Explicar la crueldad Punto # 88 de julio 30, 2009

Explicar la crueldad

Luis Recillas Enecoiz

“La antropología mexicana no ha entendido que la prohibición de los cultos paganos de sacrificio, incluyendo el sacrificio humano, desestructuró por completo la cultura de los pueblos prehispánicos.”
Extravíos de la antropología mexicana de Host Kurnitzky
 

Las ideas expuestas en esta columna son una extensión de un artículo menor de previa publicación. De entrada, en aquél, quise dar un somero panorama de la crueldad que permea nuestra sociedad. En ésta me extenderé para cuestionar de dónde provienen y si tiene solución. Claro está, sin pretender tener las respuestas, sino aportar una visión sobre la realidad en que vivimos.
La crueldad como síntoma de descomposición social se ha vuelto parte de nuestra vida cotidiana. Los actos a los que me refiero, francamente de sociedades con una disfuncionalidad cuasi congénita, exteriorizan lo que nadie quiere ver: La absoluta carencia de valores humanos en una buena parte de la sociedad mexicana. No hablo de los tradicionales valores cristianos, sino aquellos que sustentan una sana convivencia social. Lo que muestran estos actos es nuestra predisposición a la crueldad. El ser humano es de suyo cruel y la educación nos ayuda a aprehender a convivir y reprimir nuestros instintos animales. Por eso somos considerados seres pensantes, porque podemos canalizar emociones negativa e instintos animales de forma positiva. Sin embargo, la ferocidad con que actúan las bandas criminales y muchas comunidades en el país me hace pensar que nuestra herencia prehispánica se ha apoderado de muchos de nuestros coterráneos.
Las humillaciones, maltratos, robos, violaciones, chantajes y asesinatos que son sometidos los emigrantes centroamericanos en México durante su tránsito a Estados Unidos; las mutilaciones que ejercen los secuestradores a sus víctimas para presionar a los familiares a pagar los rescates; las torturas que los criminales profesan en los rivales previo a su ejecución son dignas de cualquier manual de los Schutzstaffel nazis; las decapitaciones y cercenaduras que los cuerpos inertes o, en ocasiones varias, con vida que son presa los rivales y policías; la quemazón de seres vivos por parte de chusmas enardecidas compuestas por amas de casa, adolescentes y niños que linchan a raterillos o policías; la violencia ejercida entre alumnos de secundaria y hasta de primaria. Todas las anteriores son muestras fehacientes de retroceso social y humano.
La impiedad e inhumanidad mostradas resultan en una descomposición social que va asentándose en el país hace ya varios años. Las noticias de deterioro en la sociedad ya no asombran. Se han vuelto algo cotidiano en nuestras vidas. Que nuestros hijos se desayunen viendo escenas dantescas en la televisión no asombra, al contrario, entre más sanguinario el escenario más atracción conlleva para el espectador. No hemos aprendido a repugnar actos y manifestaciones de franca barbarie.

Abrir cualquier periódico nos muestra actos de una iniquidad y sadismo que ya creíamos superados. Las atrocidades que tanto en foto como en video nos endilga la televisión cada noche, unidas a las descripciones y crónicas periodísticas de cada día, calan menos hondo. Nos hemos acostumbrado a ello. Conforme más confrontaciones existen entre el crimen organizado y las fuerzas de la ley, ya sean policías o el ejército, más insensible nos volvemos. El salvajismo con que se exterminan y la brutalidad mostrada me crean muchas dudas sobre la viabilidad de país.
Una sociedad permeada por la brutalidad y barbarie no cuenta con cimientos de humanismo adecuados para llevar una convivencia sana. Nuestra sociedad se ha contagiado de una crueldad pocas veces visto. No conformes con erradicar al enemigo, las muestras de crueldad son indicio de una grave enfermedad social. De no atacar el problema con seriedad, esta situación puede devenir en un verdadero infierno.
La génesis de este comportamiento tiene sus raíces en la falta de educación y trasmisión de valores a nuestra población. Ya no satisfechos con matar al enemigo o adversario, ahora los matones y asesinos torturan, mutilan, cercenan o decapitan a sus ejecutados. Y no se diga de las bravuconadas de uno y otro lado: nuestro Secretario de Gobernación echado pa’ delante y los malosos (Zedillo dixit) adornan pasos de peatones con mantas amenazantes.
No veo en el horizonte cercano una tregua a la barbarie. Al contrario, la incivilidad de nuestra sociedad se agudizará. Sin futuro, nuestra población continuará sacando lo peor que tiene. Jóvenes sin trabajo y sin escuelas (uno de cada cuatro jóvenes entre 15 y 19 años no tiene cupo en instituciones de educación media superior) son caldo de cultivo para las bandas criminales. Es fácil engatusarlos y venderles la idea de hacerse ricos rápido. Lo peor es su predisposición a cometer atrocidades características de la Baja Edad Media.
Pero la pregunta que me hago es muy sencilla y hasta lógica. ¿Dónde radica la línea que marca la diferencia entre los sádicos y los piadosos, por bautizarlos de algún modo? ¿Acaso los sicarios, mutiladores, secuestradores, narcos y demás fauna no son en muchos casos nuestros vecinos? ¿Acaso no fueron a las mismas escuelas y leyeron los mismos comics como cualquier niño? ¿Acaso no fueron bautizados e hicieron la primera comunión al igual que 88 por ciento de la población? ¿Será que vienen de algún otro país o de un planeta bizarro donde las virtudes son defecto?
Los individuos que ejecutan estos actos provienen de nuestro propio entorno social. No son seres incubados en otro planeta, son parte del pueblo; son integrantes de nuestra sociedad. Son producto de ella, se quiera o no. Como sociedad hemos parido entes absolutamente incapaces de integrarse a una sociedad. Son creación de un pueblo que nunca ha querido asumir que proviene de unos ascendientes que practicaban los sacrificios humanos. ¿Será qué la cultura del mexicano tiene integrada una predisposición a la crueldad, asumida como herencia genética por un pueblo para el cual nunca ha sido un secreto, y por el contrario, ha sido un acicate para lograr sobrevivir? No lo creo, pues los nazis eran muy arios y los yugoslavos se masacraron entre ellos durante la pasada década.
La crueldad mostrada por estos pseudo humanos es proporcional a la incapacidad de nuestra sociedad para generar seres propositivos e integrados a ella. Su ignorancia e incapacidad son caldo de cultivo para en un futuro devenir en millones de Mr. Hyde. Conforme pasa el tiempo muy improbable será encontrar algún Dr. Jekyll.
No queda más que esperar que la crueldad e iniquidad que ha caracterizado a nuestra sociedad vaya decreciendo hasta desaparecer. La espera, sin embargo, va a ser muy larga. No se ve luz al fondo del túnel. Civilizar a un pueblo contagiado de morbo resulta una tarea titánica, si no es que imposible de llevar a cabo. ¿Será que a diferencia de hace casi 500 años, en que se desestructuró la mentalidad prehispánica, hoy está volviendo a estructurarse? Claro, sin por ello ser conscientes del cambio.
Alguna explicación debe proveer el ámbito académico: sociólogos, psicólogos o historiadores requieren responder a las interrogantes del presente escrito. Más que respuestas, quedan infinidad de dudas conforme avanza la debacle social, humana, educativa, ecológica, hacendaria, cultural, laboral, hídrica, laboral, científica más lo que se acumule durante la semana. México se sostiene con alfileres; por desgracia están a punto de caerse y con ellos el país. La visión catastrófica del país tiene un serio y firme sustento. Los cimientos de este país están a punto del derrumbe. Y una última pregunta, ¿existe algo en este país que sí funcione correctamente? Lo dudo. De encontrar alguno de mis contados lectores algún rubro en que México lidere de forma positiva, favor de enviar la noticia al correo electrónico escrito en la parte inferior.
¡Extra, Extra! Sin menospreciar la victoria del equipo panbolero nacional sobre el segundo equipo de los Estados Unidos por goliza de 5-0, será hasta el 12 de agosto cuando se verá si tienen los tamaños necesarios para asistir al mundial del año entrante.

derchak54@yahoo.com.mx

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3 comentarios en “Explicar la crueldad Punto # 88 de julio 30, 2009”

  1. Nancy Says:

    hola soy alumna de la universidad intercultural del estado de Mexico .
    Me parece muy bien que expliques la crueldad que tiene nuestra sociedad hacia los demas ya que lo que muestras son como lo dices son actos de nuestra predisposición a la crueldad que provocamos y la educación nos ayuda a aprehender a convivir y no hacerle daño solo por ser un enemigo yo creo que debemos aprender a vivir como sociedad y no quitarles la vida .Pero como lo dices yo tambien creo que estos que lo hacen pertenecen a la misma sociedad tienes toda la razon.

    me parece muy interesante lo que dices para que asi lo tomen encuenta los demas y no hagan mas daño a los que comforman nuestra sociedad, suerte con tu blog y cuidate mucho.

  2. hilda Says:

    hola soy alumna de la universida intercultural del estado de mexico.

    Es realmente acertado por que mexico sufre de tanta violencia y no sabemos en que momento va acabar con tanta violencia y corrupcion en la sociedad pero estamos ejerciendo la crueldad de diferentes maneras ya sea por secuestros,robo,narcotrafico,violacion sexual(infantil),explotacion sexual,sicarios,mutiladores,corruptos,trafico de organos etc.
    este articulo me conmueve porque de tanta violencia en que momento se acabara.
    quiero decirle que voy a seguir leyendo sus articulos sobre temas interesantes y que siga publicando sus opiniones o inquietude.le deseo mucha suerte y siga con sus existos

  3. Jazmin Sandoval Says:

    Este articulo me parece muy interesante y fuerte porque habla de la violencia que vivimos a diario aqui en nustro pais México , dia con dia vemos como la delincuencia se apodera de nosotros ,tanto en secuestros ,violaciones,robos,maltratos,chantajesásesinatos homicidios de emigrantes,ya estamos acostumbrados a ver eso hasta ya se a vuelto cotidiano.
    A la vez el gobierno orrilla a esto porque pone trabas para que los jovenes sigan estudiando y esto hace que aya mas delincuencia.


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