso pagamos impuestos!

influenza-humana-2009-05-24

La salud de los mexicanos es otro aspecto donde la incapacidad gubernamental es patente. Todos aquellos que han requerido atención médica y no poseen los medios para acceder a instituciones privadas deben padecer el pésimo servicio que los nosocomios de corte gubernamental otorgan. Conocido es el periplo que implica asistir a cualquier hospital o servicio de salud del gobierno federal o estatal. Es un verdadero via crusis. Carecen de personal suficiente, el servicio es deplorable y la mayoría de las veces no tienen las medicinas que necesita el enfermo.

Y no se diga de aquellos que no son derechohabientes del IMSS, ISSSTE, ISSEMyM u otro organismo de salud estatal. El tan cacareado seguro popular te da la opción de tomarte un analgésico si tienes algún dolor o enyesarte el brazo si te lo rompiste, sin embargo ¿cubre los costos y atiende al individuo que requiere quimioterapia por ser canceroso, provee los medios para atender a aquellos que padecen Alzheimer, surte de medicamentos especiales a los invadidos de SIDA? Por algo somos un país lleno de chamanes, brujos y demás charlatanes que sustituyen al doctor y se aprovechan de esas lagunas, más bien océanos, en que se han convertido los servicios de salud nacionales. Pago impuestos para ser tratado de mala manera, recibir atención médica de quinta y tener que pagar mis propias medicinas porque las farmacias oficiales no tienen el producto en sus inventarios.

No tenemos la infraestructura para combatir la influenza A/H1N1 y todavía peor, nuestra incapacidad tecnológica y científica nos mostró que somos incapaces de desarrollar una vacuna para paliar esa enfermedad y, a precios exorbitantes, debemos comprarla a otros países y a laboratorios extranjeros. Tampoco tenemos las suficientes camas para atender a miles de mexicanos que, de propagarse el mal, requerirían hospitalización. ¿Y para eso pagamos impuestos?

Y no se diga nada acerca de las guarderías, allí está el lamentable ejemplo de lo sucedido en Hermosillo, Sonora donde casi medio centenar de niños murieron calcinados o asfixiados y el Seguro Social y las instancias para la promoción de la legalidad, llámese PGR o sus similares a nivel estatal, siguen buscando a quien achacar la responsabilidad. En este país nunca suceda nada. Pero eso sí, cuidado si no pago impuestos, inmediatamente el SAT envía a la PGR para obligarme a hacerlo, sin embargo yo como ciudadano no tengo con quien acudir para exigir que con el pago de mis impuestos se me otorguen servicios acorde con el pago. La verdad es un robo en despoblado.

educacion-un-peligro

Por lo que respecta a la educación, pagamos impuestos para mantener a un ejército de imbéciles que carecen de las herramientas para leer y escribir castellano con propiedad. Nuestros “maistros” son los responsables de tener un país habitado por analfabetos funcionales, castrados intelectualmente e impedidos mentalmente para ser productivos. Un gobierno incapaz tan sólo de alimentar adecuadamente a la población, llena de niños y jóvenes desnutridos imposibilitados de adquirir los conocimientos mínimos para integrarse a la sociedad vigésimoprima (vocablo acuñado por un servidor para referirme al siglo XXI). Un sistema educativo que no promueve el pensamiento crítico y la inventiva intelectual, ya que los encargados de él no tienen el más mínimo interés en enseñar; su finalidad es lucrar y obtener dádivas del gobierno en turno mediante chantajes laborales y de poder – Elba Esther Gordillo del SNTE y Espiridión Sánchez Pompa del SMSEM — olvidándose de capacitar a nuestra población para ejercer sus derechos más elementales. Reto a cualquiera de ellos a sentarse conmigo y decirme a mi cara que los agremiados a su sindicato hacen bien su trabajo. No son más que unos ineptos mantenidos con nuestros impuestos para transmitir mitos, leyendas y una serie de tabúes sociales y castrar cualquier intento de independencia mental mediante su inefable normatividad. Normatividad que sólo ha servido para perpetuar un rezago educativo que impide el desarrollo integral de los niños y jóvenes mexicanos.

Nuestro sistema educativo para el cual se canaliza el mayor porcentaje del PIB y por ende de mis impuestos carece de una instancia donde poder quejarme por el deplorable servicio que otorga. La prepotencia de los normalistas y “maistros” que detentan la patente única para educar carece de una oficina para exigir calidad educativa.

Estos castradores del intelecto promueven los más rancios y reaccionarios principios para lograr mantener al pueblo mexicano inerme y totalmente domesticado. Pago impuestos para mantener a individuos que, aún reprobando el examen de su especialidad, continúan ejerciendo el magisterio. Pago para mantener a idiotas que ni siquiera fueron a la escuela, pero como son hijos de algún profesorcillo se les otorga la facultad de enseñar. Imaginemos a los doctores con un derecho similar: hijos de galenos heredan la plaza de doctor y operan a tus hijos sin haber si siquiera pisado la facultad de medicina de la universidad. ¿Cuántos de los “maistros” que mantenemos con nuestros impuestos ni siquiera fueron capacitados para ejercer la docencia, sin embargo cobran un sueldo que sale de nuestros impuestos y nosotros ni nos inmutamos como sociedad? Basta ya de pagar impuestos para recibir nefastos servicios o de plano no recibir nada a cambio.

Inseguridad, deplorable salud e ignorancia. La esencia misma del estado es que debe otorgar a los habitantes o ciudadanos de su país los mínimos servicios acorde con la calidad que impone las normas internacionales.

En México pagamos impuestos para mantener a una clase política voraz, depredadora, ajena a nuestros problemas e insensible a más no poder. Incluyo también a la burocracia ignorante y mal llamada servidores públicos, pues para lo único que sirven es para medrar del erario.

 

Anuncios
Explore posts in the same categories: Semanario Punto 2009

Etiquetas: , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

One Comment en “¿Para qué pagamos impuestos? Punto # 102 de noviembre 5, 2009”

  1. Elías Vázquez G. Says:

    Me da tristeza leer este artículo, porque soy maestro. Pero concuerdo con el autor: desgraciadamente una gran proporción de profesores no están preparados para guiar a los alumnos, no tienen la ética ni la vocación para hacerlo, y por lo tanto no deberían estar al frente de las aulas. No soy de esos, pero lo admito, abundan, y desprestigian esta noble labor.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: